diciembre de 2025 - publicación para adultos 112 Todo lo que tienes saber sobre la nueva regulación medicinal… y sobre sus carencias España a medio camino: el desafío de una regulación del cannabis La relación con los animales de poder Luz, calor y paciencia: cómo cultivar cannabis en interior en diciembre España ya tiene un marco legal específico para el cannabis medicinal. El Real Decreto 903/2025 reconoce, por primera vez, el uso de fórmulas magistrales tipificadas elaboradas con preparados estandarizados de cannabis (THC o CBD)... págs. 26-32 Diciembre llega con sus días cortos, su aire frío y esa sensación de que todo se ralentiza. Para muchos autocultivadores de cannabis, es el momento de mirar hacia dentro… págs. 18-24 Cómo elegir las mejores genéticas para exterior Con el final del año y la llegada del invierno, muchos cannabicultores aprovechamos la pausa natural del cultivo exterior para analizar los resultados de la temporada y planificar la siguiente. Es un periodo de reflexión.... págs. 12-16 En la entrevista anterior, Stephane nos hablaba de la importancia del animal de poder en el mundo chamánico y el mundo en el que habitan, el mundo de abajo. En esta ocasión, profundizamos un poco más en... págs. 60-67 España ha dado un paso importante con la regulación del cannabis medicinal, pero se ha quedado corta. Mientras los pacientes... págs. 54-58
3 editorial Diciembre llega con ese aire frío que apaga las calles y enciende los armarios. Es el mes en que el autocultivo indoor vuelve a ser refugio, laboratorio y resistencia. Mientras el país presume de tener por fin una regulación del cannabis medicinal, miles de pacientes siguen quedándose fuera, cultivando en silencio lo que el Estado todavía no sabe ofrecerles: alivio, continuidad y dignidad. El Real Decreto que muchos celebraron como un hito histórico ha resultado ser un gesto incompleto. Reconoce la planta, pero no a las personas. Deja fuera a quienes no viven cerca de un hospital, a quienes no tienen un especialista dispuesto a recetar, a quienes simplemente necesitan su medicina sin burocracia ni trabas… y ahí es donde el autocultivo brilla, literalmente: bajo luces LED, en rincones domésticos, con mimo y conocimiento. El autocultivo indoor no es delito ni rebeldía, es una forma de salud comunitaria. Es la respuesta práctica a una regulación que aún no entiende que el cannabis no se controla prohibiendo, sino acompañando. Mientras tanto, cada cultivo personal representa un acto de autonomía: ciudadanos cuidándose a sí mismos, produciendo con responsabilidad y compartiendo saberes. La paradoja es evidente: España podría ser líder europeo en investigación, producción y regulación del cannabis, pero sigue mirando de reojo lo que ya ocurre en su propio territorio. Alemania, Malta o Suiza avanzan hacia modelos de uso adulto responsables, con control de calidad, impuestos y protección de menores. Aquí, seguimos debatiendo si encender una lámpara es un acto criminal o de autocuidado. El invierno es largo, pero los cultivadores lo conocen bien. Ajustan temporizadores, controlan el clima y mantienen la esperanza en cada semilla. Su luz interior no se apaga, aunque la política siga a oscuras. Porque el autocultivo no es un problema: es una solución que florece bajo techo; y quizás, cuando el Estado decida mirar con ojos honestos, descubra que esas luces no esconden nada ilegal… solo la voluntad de vivir mejor, de cultivar en paz y de seguir creciendo, incluso en los meses más fríos. El Cultivador no se hace responsable de las opiniones y fotografías enviadas por los colaboradores. Prohibida la reproducción total o parcial de textos, fotos o ilustraciones de esta publicación sin laautorización escrita de Feria del Cáñamo, S.L. Noticias 6 Música 34 Música y cannabis: una historia que nunca dejó de sonar Cultivo exterior 12 Cómo elegir las mejores genéticas para exterior Actualidad cannábica 26 Todo lo que tienes saber sobre la nueva regulación medicinal… y sobre sus carencias Cultivo profesional 46 Oídio en el cannabis: causas, síntomas y cura Cultivo básico 18 Luz, calor y paciencia: cómo cultivar cannabis en interior en diciembre Activismo 54 España a medio camino: el desafío de una regulación del cannabis Voces conscientes 60 La relación con los animales de poder Macrohuana 42, 52 y 69 Directorio 70 Cómics 76 y 77 Sumario Redactor jefe: Xosé F. Barge Maquetación: J. Alberto Martín (maquetadores.org) Contenidos y edición web: Raúl del Pino Publicidad: Manuel Álvarez Colaboradores: A. Flores Verdes, Brígida Aránega, ConFAC, Darius, Fernando Caudevilla, Gato, Green Born Identity, Gusi, Isabel Peláez, Jorge Bergua, Jose Afuera, Luis Campillo, Lupe Casillas, Macrohuana, Mari SH, Nvidia, profesor Singthestone, Raro Genetics, Ronald Glas, Toni13, Tony, Víctor G. Romano y Virginia Montañés Redacción y publicidad: Ap. de correos 25086 28080 Madrid - ESPAÑA Tel.: +34 91 658 45 20 Fax: +34 91 790 38 98 www.cannabismagazine.net info@cannabismagazine.es Edita: Feria del Cáñamo, S. L. Imprime: Calprint, S.L. Dep. Legal: M-18.576-2012
6 noticias Colombia ante el espejo del cannabis medicinal: avance histórico o negocio reservado para las élites El nuevo decreto que regula la venta de flor seca de cannabis medicinal promete inclusión y desarrollo, pero deja a los pequeños productores campesinos con las manos y los bolsillos vacíos. Una flor que florece en terreno desigual El 27 de octubre de 2025, el Gobierno de Gustavo Petro firmó lo que muchos califican como un hito histórico: el decreto que autoriza la venta de flor seca de cannabis medicinal en farmacias y droguerías colombianas. El texto, presentado como una victoria para la salud pública y la política de sustitución de cultivos, fue celebrado en los salones ministeriales y por los grandes actores de la industria farmacéutica. Pero en las montañas del Cauca, en los valles de Nariño o en las veredas del Tolima, el entusiasmo duró lo que un suspiro. Porque la verdad, dicen los campesinos, es que la ley no huele a justicia: huele a negocio. La nueva normativa redefine conceptos clave: la