6 noticias ¿Puede el humo ambiental de marihuana hacerte dar positivo en una prueba de drogas? El debate laboral abre un nuevo estudio científico Un estudio internacional alerta de que la exposición pasiva al humo de cannabis puede dejar rastros en el cabello, incluso en quienes nunca han consumido. El hallazgo reabre el debate sobre la justicia de los controles antidroga en el ámbito laboral. Un descubrimiento que pone en duda la fiabilidad de las pruebas La marihuana se ha normalizado en gran parte del mundo occidental. En Estados Unidos, más de 20 estados permiten su uso recreativo y decenas lo contemplan para fines medicinales. En Europa, países como Alemania, Malta o Luxemburgo han legalizado o despenalizado su consumo. Sin embargo, los controles de drogas en el trabajo siguen siendo una frontera difícil de sortear para millones de personas. Lo más inquietante es que ya no hace falta fumar para dar positivo. Un estudio liderado por la Universidad de Bolonia (Italia) ha demostrado que una breve exposición al humo ajeno de cannabis puede dejar trazas en el cabello, suficientes para ser detectadas en pruebas capilares utilizadas en procesos laborales o judiciales. Los investigadores expusieron a un grupo de voluntarios no consumidores a sesiones de 15 minutos semanales en espacios cerrados con humo de marihuana, primero con variedades de bajo THC y después con cannabis de alta potencia. Tras varias semanas de observación, las muestras de orina no arrojaron resultados positivos, pero las pruebas capilares sí mostraron presencia de cannabinoides, hasta niveles comparables a los de consumidores regulares. El equipo concluye: “Incluso una exposición corta y única al humo de cannabis o al denominado ‘cannabis light’ puede contaminar el cabello, lo que obliga a interpretar con cautela los resultados en toxicología forense”. Test de drogas: un sistema que no distingue entre fumadores y expuestos Los resultados del estudio ponen en entredicho la justicia de las pruebas de drogas tal como se aplican hoy en día. Las pruebas capilares y de orina detectan la mera presencia de metabolitos, no el nivel de deterioro ni el estado de sobriedad de la persona. Esto significa que un trabajador puede ser sancionado o despedido no por consumir, sino por estar cerca de alguien que fuma. Escenarios tan comunes como compartir coche, acudir a una fiesta privada o simplemente convivir con un compañero de piso fumador podrían bastar para dar positivo en un control laboral. El informe anual de Quest Diagnostics, una de las mayores empresas de test de drogas en EE. UU., reflejó un aumento de positivos por cannabis en 2023 (4,5 %, frente al 4,3 % de 2022). Este incremento se da en un contexto de mayor normalización del consumo, pero también de persistencia de políticas laborales restrictivas que no diferencian entre uso terapéutico, recreativo o exposición pasiva. Un riesgo añadido para quienes nunca consumen El hallazgo cambia por completo la perspectiva de quienes nunca han fumado cannabis. Hasta ahora, se asumía que mantenerse al margen bastaba para evitar problemas en un test de drogas. Hoy sabemos que no es así. Los expertos recomiendan a los trabajadores que tengan pruebas antidroga a la vista evitar
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