67 voces conscientes Otras veces también te pueden robar un fragmento de alma. Lo importante es que, la mayoría de las veces, cuando pasa esto es totalmente inconsciente. No es que la persona sea mala. Es más sutil. Volviendo al apego, por ejemplo, puedo robar una parte del alma de mi pareja. Porque estoy en una fusión de apego y, por ejemplo, en la creencia de que me necesita, de que sin mí no puede vivir. Puede pasar entre madre e hijos o padre e hijos, lo mismo. En principio quieres ayudar, pero, en realidad, alguien va a perder algo en la historia. Volviendo a los abusos de los niños, hay dos cosas posibles. Muy a menudo, efectivamente, el abusador está robando la energía vital del niño. Es un poco diferente, aunque puede pasar también, cuando el abuso es con un adulto, porque el alma del adulto ya sabe muchas cosas, y entonces su reflejo será refugiarse en un lugar donde se sienta protegido y a salvo. El niño no sabe, el niño piensa que es lo normal, y entonces le da su fragmento de alma, le da su energía vital, porque no sabe. Muy a menudo es lo que pasa. La conversación sigue… pero el espacio se acaba. En la próxima edición de El Cultivador continuaremos ahondando en los diferentes aspectos del trabajo de un chamán.
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