20 cultivo básico Aislamiento. Si cultivas en una habitación sin calefacción, coloca mantas térmicas o paneles reflectantes alrededor del armario para conservar el calor. Un truco clásico es elevar las macetas sobre una base aislante (porexpan o madera) para evitar que el frío del suelo afecte las raíces. La luz: corazón del cultivo indoor En diciembre, la luz artificial no solo sustituye al sol: es el sol. La calidad y cantidad de luz que reciben tus plantas determinará el rendimiento final, la densidad de los cogollos y la potencia de los tricomas. Tipos de iluminación. Hoy en día, los sistemas LED de espectro completo son la opción más eficiente: consumen menos, emiten menos calor y permiten ajustar el espectro según la fase del cultivo. Un LED de calidad con 300–600 W reales puede cubrir sin problemas un armario de 1 x 1 m. Si utilizas HPS (sodio de alta presión), recuerda que generan más calor: perfecto en invierno, pero asegúrate de controlar la temperatura si el foco está cerca de las plantas. Mantén una distancia de 40–50 cm entre el foco y la canopia. Fotoperiodo. En crecimiento, mantén las luces encendidas 18 horas al día y 6 de descanso. En floración, cambia a 12/12 para inducir la floración. Usa un temporizador fiable y, si es posible, sincroniza las horas de luz con las horas más frías de la noche para aprovechar el calor del foco. Reflectividad. No olvides forrar las paredes del armario con material reflectante (mylar, papel blanco satinado o plástico reflectix). Cada lumen cuenta, y una buena reflexión puede aumentar el rendimiento hasta un 20 %. El sustrato y la nutrición En invierno, las raíces crecen más despacio por el frío, por lo que el sustrato debe ser aireado Un LED eficiente puede ser el mejor sol de invierno que tus plantas tengan jamás
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