El Cultivador

66 voces conscientes más importante es y menos puedes funcionar sin él. Es como, por ejemplo, un niño que vive un abuso sexual. Puede crecer, puede incluso vivir una vida más o menos interesante, pero le faltará algo hasta que este nivel espiritual se haya realineado. Porque está funcionando sin una gran parte de su alma, que ha tenido que irse. Entonces, volviendo a lo que nos hace perder trocitos del alma, sería un shock muy fuerte, una situación muy fuerte de abuso, cuando pasamos miedo… ¿qué otras situaciones? El duelo, la separación. Todo este tipo de eventos fuertes en el camino de la vida humana. Pero en el duelo o la separación no perdemos automáticamente trozos de alma, porque sin el apego puedo vivir mi duelo de manera fluida y no voy a perder nada. Al contrario, va a enriquecer mi propio camino, mi propia vida, porque es una bomba de experiencia, sobre todo el duelo de un ser querido o muy cercano. Pero con un apego muy fuerte, la persona muere y un fragmento de tu alma se puede ir con ella al mundo de los muertos; y, a partir de este momento, no puedes terminar tu duelo, no puedes volver a tener una vida llena de alegría. Muchísimas cosas de la vida pueden producir esta pérdida de fragmentos de alma

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