flor seca pasa a considerarse oficialmente un “producto terminado”, lo que permite su venta bajo prescripción médica. Además, se refuerzan los controles sanitarios y el Fondo Nacional de Estupefacientes pasa a supervisar directamente las licencias. El objetivo declarado: garantizar la calidad, fortalecer el mercado interno y asegurar un acceso seguro a tratamientos alternativos. Pero entre los productores tradicionales la sensación es otra. “Esto no fue hecho para nosotros”, murmura un cultivador del norte del Cauca, que pide anonimato por miedo a perder su licencia. “Nos prometieron inclusión, pero lo que vemos es una competencia imposible. Los que siempre estuvimos en el campo, los que arriesgamos la vida cultivando cuando era delito, quedamos fuera otra vez”. “No podemos competir” Estefanía Ciro Rodríguez, directora del centro de pensamiento amazónico A la orilla del río, lo resume con crudeza: “Los pequeños productores no pueden competir. Están en desigualdad de condiciones desde el punto de partida”. PromesaStudio (depositphotos)
7 noticias Y es que no se trata solo de dinero, sino de estructura. Las grandes farmacéuticas cuentan con laboratorios certificados, tecnología de punta y departamentos legales capaces de moverse entre licencias y decretos. En cambio, los campesinos deben enfrentarse a una maraña burocrática y a requisitos técnicos imposibles de cumplir sin apoyo estatal. El decreto menciona la intención de priorizar a los pequeños productores durante los dos primeros años de implementación, pero no define mecanismos claros para hacerlo. “¿Dónde está la asistencia técnica? ¿Dónde el crédito rural? ¿Dónde los programas de acompañamiento?”, se pregunta Rodríguez. La pregunta resuena en todo el país. Y la respuesta, por ahora, es el silencio. Una historia que se repite El problema no es nuevo ni exclusivo de Colombia. En Canadá, Uruguay o Estados Unidos, la transición del mercado ilegal al legal también dejó en la cuneta a quienes lo habían sostenido en la clandestinidad. En Nueva York, al menos, las primeras licencias se reservaron para víctimas directas de la política antidrogas. En Colombia, donde miles de campesinos han sido perseguidos, encarcelados o desplazados por cultivar cannabis, una medida así habría sido un gesto mínimo de reparación histórica. Pero no ocurrió “Legalizan la planta, pero no a las personas que la cultivaron”, se lamenta Mayra Correa, productora de Tolima. “Nos piden certificaciones del Invima, trazabilidad de cada gramo y condiciones de laboratorio. Eso cuesta millones. ¿Quién puede pagar eso? Solo los grandes”. Correa cuenta que su cooperativa lleva años pagando licencias y cumpliendo con protocolos, mientras nuevos actores, amparados por contactos políticos y capital extranjero, reciben permisos exprés. “Nosotros abrimos camino, ellos recogen los frutos. Es una burla.” El control como barrera El decreto refuerza los controles sanitarios, pero en la práctica eso significa más trabas para los pequeños. Las exigencias de infraestructura, trazabilidad y certificación se convierten en filtros que solo las grandes compañías pueden superar. Desde la Asociación Colombiana de Cultivadores y Transformadores de Cáñamo Industrial (ASOCAÑAMO), advierten que el exceso de regulación técnica puede tener un efecto paradójico: “Se pretende dar transparencia, pero se termina expulsando a los productores tradicionales y concentrando el mercado en pocas manos”. Y no se equivocan. Según datos de la industria, más del 80 % de las licencias activas de cannabis en Colombia están controladas por grupos empresariales con capital extranjero. Mientras tanto, las cooperativas campesinas apenas sobreviven entre trámites, tasas y deudas. En resumen, la legalidad, tal como está planteada, puede convertirse en una nueva forma de exclusión. Antes los campesinos eran criminalizados por cultivar. Ahora son invisibilizados por no poder cumplir las normas del mercado. Del alivio al desencanto Ricardo Contreras, bogotano de 44 años, conoce bien el lado humano del asunto. Tras un accidente que lo dejó cuadrapléjico, encontró en el cannabis medicinal el único alivio posible. Pero el tratamiento regulado resultó inaccesible: caro, escaso y rodeado de burocracia. “Terminé comprándolo en el mercado informal. No tenía dinero para pagar la versión ‘legal’. Era eso o vivir con dolor”, confiesa. Su historia evidencia el punto ciego del decreto: se ha pensado más en los laboratorios que en los pacientes. Según datos citados por Julián Wilches, cofundador de Clever Leaves, solo el 0,002 % de los potenciales pacientes colombianos acceden hoy a tratamientos con cannabis medicinal. Una cifra ridícula para un país que presume de ser pionero regional. La ironía es cruel: mientras las empresas exportan toneladas de flor hacia Alemania o Reino Unido, dentro del país el acceso real sigue siendo un lujo de pocos. Una oportunidad perdida El presidente Petro ha insistido en que su política de drogas busca sustituir la guerra por la regulación, la represión por la inclusión. Pero este decreto, lejos de ser un instrumento de paz, parece haber reforzado las viejas asimetrías. Si de verdad se pretende construir un modelo de desarrollo sostenible y reparador, la regulación debe ir más allá del papel: necesita una política pública participativa, créditos blandos, asesoramiento técnico y prioridad legal para quienes históricamente fueron perseguidos por cultivar. Porque sin justicia social, la “industria del cannabis” no es más que un nuevo capítulo del mismo libro: un mercado dorado donde la riqueza cambia de manos, pero la desigualdad se mantiene. Colombia tenía la oportunidad de hacer las cosas de otro modo: de poner a los campesinos en el centro, de reconocer su experiencia, de hacer del cannabis un motor de paz y dignidad. Pero el decreto, tal y como está, deja la sensación de un avance de laboratorio: impecable en la teoría, profundamente injusto en la práctica. Y mientras en los foros internacionales se celebra “el progreso colombiano”, en las montañas del Cauca una flor sigue floreciendo en desigualdad.
