30 actualidad cannábica La trazabilidad fue la palabra silenciosa que ordenó muchas reformas del año 2025: el cambio al “solo regulado” fijó una fecha concreta —7 de abril de 2025— para iniciar una fase experimental de cuatro años (en principio), moviendo el modelo desde la ambigüedad histórica hacia la trazabilidad. Si Países Bajos representa el paso de la tolerancia a la cadena controlada, Chequia representó un avance europeo con enorme potencia simbólica: en julio de 2025, el presidente checo firmó un proyecto de ley que permite a adultos (21+) cultivar hasta tres plantas y poseer hasta 100 gramos, con un límite de 25 gramos en público. Aunque la implementación efectiva se proyecte en 2026 en varias coberturas, el hecho político de 2025 es el giro legislativo: normalizar el autocultivo y la posesión personal como terreno regulado, y no como mera zona gris. En Suiza, 2025 fue el año en que la conversación dio un salto desde los pilotos hacia un debate nacional más formal. Se informó de que el país abrió un periodo de consulta pública de tres meses para un borrador de ley nacional de cannabis de uso adulto (CanPG), con comentarios hasta el 1 de diciembre, tras una aprobación preliminar en febrero (14–9) en una comisión clave del Consejo Nacional. En ese marco, se destacó un enfoque centrado en salud pública y protección juvenil, con acceso regulado para adultos y con una lógica explícita de evitar incentivos de consumo (por ejemplo, planteando que no se venda con ánimo de lucro y que exista un impuesto de incentivo). Estas tres dinámicas europeas —cadena regulada en Países Bajos, reforma de posesión/ autocultivo en Chequia y consulta nacional en Suiza— dibujan el corazón del avance de 2025: Europa está aprendiendo a regular sin copiar un único molde. Y, en ese aprendizaje, los detalles importan más que los titulares: límites de posesión, edades, controles de calidad, fiscalidad, trazabilidad, mecanismos de evaluación y protección de menores. África y Asia-Pacífico: exportaciones legales, cáñamo y la carrera por el marco regulatorio Fuera del eje Estados Unidos - Europa, 2025 fue especialmente relevante por una palabra: “cadena”. No cadena como metáfora, sino cadena como infraestructura legal y comercial: licencias, autorización de productos, exportación, trazabilidad, control sanitario. Ahí es donde varios países están intentando convertir una realidad histórica (cultivo tradicional, mercados informales o tolerancia social) en un sistema regulado que dialogue con el comercio internacional. Marruecos es un ejemplo claro de ese giro. En 2025 se informó de que reguladores marroquíes autorizaron 67 productos derivados de cannabis (incluyendo cosméticos y suplementos), registrados por la Moroccan Agency for Medicines and Health Products, y que el país completó su primera exportación legal de cannabis medicinal a Australia. Más allá del dato, lo que esto muestra es un cambio de fase: del cultivo asociado durante décadas a la informalidad, a la entrada en circuitos de autorización y exportación que exigen estándares, documentación y cumplimiento normativo. En el hemisferio sur, 2025 también apuntó a un crecimiento regulatorio por la vía del cáñamo industrial. Se reportó que Nueva Zelanda aprobó cambios para eliminar el régimen de licencias para cultivar o manejar cáñamo industrial y sustituirlo por un enfoque regulatorio más “proporcionado”. Este tipo de reforma, aunque parezca menos llamativa que el cannabis de uso adulto, suele tener efectos económicos rápidos: facilita inversión, reduce burocracia y acelera cadenas de valor (textil, alimentación, biocomposites) sin entrar necesariamente en los conflictos políticos del THC recreativo. En África austral, 2025 mostró continuidad más que explosión: se indicó que Sudáfrica acumulaba permisos de producción medicinal y licencias de exportación, mientras seguía trabajando en el marco para ventas reguladas de uso adulto. Esa transición —del “podemos producir para exportar” al “cómo regulamos el acceso interno”— es uno de los dilemas de muchos países: el mercado internacional empuja a ordenar la oferta, pero el debate doméstico obliga a enfrentar estigma, educación pública, prevención y equidad. Tendencias transversales de 2025: qué cambió de verdad (y por qué importa) Más allá del “quién legalizó”, 2025 consolidó tendencias que son, probablemente, las que definirán el siguiente ciclo mundial del cannabis.
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