El Cultivador

36 música cantaron sobre la injusticia de la prohibición. En “Legalize It” (1976), Peter Tosh lo dejó claro: Legalize it, don’t criticize it / Legalize it, and I will advertise it. El mensaje prendió como fuego, y desde entonces el reggae y la marihuana son inseparables. Hasta hoy, festivales, portadas de discos y murales rastafaris siguen rindiendo homenaje a esa unión entre ritmo, resistencia y espiritualidad verde. El rock y el vuelo lisérgico Con la llegada de los años sesenta y setenta, la marihuana saltó del underground al epicentro de la cultura pop. El rock psicodélico nació del deseo de expandir los límites de la mente, y el cannabis se convirtió en la llave maestra para abrir las puertas de la percepción. The Beatles, tras su encuentro con Bob Dylan en 1964 (quien los introdujo en el uso del cannabis), cambiaron radicalmente su sonido y su lírica. Canciones como “Got to Get You into My Life” (1966) o “With a Little Help from My Friends” (1967) esconden referencias directas o veladas al consumo de marihuana. El álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band no solo marcó un antes y un después en la historia del rock, sino también en la normalización de los estados alterados de conciencia. The Rolling Stones, The Doors, Grateful Dead, Pink Floyd o Led Zeppelin también exploraron los efectos del cannabis y otras sustancias psicodélicas, integrándolos en su estética y sus letras. En “Rainy Day Women #12 & 35”, Bob Dylan jugaba con la ironía bíblica para cantar: “Everybody must get stoned.” Más tarde, artistas como Neil Young o Tom Petty continuarían defendiendo abiertamente el uso del cannabis como herramienta creativa y de relajación. Y ya en los ochenta y noventa, el espíritu contracultural del rock mantendría viva la llama con himnos como “Hits from the Bong” de Cypress Hill, que cruzaron las fronteras entre el rock alternativo y el hip-hop. Hip-hop y rap: del gueto al mainstream Si el reggae hizo de la marihuana un símbolo espiritual, el hip-hop la convirtió en un emblema cultural y político. Desde sus inicios en los barrios de Nueva York, el cannabis formó parte del imaginario urbano, como elemento de resistencia frente a la pobreza, el racismo y la represión policial. En los noventa, con la explosión del gangsta rap y el West Coast, la marihuana se volvió protagonista absoluta. Dr. Dre con The Chronic (1992) —título que hace referencia directa a una variedad de cannabis— cambió para siempre la estética y el sonido del hip-hop. Le siguieron Snoop Dogg, Cypress Hill, Method Man & Redman, Wiz Khalifa, The Game o Kid Cudi, que convirtieron el humo en seña de identidad. Snoop Dogg, en particular, ha sido uno de los grandes embajadores de la cultura cannábica. Su tema “Smoke Weed Everyday” se convirtió en un mantra generacional, y su activismo ha ayudado a normalizar el consumo en todo el mundo. Cypress Hill, con su mezcla de rap, rock y psicodelia latina, llevaron el mensaje más lejos: “I duha 127 (depositphotos) Cannabis_Pic (depositphotos)

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