8 noticias Publicado el manual Medicina psiquedélica, de José Carlos Bouso, sobre el uso terapéutico de sustancias como la MDMA o la psilocibina La editorial Kairós lanza una guía dirigida a pacientes, clínicos y lectores interesados en comprender el alcance médico de los psicodélicos en el contexto regulatorio actual y futuro. La editorial Kairós ha publicado esta semana el libro Medicina psiquedélica. Manual para pacientes, clínicos, usuarios y curiosos, obra del psicólogo e investigador José Carlos Bouso. La obra llega en un momento de auge de la investigación y aplicación clínica de sustancias como la MDMA, la psilocibina, la ketamina o la ayahuasca, y pretende ofrecer una guía clara y documentada para quienes se interesan por su uso terapéutico. El autor, director científico de la Fundación ICEERS, firma el texto a título personal y con un enfoque eminentemente práctico. La estructura del manual permite una lectura modular, con capítulos dedicados a cada una de las sustancias y secciones que abordan la historia, la farmacología, las indicaciones clínicas y el marco normativo en países como España, Australia, Suiza o Estados Unidos. La publicación coincide con una fase clave en el desarrollo de estas terapias. La ketamina, en su forma esketamina, ya está aprobada en la Unión Europea para su uso bajo prescripción médica. Mientras tanto, la MDMA y la psilocibina se encuentran en fases avanzadas de investigación clínica, y podrían obtener autorización para su uso terapéutico en condiciones concretas entre 2026 y 2027. En el caso español, el libro describe cómo ya existen dispositivos sanitarios que emplean la ketamina como coadyuvante en psicoterapia, y analiza los retos legales, formativos y logísticos que plantea una eventual incorporación de nuevas sustancias al sistema sanitario. También se dedica un espacio a los marcos de uso compasivo y a la figura del acompañamiento terapéutico, cada vez más presente en entornos regulados. Además de los aspectos clínicos, Medicina psiquedélica aborda con rigor el marco legal nacional e internacional, prestando atención a los criterios que determinan la tenencia ilícita o el uso permitido según el contexto. La obra también incluye una extensa bibliografía y recursos para profesionales y pacientes que deseen profundizar en esta materia. Desde la editorial, se destaca que el manual está concebido como una herramienta de consulta tanto para equipos de salud mental como para personas que se enfrentan a decisiones informadas sobre el uso de psicodélicos con fines médicos.
10 noticias El renacer verde de Soria: el cannabis medicinal abre camino, pero España sigue frenando su propio futuro Los invernaderos de Garray, en Soria, han vuelto a encender sus luces. Donde hace apenas unos años florecían rosas destinadas a media Europa, hoy crecen plantas de cannabis medicinal con destino a Alemania. La empresa Ondara ha firmado su primer contrato de exportación con ADREXpharma, una distribuidora alemana con presencia en casi todo el canal farmacéutico del país. Es una noticia esperanzadora para una provincia que conoce demasiado bien el silencio industrial, pero también un recordatorio de lo que España sigue sin resolver: su falta de una regulación integral del cannabis, que nos obliga a mirar cómo las oportunidades viajan fuera mientras aquí seguimos debatiendo lo obvio. De las rosas al cannabis: la nueva vida de Garray La historia de los invernaderos sorianos es la de una resurrección anunciada. Tras la caída de Aleia Roses, que llegó a ser el mayor exportador de rosas de España, el complejo de Garray pasó por concursos, promesas y quebrantos hasta encontrar un rumbo claro. La AEMPS concedió la autorización de cultivo de cannabis medicinal en julio de 2025, y un mes después las primeras plantas madre daban vida a los clones que hoy crecen bajo luz controlada y protocolos farmacéuticos. No ha sido un camino recto: hubo lotes descartados, retrasos logísticos y ajustes técnicos, pero por fin hay producción, cliente y futuro. Alemania recibirá las primeras remesas a finales de año, y con ellas se reabre la posibilidad de que Soria se convierta en un polo biotecnológico, especializado en la producción y estandarización de principios activos de origen vegetal. Un cliente que marca el rumbo Que el primer socio de Ondara sea ADREXpharma no es un detalle menor. Se trata de una de las distribuidoras más consolidadas del mercado alemán, con experiencia en flor y extractos medicinales, y acceso a unas 17.000 farmacias en todo el país. Alemania, tras aprobar en 2024 la CanG, la ley que despenalizó el uso adulto y reformó el acceso medicinal, se ha convertido en el epicentro del mercado europeo. El país germano no solo ha normalizado la prescripción del cannabis, sino que ha generado una demanda regulada y segura, basada en estándares de calidad y control farmacéutico. En ese contexto, Ondara representa un puente
11 noticias entre el potencial agrícola español y un mercado sanitario que necesita producto europeo de confianza. Para Alemania, importar desde España es lógico: menor huella de carbono, menor coste logístico y garantía de cumplimiento GMP. Para España, en cambio, la paradoja es evidente: exportamos salud sin permitirnos disfrutar de sus beneficios. Una semilla de futuro para Soria El proyecto de Garray no es solo un logro empresarial. En una provincia castigada por la despoblación, cada empleo estable y cualificado tiene valor estructural. Ondara promete generar decenas de puestos en cultivo, control de calidad, logística y cumplimiento regulatorio. Pero más allá de las cifras, lo que importa es el modelo de territorio que representa: agricultura avanzada, sostenibilidad y biotecnología rural. El Centro de Servicios Forestales de Soria (Cesefor) ya ha señalado el potencial de Garray como referente tecnológico. Si el proyecto consolida su producción y obtiene la certificación EUGMP, podrá competir con las grandes compañías europeas. Eso significa industria farmacéutica en Soria, no solo agricultura. Para que eso ocurra, la administración debe acompañar: vivienda, transporte, formación y un marco legal estable. No se trata de pedir subvenciones, sino de eliminar obstáculos. Ondara y la calidad europea El gran desafío de Ondara será consolidar su posición mediante certificaciones internacionales. La empresa ya trabaja bajo las normas GACP (Buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección) y aspira a obtener la EU-GMP, el estándar que garantiza calidad farmacéutica. Esta certificación no es un mero trámite burocrático: implica trazabilidad lote a lote, auditorías periódicas, estabilidad de cannabinoides y terpenos, farmacovigilancia y consistencia. Alcanzar ese nivel situaría a Garray en la primera división europea y atraería nuevos contratos, no solo con Alemania sino también con Polonia, República Checa o Dinamarca, países con marcos medicinales avanzados. En definitiva, la calidad será la frontera entre el entusiasmo y la sostenibilidad. Europa marca el camino Alemania ha abierto la puerta. Portugal consolidó su marco medicinal hace años. Malta ha legalizado el autocultivo supervisado y asociaciones sin ánimo de lucro. Suiza experimenta con dispensarios piloto para adultos. Europa avanza y España —que tiene el talento, el clima y las infraestructuras— sigue esperando un permiso para participar. Si no tomamos decisiones pronto, nos convertiremos en un simple vivero de bajo coste mientras otros capturan el valor añadido de la investigación, el procesado y la dispensación. El cannabis medicinal puede ser el punto de encuentro entre ciencia, salud y desarrollo rural. No hablamos de utopías, sino de industria verde, empleo y derechos. En conclusión, el caso Ondara demuestra que la capacidad y el conocimiento existen. Lo que falta es voluntad política. Soria está demostrando lo que España podría ser: un país que transforma invernaderos vacíos en laboratorios vivos, que une innovación agrícola y responsabilidad sanitaria. Pero mientras el Estado se aferre a la cautela y a la retórica, seguiremos exportando lo que no somos capaces de normalizar. Las plantas de Garray aliviarán el dolor de pacientes alemanes; los españoles, en cambio, seguirán esperando que su propio país confíe en la ciencia. El futuro ya está creciendo en Soria. Ojalá no tengamos que volver a verlo partir.
