El Cultivador

56 activismo según encuestas oficiales, y la policía ha reportado una reducción de recursos dedicados a la persecución de delitos menores. En Portugal, la despenalización del consumo de todas las drogas lleva más de veinte años dando frutos. Los índices de adicción y sobredosis están entre los más bajos de Europa, y el enfoque sanitario ha reemplazado a la represión como política pública. Uruguay, Canadá, Malta o Suiza han demostrado también que regular el cannabis no es sinónimo de caos, sino de madurez institucional. En todos los casos, la legalización fue acompañada de programas de prevención, educación y control de calidad, con resultados positivos en salud pública y recaudación fiscal. Regular para proteger Una de las principales objeciones al uso recreativo es el temor a que aumente el consumo entre menores. Sin embargo, los datos internacionales desmienten esa idea. En Colorado, primer estado de EE. UU. en legalizar, el consumo juvenil ha descendido desde 2014. En Canadá, los índices se han mantenido estables, mientras que el mercado ilegal se ha reducido en más de un 70 %. ¿Por qué ocurre esto? Porque una regulación bien diseñada permite controlar la edad Regular el cannabis no aumenta el consumo, pero sí reduce los riesgos y protege a los menores kawfang.kanjana@ gmail.com (depositphotos) mast3r (depositphotos)

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