55 activismo El activismo que hemos repasado sugiere un camino: regular con evidencia, reparar el daño y proteger el cultivo doméstico y comunitario sin ánimo de lucro La chispa fundacional: Jack Herer y el libro que convirtió el cáñamo en causa pública Cuando casi nadie discutía el dogma prohibicionista, Jack Herer convirtió el cáñamo y la marihuana en un tema de interés público con The Emperor Wears No Clothes (1985). Documentó usos industriales e históricos y denunció la prohibición como un error político y económico. La obra se convirtió en “biblia” del movimiento y cimentó su figura de “Hemperor” hasta su fallecimiento en 2010. Su legado trascendió la militancia: una variedad de cannabis lleva su nombre y el documental Emperor of Hemp difundió su mensaje a audiencias masivas. Compasión y desobediencia civil en la era del sida: Dennis Peron y “Brownie Mary” En el San Francisco de los 80 y 90, el activismo se tejió alrededor del alivio al sufrimiento. Dennis Peron cofundó el San Francisco Cannabis Buyers Club (1991), primer dispensario médico público del país, y fue artífice de la Proposición P (1991) y coautor de la Proposición 215 (1996), que abrió la puerta al cannabis medicinal en California. Por otra parte, la imagen tierna y combativa de Mary Jane Rathbun (“Brownie Mary”), que repartía brownies a pacientes con sida y encadenó detenciones, ayudó a ganar apoyo social y a que la ciudad declarara un “Brownie Mary Day”. Juntos, cambiaron el eje del debate: del estigma a la compasión. El precedente de WAMM: Valerie Corral, los pacientes y un juez que frenó a la DEA Valerie Leveroni Corral, cofundadora de WAMM (Wo/Men’s Alliance for Medical Marijuana) en Santa Cruz, argumentó por primera vez en California la defensa por “necesidad médica” y —tras un sonado asalto de la DEA en 2002— llevó con el condado una demanda que logró medidas cautelares para proteger a pacientes gravemente enfermos del acoso federal. Corral fue además coautora de la Proposición 215. Su táctica combinó ciencia, cuidados y litigio: WAMM funcionaba como cooperativa sin ánimo de lucro, con estándares de calidad y datos clínicos de pacientes, mucho antes de que existiera un mercado regulado. La arquitectura política del cambio: Keith Stroup (NORML) y Ethan Nadelmann (DPA) En 1970, el abogado Keith Stroup fundó NORML con un pequeño apoyo de la Playboy Foundation. En su primera década, once estados aprobaron leyes de descriminalización parcial, prueba de que el lobby ciudadano —con argumentos de libertades civiles y proporcionalidad penal— podía abrir grietas en el consenso punitivo. Cinco décadas después, NORML sigue siendo la red más influyente en EE. UU. A partir de los 90, Ethan Nadelmann profesionalizó el “policy reform”: desde el Lindesmith Center y luego la Drug Policy Alliance, empujó estrategias ganadoras (encuestas, marcos de derechos y salud pública) y detectó una primera “ventana” social en el cannabis medicinal. La prensa le apodó “el verdadero zar antidrogas” por su influencia en reformas estatales y nacionales. Cultura popular, donaciones y carretera: Rick Steves y el sí de Washington (i‑502) El popular escritor de viajes Rick Steves fue la cara amable —y el mecenas— de la Iniciativa 502 (2012) en Washington. Recorrió el estado, donó activamente y articuló el mensaje en torno a justicia social, regulación y recursos públicos. La victoria por doble dígito ayudó a desbloquear el “sí” en otros estados y mostró que una campaña sobria y transversal podía conquistar mayorías. Fernanda de la Figuera Vectorlab (depositphotos)
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1