12 cultivo exterior Con el final del año y la llegada del invierno, muchos cannabicultores aprovechamos la pausa natural del cultivo exterior para analizar los resultados de la temporada y planificar la siguiente. Es un periodo de reflexión y aprendizaje, en el que observamos qué funcionó, qué no y, sobre todo, cómo podemos mejorar de cara al nuevo ciclo. Entre las decisiones más determinantes que podemos tomar en esta fase destaca una que condicionará en gran medida el éxito de toda la cosecha: la elección de la variedad. Cómo elegir las mejores genéticas para exterior En regiones cálidas y secas, las plantas pueden sufrir estrés térmico, sequía y plagas Seleccionar la genética adecuada no es una cuestión menor. Cada entorno presenta unas condiciones climáticas, un tipo de suelo y un régimen de luz propios, factores que influyen directamente en el desarrollo y rendimiento del cultivo. No existe una planta de marihuana “universal” que prospere igual en el litoral atlántico que en la meseta castellana o en la zona mediterránea. Por esta razón, conocer el entorno de cultivo y optar por cepas adaptadas a él es la mejor estrategia para obtener cosechas productivas, abundantes y con el perfil de aromas y efectos que buscamos. A lo largo de este artículo, exploraremos los criterios que debemos valorar al seleccionar las variedades más adecuadas para cada circunstancia. Comprendiendo el entorno de cultivo Antes de decidir qué cultivar en la próxima temporada, debemos observar con detenimiento el ambiente en el que nuestras plantas se desarrollarán. El clima, la altitud y la composición del suelo conforman un conjunto de variables que influyen directamente en el crecimiento, la floración y la calidad final de los cogollos. Entender estos factores nos permitirá elegir variedades que no solo sobrevivan, sino que prosperen con vigor y expresen todo su potencial genético. En primer lugar, la temperatura y la humedad relativa son dos de los elementos más determinantes. En regiones cálidas y secas, las plantas pueden sufrir estrés térmico, sequía y plagas; mientras que, en zonas húmedas y templadas, el exceso de agua favorece el desarrollo de hongos como la Botrytis cinerea o el oídio, del que se habla profundamente en un artículo de esta edición de El Cultivador en la sección sobre cultivo profesional de Dutch Passion. También debemos tener en cuenta la variación térmica, es decir, la diferencia de temperatura entre el día y la noche: una oscilación moderada estimula la producción de resina, pero, si es excesiva, puede ralentizar el metabolismo de los ejemplares cultivados. Asimismo, el suelo o sustrato también desempeña un papel clave, ya que se trata del auténtico soporte vital del cultivo. Su estructura, drenaje y capacidad para retener nutrientes determinarán Los híbridos de predominancia sativa (NLD) cuenta con cogollos compactos y buena resistencia a los hongos
13 cultivo exterior Las autos suelen ser plantas discretas por su porte reducido
14 cultivo exterior Los suelos arcillosos, que suelen tener una tonalidad rojiza, retienen bien la humedad, pero tienden a compactarse la salud radicular y el vigor general de las plantas. Los suelos arcillosos, que suelen tener una tonalidad rojiza, retienen bien la humedad, pero tienden a compactarse. Por otra parte, los arenosos favorecen el drenaje, pero requieren mayor aporte de materia orgánica para mejorar su capacidad de retención. Finalmente, no podemos olvidar la altitud. A mayor altura, la radiación ultravioleta se intensifica, lo que puede potenciar la producción de tricomas y, con ello, el contenido de cannabinoides y terpenos. Sin embargo, las temperaturas nocturnas descienden con rapidez, y el viento o las heladas tardías pueden comprometer el desarrollo floral si no se eligen variedades resistentes o de floración rápida. En resumen, comprender nuestro entorno es el primer paso para un cultivo exitoso. Las condiciones de cada zona, incluso dentro de una misma región, pueden variar notablemente. Analizarlas con atención antes de seleccionar las semillas nos permitirá adaptar la genética al medio, y no al contrario. Características genéticas para tener en cuenta Una vez comprendido el entorno de cultivo, el siguiente paso consiste en escoger qué clase de genéticas se desenvolverán mejor en esas condiciones. Esta decisión, que, a priori, podría parecer sencilla, implica entender cómo responde cada tipo de cannabis a factores como la temperatura, la humedad o la duración del fotoperiodo. En la diversidad genética de nuestra planta favorita reside precisamente su capacidad de adaptación: no todas las variedades se comportan igual, y conocer sus particularidades nos permitirá seleccionar con criterio la más adecuada para nuestras circunstancias. Las sativas puras (NLD) son originarias de regiones ecuatoriales, por lo que están acostumbradas a un fotoperiodo casi constante y a climas cálidos y húmedos. Su morfología responde a esas condiciones: tallos largos y flexibles, hojas con foliolos finos y espaciados y flores aireadas. Dichas características favorecen la transpiración y reducen la incidencia de hongos. Además, estas plantas pueden superar fácilmente los dos metros de altura en tierra madre, por lo que requieren espacio y discreción. Su principal limitación, en buena parte de la geografía peninsular, es la duración de la floración, que puede alargarse hasta mediados o finales de noviembre, o incluso hasta diciembre. Por esta razón, las sativas (NLD) se adaptan mejor a regiones del sur o zonas costeras donde el otoño llega tarde y los inviernos son suaves. En cuanto a la nutrición, demandan una fertilización progresiva y equilibrada: son voraces con el nitrógeno durante el crecimiento, pero sensibles a la sobrefertilización en floración. También requieren grandes cantidades de agua, dado su potencial de desarrollo vegetativo. Las índicas puras (BLD), por el contrario, provienen de regiones montañosas del Hindu Kush, Pakistán e India. Acostumbradas a veranos cortos y días intensamente soleados, desarrollan una estructura baja y robusta, con hojas anchas y cogollos compactos