El Cultivador

64 voces conscientes porque se fue por una muy buena razón, y decirle que puede volver, que esta persona no es la misma, ha cambiado y se supone que es seguro para el alma volver. La segunda condición es la persona, porque si la persona no está lista para acoger la vuelta de este fragmento de alma, muy rápidamente se irá otra vez, porque era mentira, la persona no estaba lista. Por eso no se puede jugar con esto. Solo se puede hacer cuando alguien viene a mí, no voy a la calle a elegir a las personas a quienes les faltan fragmentos de alma, porque a todos nos faltan. Así que es necesario, como en todo camino, sentir si está lista; y, a lo mejor, estará lista después de cuatro sesiones. Muy a menudo no está lista en la primera sesión, al menos para acoger todo, sino solo un poco. ¿Adónde van los fragmentos de alma? Pueden ir, entre comillas, a diferentes sitios: al mundo de arriba, al mundo de abajo, al mundo del medio, al mundo de los muertos… en fin. ¿Por qué se van? Hay muchísimas razones que producen una pérdida de fragmentos de alma. Lo más habitual es un choque grande en algún momento, puede ser un accidente, puede ser una separación, un duelo, un abuso... muchísimas cosas de la vida pueden producir esta pérdida de fragmentos de alma. Has mencionado también emociones, o sea, por ejemplo, tristeza. Sí. Entonces, es como un choque grande o entrar en una emoción. Es que en realidad las emociones son señales. Es lo que te enseña que te falta algo, que algo no está alineado. Esto te quería preguntar, ¿cuáles serían los síntomas de que me falta…? Que no estás bien en tu vida y a veces sin razones racionales, digamos. Puedes tener un buen trabajo, puedes tener hijos que te quieren y lo que sea y sentirte muy triste. O con ansiedad, por ejemplo. Ansiedad, enfado o lo que sea. Puede ser, por ejemplo, insoportable estar con tu padre, con tu madre, o en familia, en este tipo de entorno. Aquí hay algo que no está alineado. No es siempre un tema de fragmento de alma, pero puede ser. Lo que me parece muy importante precisar es que casi nunca nos damos cuenta de que estamos perdiendo un fragmento de alma, no lo hacemos de manera consciente, por eso se nos escapa verlo; y por Casi nunca nos damos cuenta de que estamos perdiendo un fragmento de alma

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