marzo de 2026 - publicación para adultos 115 Un mapa verde cada día más grande Regular para ganar: activismo cannábico en España El mundo de arriba Marzo: el despertar del autocultivador y el ocaso del indoor La actualidad cannábica vive una fase de “normalización desigual”: algunos países ya regulan el uso adulto, otros avanzan por la vía medicinal y muchos siguen moviéndose en zonas grises donde el mercado y la cultura van por delante de la ley. En ese contexto, entender qué modelos funcionan (y por qué)... págs. 26-32 Marzo es el mes bisagra del calendario cannábico. Es un periodo de dualidad biológica y técnica: mientras los armarios de cultivo interior (indoor) afrontan sus últimas... págs. 18-24 Abonos orgánicos sólidos para exterior Stéphane Quetzal lleva una gran parte de su vida viajando entre mundos. En entrevistas anteriores nos habló del mundo de abajo, en esta ocasión dedicamos la conversación a desgranar los entresijos del mundo de arriba y sus habitantes.... págs. 60-67 El activismo cannábico en España no va solo de “legalizar”: va de sustituir el caos por reglas claras, proteger derechos y convertir un hecho social (el consumo y... págs. 54-58 En el cultivo de marihuana al aire libre, el suelo o sustrato son mucho más que un soporte físico donde se anclan las raíces, ya que constituyen la base de un ecosistema vivo y dinámico del que depende, en gran medida, el éxito final... págs. 12-16
3 editorial Marzo es el mes en que la realidad deja de pedir permiso. La primavera de 2026 empieza el 20 de marzo a las 15:46 (hora peninsular), y con ese cambio oficial el calendario nos recuerda que ya no toca hibernar: toca decidir; y, en España, hay una decisión que seguimos aplazando con una mezcla de miedo, pereza institucional y retórica vacía: regular el cannabis como lo que ya es en la vida de miles de personas, una cuestión de salud, de derechos y de orden público inteligente. La política habla de “prudencia”, pero lo que tenemos es un sistema a medio hacer. El Real Decreto 903/2025 ha creado un marco para fórmulas magistrales tipificadas con preparados estandarizados de cannabis, bajo prescripción y con garantías de calidad y farmacovigilancia. También deja claro su modelo: prescripción limitada a médicos especialistas en el ámbito hospitalario y dispensación a través de servicios de farmacia hospitalaria, con seguimiento farmacoterapéutico. Eso puede ser un primer escalón, pero no puede ser el último, porque un acceso que depende del hospital como única puerta acaba convirtiéndose en una selección por logística: distancia, movilidad, burocracia, tiempo… Marzo, precisamente, es el mes para abrir puertas. El propio real decreto contempla que la elaboración y dispensación por oficinas de farmacia “podrá ser objeto de regulación específica”. Si queremos un cannabis medicinal serio, necesitamos ampliar el acceso con circuitos claros en farmacia comunitaria, más formación, más opciones de formulación y un enfoque que trate al paciente como paciente, no como sospechoso. Y luego está lo que siempre se evita nombrar: el uso adulto y el autocultivo. Una regulación integral para mayores de edad —con límites, controles y prevención— no es una rendición; es una forma de quitarle oxígeno al mercado ilegal y de dejar de castigar la normalidad. Regular el autocultivo es asumir responsabilidad ciudadana, no fomentar el desorden; y regular asociaciones es, sencillamente, poner reglas donde hoy hay inseguridad jurídica: definir qué se permite, qué se supervisa y qué se sanciona, para que nadie viva a merced de interpretaciones cambiantes. A finales de marzo, el 29, volveremos a adelantar el reloj una hora. Ojalá este año adelantemos algo más que las manecillas. El Cultivador no se hace responsable de las opiniones y fotografías enviadas por los colaboradores. Prohibida la reproducción total o parcial de textos, fotos o ilustraciones de esta publicación sin la autorización escrita de Feria del Cáñamo, S.L. Noticias 6 Historia 34 Cáñamo y humo: una historia global Cultivo