que concentran una gran cantidad de tricomas. Su ciclo vital es breve y predecible: suelen estar listas para cosechar entre finales de agosto y septiembre, antes de que lleguen las lluvias otoñales. En este sentido, son una excelente opción para zonas de clima continental o con riesgo de precipitaciones tempranas. No obstante, sus cogollos densos y compactos las vuelven más propensas a la botrytis cuando la humedad ambiental es alta. También suelen ser más tolerantes a la sequía y soportan mejor las oscilaciones térmicas. En cuanto al abonado, las índicas suelen responder bien a dosis moderadas, aunque algunas líneas genéticas pueden mostrar sensibilidad a los excesos de sales. En general, la mejor opción suelen ser los híbridos. Se trata de plantas que cuentan con características de ambos tipos de marihuana y, a día de hoy, representan la mayoría de las opciones disponibles en los catálogos de bancos de semillas. Combinan la capacidad de crecimiento de Una humedad elevada incrementa el riesgo de hongos Los híbridos destacan por su vigor
15 cultivo exterior En la diversidad genética de nuestra planta favorita reside precisamente su capacidad de adaptación las sativas (NLD) con la precocidad de las índicas (BLD), ofreciendo así un equilibrio entre productividad, resistencia y calidad. Toleran tanto las lluvias de final de temporada como los picos de calor estivales. Aquellos de predominancia sativa (NLD), como las Haze, Colombian Gold o Thai, presentan un porte alto y una floración algo más larga, pero se benefician de una buena capacidad de resistencia a los hongos. Los de predominancia índica (BLD), en cambio, florecen con rapidez y muestran una gran uniformidad, resultando ideales para quienes buscan cosechas tempranas sin complicaciones. Otra opción son las autoflorecientes, que constituyen una categoría aparte. Derivan del cruce entre variedades fotodependientes y cannabis ruderalis, una subespecie originaria de regiones frías del este de Europa y Asia, adaptada a veranos breves y fotoperiodos irregulares. Su particularidad es que florecen en función de la edad y no de las horas de luz, lo que permite varias cosechas a lo largo del año, siempre que las temperaturas sean adecuadas para el cultivo. Su tamaño generalmente moderado y su rápido ciclo, que dura en torno a 70 o 90 días desde la germinación, las hacen ideales para cultivos discretos, balcones pequeños o climas fríos de verano corto. Eso sí, requieren un suelo suelto, aireado y rico en materia orgánica, ya que su sistema radicular es más delicado que el de las variedades fotodependientes. Además, necesitan abundante luz solar directa para expresar todo su potencial. Esto se traduce en que, en el norte de la península, sembrarlas demasiado pronto, cuando la radiación solar es aún baja, suele ser contraproducente, ya que da lugar a ejemplares muy pequeños y cosechas especialmente escasas. Otra alternativa a las variedades tradicionales son las genéticas fast version. Se trata de los híbridos resultantes del cruce de plantas fotodependientes con autoflorecientes, que conservan la potencia y producción de las índicas (BLD) o híbridos clásicos, con ciclos de floración muy rápidos. Gracias a ello, se convierten en una opción muy atractiva para las regiones del norte o zonas de montaña, donde las lluvias de finales de septiembre pueden arruinar una cosecha. Suelen presentar gran vigor vegetativo, buena tolerancia a la sequía y una notable facilidad de cultivo, lo que las hace especialmente adecuadas para cultivadores con poca experiencia. Otro tipo de plantas interesante para los amantes del CBD son las genéticas CBD rich, que también podemos plantar en nuestro exterior. Mi experiencia con este tipo de variedades es limitada, ya que prefiero la marihuana tradicional. Sin embargo, en las ocasiones en que las he cultivado al aire libre, no he observado particularidades significativas en su desarrollo. Hasta el momento, he percibido que sus características dependen principalmente de si predominan los rasgos de sativa (NLD) o de índica (BLD). Por último, encontramos un grupo minoritario pero fascinante: las variedades con mutaciones genéticas. Aunque su origen se debe a alteraciones espontáneas o selecciones experimentales, muchas de ellas se han estabilizado mediante cría selectiva. Entre las más conocidas se encuentran las Duckfoot, cuyas hojas presentan foliolos fusionados que les confieren una apariencia palmeada muy distinta a la del cannabis convencional. Este rasgo, además de curioso, resulta útil para el camuflaje, ya que hace menos reconocible la planta en su etapa vegetativa. También destacan las llamadas Freak, caracterizadas por hojas que presentan un aspecto muy similar a los helechos, o las variedades variegadas, que muestran sectores blanquecinos o amarillentos por alteraciones en la producción de clorofila. Si bien estas mutaciones no siempre afectan de forma negativa al rendimiento, algunas pueden reducir la tasa fotosintética o la resistencia a factores de estrés. Por ello, más allá del atractivo visual o de la discreción que puedan Los suelos arcillosos se compactan fácilmente, lo que impide el desarrollo radicular
16 cultivo exterior ofrecer, conviene evaluar su comportamiento en el entorno específico antes de incorporarlas a la planificación del cultivo. En conclusión, conocer las particularidades de cada grupo genético es esencial para escoger con acierto. Una variedad adaptada al clima y a las condiciones del terreno, no solo facilitará el manejo del cultivo, sino que garantizará una cosecha de calidad y una temporada de exterior libre de sobresaltos. Generalmente, en zonas calurosas y con pocas precipitaciones, nos decantaremos por plantas que destaquen por su resistencia a la sequía y a la araña roja, porque son contratiempos frecuentes en estos lugares. Por otra parte, si vivimos en zonas frías y húmedas, procuraremos escoger genéticas con una buena resistencia a los hongos y de corta floración, para que no nos pille el otoño. Optar por bancos de semillas radicados en el norte o en los Países Bajos es una buena opción para comprar variedades con estas características. No debemos olvidar que, elegir bien la genética es, Las sativas (NLD) se adaptan mejor a regiones del sur o zonas costeras donde el otoño llega tarde y los inviernos son suaves. en realidad, una forma de anticiparse a los problemas y garantizar el éxito de la temporada. No se trata solo de buscar la planta más potente o productiva, sino aquella que mejor dialogue con nuestro entorno: con su clima, su suelo y su ritmo natural. Cada región tiene sus desafíos y cada planta, sus virtudes. Espero que este artículo te haya ayudado a aclarar criterios y a inspirarte de cara a la próxima temporada. ¡Muy buenos humos y hasta el próximo número! Plantar variedades adaptadas a las condiciones de la zona facilita la labor de cultivo Las genéticas Freak tienen hojas que parecen helecho Planta de exterior
