39 música El neurocientífico estadounidense Ethan Russo ha explicado que el cannabis puede potenciar ciertos procesos cognitivos relacionados con la asociación libre y la percepción sensorial, lo que explicaría por qué tantos músicos lo utilizan para improvisar o componer. Desde el jazz hasta el hip-hop, esa sensación de “fluir” —de entrar en un estado mental donde todo encaja— ha sido descrita una y otra vez por artistas cannábicos. Lo paradójico es que, pese a esa larga relación con la creatividad, el estigma ha hecho que muchos lo oculten durante décadas. Hoy, sin embargo, hablar abiertamente del tema ya no es un riesgo, sino un acto de honestidad. Como decía Willie Nelson: “La marihuana me ayuda a relajarme, a escribir y a disfrutar más de la vida. No sé por qué debería avergonzarme de eso”. Música, cannabis y normalización La relación entre música y cannabis no es solo artística, sino política. Durante décadas, las canciones han sido el vehículo más poderoso para desafiar los prejuicios y abrir la mente de la sociedad. Lo que en los años treinta era una insinuación clandestina, hoy suena en las radios, los festivales y las plataformas de streaming. El cannabis ha pasado de ser símbolo de marginalidad a convertirse en parte del paisaje cultural contemporáneo. La música ha sido, sin duda, uno de los grandes motores de esa transformación. Gracias a ella, millones de personas asociaron la planta no con la criminalidad, sino con la creatividad, la empatía y la libertad personal. A fin de cuentas, cada acorde, cada estribillo y cada nube de humo forman parte de una misma melodía colectiva que lleva sonando más de un siglo. Y mientras haya músicos dispuestos a cantar sobre la marihuana, el ritmo del cambio seguirá vivo. La historia de la música no se puede entender sin la historia del cannabis. Ambos han compartido escenarios, revoluciones y persecuciones. Han sido compañeros de viaje en la búsqueda de libertad, belleza y placer. Hoy, cuando el debate sobre la regulación del cannabis avanza en todo el mundo, la música vuelve a tener un papel clave: el de recordarnos que detrás de cada canción hay una historia humana, y que esa historia merece ser contada sin miedo. Porque el cannabis no solo inspira melodías: también inspira culturas enteras. lucianmilasan (depositphotos) VitalikRadko (depositphotos) PeopleImages.com (depositphotos) Wirestock (depositphotos)
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