El Cultivador

27 actualidad cannábica El mapa global del cannabis avanza con una velocidad que España no parece dispuesta a seguir tendencia dominante. Y cuando una tendencia se vuelve dominante, la pregunta ya no es si llegará a España, sino cuánto tardará en llegar. Alemania abre una nueva etapa en Europa La reforma alemana aprobada en 2024 ha sido uno de los movimientos políticos más significativos de la década en materia de cannabis. No solo porque Alemania sea la mayor economía europea, sino porque su enfoque combina pragmatismo, evidencia y una comprensión profunda de lo que realmente significa regular: alejar al cannabis del mercado ilícito y acercarlo a la ciudadanía sin miedo. El modelo alemán establece tres pilares claros: despenalización del consumo y la posesión, autorización del autocultivo y creación de clubes cannábicos regulados. No es una legalización comercial, al estilo canadiense o estadounidense, pero sí un gesto político de enorme alcance simbólico. Alemania ha reconocido que no se puede seguir tratando el cannabis como si fuera un asunto menor de seguridad pública. Y lo ha hecho con naturalidad, sin dramas ni alarmismos. En apenas unos meses, la medida ha disparado el debate en otros países de la Unión Europea, generando un efecto dominó que recuerda al vivido en América hace una década. Países como Suiza, República Checa, Malta y Luxemburgo experimentan, cada uno a su manera, con nuevos modelos. El debate europeo ya no es si regular o no; ahora se discute cómo hacerlo y con qué intensidad. En ese escenario, España arrastra una incomodidad evidente. El país que vio nacer los clubes sociales cannábicos, que inspiraron parte del modelo europeo, se ha quedado rezagado. La ironía es difícil de ignorar. NewAfrica (depositphotos) VadimVasenin (depositphotos)

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