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18 cultivo básico Luz, calor y paciencia Cómo cultivar cannabis en interior en diciembre por Alexander Meier Diciembre llega con sus días cortos, su aire frío y esa sensación de que todo se ralentiza. Para muchos autocultivadores de cannabis, es el momento de mirar hacia dentro… literalmente. Mientras las terrazas, balcones y huertos descansan definitivamente tras la temporada de exterior, los armarios y salas de cultivo se llenan de vida artificial. Continúa la temporada indoor, esa disciplina que combina precisión técnica y paciencia, donde cada grado de temperatura y cada lumen de luz marcan la diferencia. ParStud (depositphotos)
19 cultivo básico Diciembre es el mes perfecto para dar el salto al indoor: el frío se queda fuera, la cosecha sigue dentro Cultivar cannabis en interior en diciembre no es solo una cuestión de refugiarse del frío: es una estrategia para mantener un ciclo productivo continuo, experimentar con genética controlada y afinar el arte de la constancia. En este artículo te contamos cómo aprovechar el invierno para cosechar flores de calidad, controlar los factores ambientales, elegir la mejor genética y preparar tu espacio para un crecimiento sano y estable. Por qué diciembre es el mes del cultivo interior Durante el invierno, el fotoperiodo natural y las bajas temperaturas hacen prácticamente imposible un cultivo exterior exitoso en la mayoría de regiones de España. Las lluvias, la humedad y la falta de luz convierten los últimos meses del año en un desafío para las plantas que dependen del sol. Por eso, diciembre es el punto de partida de la temporada indoor, especialmente para quienes buscan mantener la producción activa durante todo el año. Muchos cultivadores aprovechan este mes para germinar las nuevas plantas que florecerán entre enero y febrero, asegurando una cosecha fresca en primavera. Además, el cultivo interior ofrece una ventaja crucial: control total sobre el entorno. Desde la temperatura y la humedad hasta la intensidad lumínica o el tipo de fertilización, todo está en tus manos. Es un pequeño ecosistema autónomo, una burbuja de verano en pleno invierno. Y, como valor añadido, cultivar en interior durante los meses fríos reduce notablemente el riesgo de plagas comunes del exterior, como trips, araña roja o mosca blanca, que desaparecen con las bajas temperaturas. Preparar el espacio: calor, ventilación y equilibrio Antes de pensar en variedades, fertilizantes o rendimientos, hay que cuidar el entorno. Diciembre exige un control climático más cuidadoso, ya que los cambios bruscos entre la temperatura ambiente y la del cultivo pueden afectar al desarrollo de las plantas. Temperatura ideal. Durante la fase de crecimiento, lo óptimo es mantener entre 24 y 26 ºC con las luces encendidas y no bajar de 18 ºC con las luces apagadas. En floración, el rango ideal ronda los 22–24 ºC, con un ligero descenso nocturno. Si la habitación es fría, un termoventilador con termostato puede marcar la diferencia. Evita los calefactores de resistencia sin control, que resecan el aire y disparan el consumo eléctrico. Ventilación constante. El aire fresco es tan importante como la luz. Asegura un sistema de extracción e intracción equilibrado, y coloca un ventilador oscilante para mover el aire dentro del armario. Así evitas bolsas de humedad y fortaleces los tallos. Humedad relativa. Durante el crecimiento, procura mantenerla entre el 60 y el 70 %, bajando progresivamente hasta 40-50 % en floración. En invierno, la calefacción puede secar el ambiente, así que no dudes en usar un humidificador ultrasónico si ves hojas encogidas o puntas secas. Yarygin (depositphotos)
20 cultivo básico Aislamiento. Si cultivas en una habitación sin calefacción, coloca mantas térmicas o paneles reflectantes alrededor del armario para conservar el calor. Un truco clásico es elevar las macetas sobre una base aislante (porexpan o madera) para evitar que el frío del suelo afecte las raíces. La luz: corazón del cultivo indoor En diciembre, la luz artificial no solo sustituye al sol: es el sol. La calidad y cantidad de luz que reciben tus plantas determinará el rendimiento final, la densidad de los cogollos y la potencia de los tricomas. Tipos de iluminación. Hoy en día, los sistemas LED de espectro completo son la opción más eficiente: consumen menos, emiten menos calor y permiten ajustar el espectro según la fase del cultivo. Un LED de calidad con 300–600 W reales puede cubrir sin problemas un armario de 1 x 1 m. Si utilizas HPS (sodio de alta presión), recuerda que generan más calor: perfecto en invierno, pero asegúrate de controlar la temperatura si el foco está cerca de las plantas. Mantén una distancia de 40–50 cm entre el foco y la canopia. Fotoperiodo. En crecimiento, mantén las luces encendidas 18 horas al día y 6 de descanso. En floración, cambia a 12/12 para inducir la floración. Usa un temporizador fiable y, si es posible, sincroniza las horas de luz con las horas más frías de la noche para aprovechar el calor del foco. Reflectividad. No olvides forrar las paredes del armario con material reflectante (mylar, papel blanco satinado o plástico reflectix). Cada lumen cuenta, y una buena reflexión puede aumentar el rendimiento hasta un 20 %. El sustrato y la nutrición En invierno, las raíces crecen más despacio por el frío, por lo que el sustrato debe ser aireado Un LED eficiente puede ser el mejor sol de invierno que tus plantas tengan jamás
