35 literatura Hierba, hachís y metáfora Un viaje por la literatura escrita bajo (y sobre) el cannabis La relación entre literatura y cannabis no se reduce al cliché del “autor inspirado”: es, sobre todo, una historia de lenguaje, de moral social, de experimentación estética y de disputa cultural por el sentido. A lo largo de dos siglos, el cannabis aparece como experiencia sensorial, como detonante de introspección, como símbolo de extranjería y, más tarde, como signo político de disidencia y contracultura. por Valeria Campos El cannabis como laboratorio literario Cuando una sustancia altera la percepción, lo primero que se transforma no es “la realidad”, sino el modo de narrarla: el tiempo se estira, la atención se fragmenta, la memoria se vuelve caprichosa, los detalles cobran una intensidad desproporcionada. La literatura, que vive de modular ritmo, foco y punto de vista, encontró ahí un campo de pruebas: ¿cómo se escribe lo que no cabe del todo en la sintaxis ordinaria? En este sentido, el cannabis —y en particular el hachís, históricamente más presente en ciertos círculos europeos— funcionó como un instrumento doble. Por un lado, como experiencia íntima: la persona que consume intenta
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1