El Cultivador

12 cultivo exterior Con el final del año y la llegada del invierno, muchos cannabicultores aprovechamos la pausa natural del cultivo exterior para analizar los resultados de la temporada y planificar la siguiente. Es un periodo de reflexión y aprendizaje, en el que observamos qué funcionó, qué no y, sobre todo, cómo podemos mejorar de cara al nuevo ciclo. Entre las decisiones más determinantes que podemos tomar en esta fase destaca una que condicionará en gran medida el éxito de toda la cosecha: la elección de la variedad. Cómo elegir las mejores genéticas para exterior En regiones cálidas y secas, las plantas pueden sufrir estrés térmico, sequía y plagas Seleccionar la genética adecuada no es una cuestión menor. Cada entorno presenta unas condiciones climáticas, un tipo de suelo y un régimen de luz propios, factores que influyen directamente en el desarrollo y rendimiento del cultivo. No existe una planta de marihuana “universal” que prospere igual en el litoral atlántico que en la meseta castellana o en la zona mediterránea. Por esta razón, conocer el entorno de cultivo y optar por cepas adaptadas a él es la mejor estrategia para obtener cosechas productivas, abundantes y con el perfil de aromas y efectos que buscamos. A lo largo de este artículo, exploraremos los criterios que debemos valorar al seleccionar las variedades más adecuadas para cada circunstancia. Comprendiendo el entorno de cultivo Antes de decidir qué cultivar en la próxima temporada, debemos observar con detenimiento el ambiente en el que nuestras plantas se desarrollarán. El clima, la altitud y la composición del suelo conforman un conjunto de variables que influyen directamente en el crecimiento, la floración y la calidad final de los cogollos. Entender estos factores nos permitirá elegir variedades que no solo sobrevivan, sino que prosperen con vigor y expresen todo su potencial genético. En primer lugar, la temperatura y la humedad relativa son dos de los elementos más determinantes. En regiones cálidas y secas, las plantas pueden sufrir estrés térmico, sequía y plagas; mientras que, en zonas húmedas y templadas, el exceso de agua favorece el desarrollo de hongos como la Botrytis cinerea o el oídio, del que se habla profundamente en un artículo de esta edición de El Cultivador en la sección sobre cultivo profesional de Dutch Passion. También debemos tener en cuenta la variación térmica, es decir, la diferencia de temperatura entre el día y la noche: una oscilación moderada estimula la producción de resina, pero, si es excesiva, puede ralentizar el metabolismo de los ejemplares cultivados. Asimismo, el suelo o sustrato también desempeña un papel clave, ya que se trata del auténtico soporte vital del cultivo. Su estructura, drenaje y capacidad para retener nutrientes determinarán Los híbridos de predominancia sativa (NLD) cuenta con cogollos compactos y buena resistencia a los hongos

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