El Cultivador

56 activismo De los mostradores al banquillo: Steve DeAngelo, Harborside y el fin de los presos por cannabis Steve DeAngelo ha combinado empresa y activismo: cofundó Harborside (dispensario icónico de Oakland), el primer laboratorio comercial de análisis y la red de inversión Arcview. Cuando el fisco aplicó el punitivo artículo 280E (que impide deducir gastos a negocios “de sustancias controladas”), Harborside litigó hasta el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, visibilizando la contradicción entre legalidad estatal y persecución fiscal federal. En 2019, lanzó Last Prisoner Project, organización que lidera la revisión y excarcelación de condenas por cannabis. Canadá: Marc Emery, el “príncipe de la marihuana”, y la desobediencia que cruzó fronteras Marc Emery convirtió la venta por correo de semillas y el activismo mediático en un desafío internacional a la prohibición. Fue extraditado a EE. UU., cumplió cinco años por “conspiración para fabricar marihuana” y regresó en 2014 a un Canadá que, pocos años después, legalizaría el uso adulto. Sus campañas —y las de Jodie Emery— ilustran una táctica arriesgada: la desobediencia civil comercial como catalizador del debate. Sudáfrica: Myrtle Clarke y Jules Stobbs, la “dagga couple” que llevó el caso hasta la constitución Tras su arresto en 2010, Myrtle Clarke y Jules Stobbs decidieron demandar a siete instituciones del Estado sudafricano. Años de litigio y activismo con Fields of Green for ALL culminaron en la Fernanda de la Figuera, la “abuela marihuana”, fue pionera del activismo español desde los 70 y obtuvo en 1995 una resolución que le reconoció el autocultivo para consumo propio BSD_studio (depositphotos) Martín Barriuso en la EiTB

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