21 cultivo básico Controlar el entorno es la clave: luz, temperatura y ventilación marcan la diferencia entre éxito y desastre y cálido. Mezclar fibra de coco con perlita o usar sustratos comerciales ligeros (light mix) facilita el drenaje y evita encharcamientos. Fertilización moderada. En interior, menos suele ser más. Las plantas absorben nutrientes de manera más eficiente cuando el ambiente está estable, así que no sobrealimentes. Usa fertilizantes suaves o específicos para cada fase (crecimiento y floración) y mide el pH del agua entre 6,0 y 6,5. Si usas agua del grifo, deja reposar 24 horas para que el cloro se evapore o emplea un filtro de osmosis. Macetas y drenaje. El tamaño del recipiente determina el volumen de raíces y, por tanto, el tamaño final de la planta. Para un cultivo de interior estándar (1 m²), lo habitual son 9 macetas de 11 litros o 16 de 7 litros si buscas muchas plantas pequeñas (técnica SOG). Recuerda que el exceso de humedad en las raíces durante el invierno puede provocar hongos como Pythium o Fusarium. No riegues por rutina: riega solo cuando la capa superior esté seca al tacto. Genéticas ideales para el invierno No todas las variedades se comportan igual en interior durante el invierno. Conviene elegir genéticas resistentes a la humedad y de floración rápida, que se adapten a temperaturas ligeramente más bajas. Índicas compactas. Las variedades de predominancia índica, como Northern Lights, Critical Kush o Afghani, son excelentes para espacios cerrados: resistentes, rápidas y con cogollos densos. Híbridos equilibrados. Los cruces modernos (Gorilla Glue, Zkittlez, Gelato, Cookies) combinan buena producción con potencia y terpenos exquisitos. En invierno rinden bien, especialmente bajo LED, donde los colores y aromas se intensifican. Autoflorecientes invernales. Aunque el cultivo indoor suele centrarse en fotodependientes, las autoflorecientes son una opción muy práctica: permiten cosechas rápidas (70–90 días) y toleran mejor pequeños errores de luz o temperatura. Ideales para principiantes o espacios reducidos. Un ciclo mixto (fotodependientes en floración + autos en crecimiento) permite mantener FotoPrivet (depositphotos)
22 cultivo básico el espacio activo todo el invierno y aprovechar cada vatio de luz. Entrenamiento y control del tamaño El espacio en interior es oro. Si dejas crecer las plantas sin control, pueden alcanzar la lámpara y sufrir estrés lumínico. Poda apical. Corta la punta principal en la cuarta o quinta semana de crecimiento para fomentar varias ramas principales. Esto mejora la distribución de la luz y aumenta el número de cogollos. LST (Low Stress Training). Doblar y atar las ramas suavemente con alambres o cuerdas permite crear una copa uniforme y mejorar la aireación interior. SCROG (Screen of Green). Si buscas maximizar la producción, coloca una malla horizontal a 20–30 cm sobre las macetas y entrena las ramas para cubrir toda la superficie. Cada cuadrante de la malla será un futuro cogollo. El objetivo es aprovechar cada centímetro de luz y evitar sombras que resten desarrollo a las partes bajas. Prevención de plagas y hongos Aunque el invierno reduce la presión de plagas, el ambiente cerrado puede favorecer hongos si no hay ventilación suficiente. · Oídio: el clásico enemigo del indoor. Mantén la humedad controlada y aplica preventivos biológicos (extracto de cola de caballo, neem o Bacillus subtilis). · Botritis: ataca flores densas en floración avanzada. Evita mojar los cogollos al pulverizar y mejora la ventilación. · Trips o mosca del sustrato: pueden aparecer si el sustrato se mantiene demasiado húmedo. Usa trampas amarillas y revisa las hojas inferiores. La prevención es tu mejor aliada. Mantén el espacio limpio, retira hojas muertas y desinfecta el material antes de cada nuevo ciclo. Cosecha y curado en invierno Si comienzas en diciembre, es probable que estés cosechando entre febrero y marzo. En pleno invierno, el secado puede ser más lento, lo cual no es necesariamente malo: un secado lento mejora la calidad final. Procura mantener la sala de secado entre 18 y 20 ºC y 50-60 % de humedad. La ventilación debe ser constante, pero sin corrientes directas sobre los cogollos. Cuando las ramas se quiebren al doblarlas, estará listo para el curado. Guarda los cogollos en En interior, menos es más: riega solo cuando el sustrato lo pida y evita sobrefertilizar Yarygin (depositphotos) pedrokraveiro@gmail.com (depositphotos)
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24 cultivo básico Mientras afuera el invierno duerme, dentro del armario la vida no se detiene tarros de cristal llenos hasta el 70-80 % y ábrelos cada día durante la primera semana. En unas cuatro semanas, el sabor y aroma alcanzarán su punto óptimo. Eficiencia energética y sostenibilidad Cultivar en interior tiene un coste energético evidente. Pero con algunos ajustes puedes reducir tu huella sin sacrificar calidad: · Usa luces LED eficientes (2,5 µmol/J o más). · Programa los ciclos de luz durante las horas valle de tu tarifa eléctrica. · Aísla bien el armario para conservar el calor. · Reutiliza el sustrato tras un lavado y añade micorrizas para revitalizarlo. · Apaga extractores y ventiladores durante los periodos de oscuridad si la temperatura lo permite. Una buena planificación puede reducir el consumo energético hasta un 30 %, lo que no solo se nota en la factura, sino también en tu conciencia ecológica. Cultivo indoor: laboratorio de aprendizaje Cada cultivo interior es un experimento. Los cultivadores más veteranos saben que la clave del éxito está en observar, ajustar y registrar. Lleva un diario de cultivo: anota fechas de germinación, tipo de sustrato, dosis de nutrientes, humedad, temperatura y observaciones diarias. Con el tiempo, ese cuaderno se convertirá en tu mejor maestro. También puedes incorporar sensores digitales o controladores automáticos que midan temperatura y humedad en tiempo