60 voces conscientes Conversaciones con un chamán La gestión del caos y sus riesgos Stéphane Quetzal ha estado al borde de la muerte varias veces en su vida. Esa ha sido la manera en la que los espíritus le dejaron claro su camino de servicio en esta encarnación y probaron la resistencia de su cuerpo a los retos espirituales y carnales. En esta conversación nos confronta con la idea bucólica del chamán paseando por el campo para recoger plantas y hablar con los árboles y nos muestra los riesgos de una profesión que no se elige, nos elige. por Virginia Montañés En la entrevista anterior mencionabas que una de las tareas del chamán es leer el caos y ponerle orden, ¿no? Sí, el caos está en todas partes en el trabajo del chamán. Ya sea en una sesión de recuperación de fragmentos de alma, en un viaje chamánico, en una adivinación… el chamanismo es manejar el caos para convertirlo en fuerza, en motor, en algo que no destruye, sino que construye. Eso es una buena definición. ¿Y qué otras cosas hace un chamán o chamana? A veces se puede convertir en líder, pero me explico, no es como convertirse en político. Como está buscando esta cooperación, este diálogo, este equilibrio entre los mundos, a menudo se convierte para el entorno en una referencia de sabiduría, esa persona que puede ayudarme a que mi vida esté más alineada. Le reconozco, si no un poder, un estatus especial en la comunidad. Es como por ejemplo el estatus de un anciano, no es especialmente más sabio, pero ha vivido más cosas y más tiempo y eso no es un detalle, es muy importante y hace una diferencia. El chamán, como está trabajando sin parar entre estos dos mundos, se convierte en una referencia, y entonces en una encarnación de poder, pero precisamente, y es lo más importante, de “poder con”, es un poder en cooperación, no es un poder por encima, porque si es así el chamán no está alineado para nada, está en su sombra y en su ego. Tememos mucho la noción de poder, pero en realidad, en chamanismo, cuanto más avanzamos en el camino más poder tenemos, aunque hay diferentes formas de poder y es un poder de cooperar, es un poder con la persona, el entorno, el animal, no un poder encima. Ese es el punto, un poco más sutil a lo mejor, pero lo más importante, porque a partir de este momento no hay que temer a la noción de poder. Hablamos mucho de poder en chamanismo y sí, un chamán puede ser potente, pero potente no significa una bestia de ego que abusa de todo el mundo. Significa una referencia alineada, enraizada y que, a lo mejor, únicamente su presencia, su ayuda o su palabra puede ayudar y transmutar cosas en los demás. ¿Cómo se llega a ser chamán o chamana? Hay diferentes maneras, en muchas tradiciones es una herencia, hay familias de chamanes. Esa es una de las posibilidades. Pero más allá
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