real. Algunos incluso envían alertas al móvil si algo se sale del rango. La tecnología ha hecho del cultivo indoor un arte de precisión, pero sigue siendo una danza entre la ciencia y la intuición. Saber leer una hoja o entender el lenguaje silencioso de la planta sigue siendo insustituible. De la semilla al invierno eterno Cultivar cannabis en interior en diciembre es, en esencia, desafiar al calendario. Es crear un pequeño universo donde el frío no existe, donde cada amanecer depende de un temporizador y cada brisa de un extractor. Pero también es una oportunidad para reconectar con el proceso, para observar cómo la planta responde a nuestros cuidados y cómo, en pleno invierno, una flor verde y resinosa puede recordarnos que la vida no se detiene. El indoor no es solo técnica: es paciencia, constancia y una buena dosis de amor vegetal. Porque cuando en la calle cae la lluvia y el viento sopla, dentro del armario el verano sigue latiendo. VictoriaBee (depositphotos)
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26 actualidad cannábica Todo lo que tienes saber sobre la nueva regulación medicinal… y sobre sus carencias por Iryna Ivanova
27 actualidad cannábica España ya tiene un marco legal específico para el cannabis medicinal. El Real Decreto 903/2025 reconoce, por primera vez, el uso de fórmulas magistrales tipificadas elaboradas con preparados estandarizados de cannabis (THC o CBD) bajo supervisión clínica. Es un paso histórico, sí, pero también claramente insuficiente: el acceso queda anclado al ámbito hospitalario, la prescripción recae solo en especialistas, y el papel de la AEMPS (registro, monografías y control) se ha diseñado con tanta prudencia que corre el riesgo de convertir un avance sanitario en un embudo burocrático. Este artículo desgrana qué dice exactamente la norma, cómo impacta en pacientes, profesionales y sector, cuáles son sus carencias y qué mejoras serían razonables para converger con modelos europeos más avanzados como el alemán. Qué regula exactamente el Real Decreto 903/2025 El decreto establece un marco técnico y sanitario para prescribir, elaborar, dispensar y usar fórmulas magistrales de cannabis medicinal. Las piezas clave son cinco: 1. Ámbito de uso y lugar de dispensación. El cannabis medicinal se usará en el entorno hospitalario. Las fórmulas se elaboran exclusivamente en servicios de Farmacia Hospitalaria y se dispensan desde allí (con supuestos tasados para entrega no presencial a pacientes con barreras de movilidad o geográficas, según algunos resúmenes institucionales y prensa especializada). No se habilita la farmacia comunitaria como punto de acceso. 2. Quién prescribe. La prescripción queda restringida a médicos especialistas del ámbito hospitalario; la atención primaria queda fuera. El uso se supedita a que no existan alternativas eficaces para el caso concreto, reforzando un criterio de último recurso. 3. Productos y estándares. Solo se permiten preparados estandarizados de cannabis (extractos con THC y/o CBD o cannabinoides sintéticos) para formular fórmulas magistrales tipificadas con dosificación definida, trazabilidad y calidad farmacéutica. Se prohíbe expresamente la circulación de flores “en crudo” para inhalación. 4. Registro y monografías. La AEMPS crea y gestiona un registro público de los preparados estandarizados que pueden emplearse en fórmulas. Además, se compromete a publicar monografías (Formulario Nacional) con indicaciones clínicas, dosis, pautas de uso y condiciones de seguridad, actualizables con la evidencia. Esas monografías son la “puerta real” de acceso clínico. 5. Indicaciones clínicas previstas. La norma no cierra un listado exhaustivo, pero la comunicación oficial y la prensa sanitaria resaltan espasticidad en esclerosis múltiple, epilepsia refractaria, náuseas y vómitos por quimioterapia y dolor crónico resistente, como ámbitos iniciales de uso. El mensaje: uso prudente y justificado, con recogida de datos para ajustar el marco. Qué cambia para los pacientes (y qué no) Lo que mejora: · Reconocimiento legal del cannabis medicinal como opción terapéutica real en el SNS (aunque con perímetro estrecho). · Calidad y trazabilidad garantizadas: el paciente deja de depender de circuitos El RD 903/2025 convierte al cannabis medicinal en terapia regulada, pero lo encierra en el hospital b8301stocker (depositphotos)
28 actualidad cannábica informales (aceites artesanales, flores no estandarizadas) y accede a dosificación controlada. · Seguridad jurídica para especialistas y servicios de farmacia que hasta ahora pisaban arenas movedizas. Lo que permanece igual (o casi): · Acceso geográfico desigual. Si la fórmula solo se elabora y dispensa en hospitales, quien vive lejos de un centro con servicio de farmacia hospitalaria puede quedar desatendido (aunque la norma deja un resquicio para entrega no presencial en supuestos de vulnerabilidad). · Barreras clínicas. Sin médicos de primaria ni de unidades de dolor extrahospitalarias en la ecuación, el embudo de derivaciones será inevitable. Muchos pacientes no llegarán a la prescripción por falta de formación o por cautela de los equipos. · Carácter de último recurso. El estándar de “cuando otras alternativas no funcionan” puede retrasar el acceso a quienes sí podrían beneficiarse antes en términos de calidad de vida. Qué implica para el sistema sanitario La decisión de centralizar en hospital es coherente con el objetivo de control y farmacovigilancia: lotes documentados, resultados clínicos medibles y seguridad. También facilita que la AEMPS y las comisiones hospitalarias recopilen datos de efectividad y eventos adversos para actualizar monografías y guías. Es, en ese sentido, un diseño “piloto-controlado” a escala nacional. El reverso: el hospital no es el lugar donde se resuelven dolores crónicos y síndromes de curso largo en la mayoría de los casos. Quien atiende esas realidades es la primaria y las unidades de dolor con trabajo ambulatorio. Sin su implicación, el circuito será lento y selectivo. Además, el tiempo clínico de especialistas es limitado; si
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