exterior 12 Abonos orgánicos sólidos para exterior Actualidad cannábica 26 Un mapa verde cada día más grande Cultivo profesional 46 Los mejores consejos para el cultivo de cannabis interior Cultivo básico 18 Marzo: el despertar del autocultivador y el ocaso del indoor Activismo 54 Regular para ganar: activismo cannábico en España Voces conscientes 60 El mundo de arriba Macrohuana 42 y 68 Directorio 70 Cómics 76 y 77 Sumario Redactor jefe: Xosé F. Barge Maquetación: J. Alberto Martín (maquetadores.org) Contenidos y edición web: Raúl del Pino Publicidad: Manuel Álvarez Colaboradores: A. Flores Verdes, Brígida Aránega, ConFAC, Darius, Fernando Caudevilla, Gato, Green Born Identity, Gusi, Isabel Peláez, Jorge Bergua, Jose Afuera, Luis Campillo, Lupe Casillas, Macrohuana, Mari SH, Nvidia, profesor Singthestone, Raro Genetics, Ronald Glas, Toni13, Tony, Víctor G. Romano y Virginia Montañés Redacción y publicidad: Ap. de correos 25086 28080 Madrid - ESPAÑA Tel.: +34 91 658 45 20 Fax: +34 91 790 38 98 www.cannabismagazine.net info@cannabismagazine.es Edita: Feria del Cáñamo, S. L. Imprime: Calprint, S.L. Dep. Legal: M-18.576-2012
6 noticias Washington reabre el cultivo casero de cannabis: la policía dice no Washington lleva catorce años conviviendo con una contradicción que ya forma parte de su identidad cannábica: legalizó el consumo recreativo en 2012, pero sigue prohibiendo que sus ciudadanos cultiven unas pocas plantas en casa para uso personal. Esta semana, el estado ha vuelto a poner ese debate sobre la mesa legislativa, consciente de que la presión social crece y de que la excepción nacional —solo otros dos estados comparten esa paradoja— empieza a resultar difícil de sostener. El Proyecto de Ley del Senado 6204 permitiría a los adultos mayores de 21 años cultivar hasta seis plantas de cannabis en su domicilio. Si dos adultos conviven, el límite subiría a doce plantas, y en hogares con tres o más adultos se permitirían hasta quince. Una regulación precisa, medida y lejos de cualquier descontrol, que ha sido debatida en el Comité de Trabajo y Comercio del Senado con testigos a favor y en contra. No es un debate nuevo: es, de hecho, el undécimo año consecutivo en el que se presenta una iniciativa similar desde la legalización recreativa de 2012. Y la comparación con Colorado, que legalizó el mismo año y sí dio ese paso desde el inicio, sigue siendo inevitable. Para muchos defensores del proyecto, la pregunta ya no es si Washington permitirá el cultivo doméstico, sino cuándo dejará de ser el estado que legaliza el consumo pero criminaliza la planta en casa. Erik Johansen, veterano residente de Tumwater, resumió el espíritu de muchos defensores ante los senadores con una frase directa: “Soy un veterano y no veo ninguna razón para no poder cultivar algunas plantas en mi propia casa para uso personal. No hay niños allí”. Su intervención captura el argumento central de los partidarios del proyecto: responsabilidad individual, sentido común y una libertad regulada que no debería depender de la presencia o ausencia de menores en el hogar. Los opositores, principalmente asociaciones policiales y gobiernos locales, alertan de riesgos para los menores y de una carga adicional para las fuerzas de seguridad. También advierten de una posible caída de ingresos fiscales, ya que el cannabis vendido en tiendas está gravado con un impuesto especial del 37 por ciento, y ven en el cultivo doméstico una vía para que los consumidores eludan ese pago. Menos ventas, argumentan, significaría menos dinero para el estado y para los programas que se financian con esos ingresos. Pero quienes apoyan el cultivo doméstico rechazan esa lógica con un argumento práctico: cultivar cannabis no es fácil, ni barato, ni inmediato. John Kingsbury, presidente del comité de pacientes de la Cannabis Alliance, lo expresó con claridad ante el comité: “No somos su competencia. Somos sus vecinos y también sus clientes”. Y lanzó una advertencia política que resonó en la sala: convertir en delincuentes a ciudadanos
7 noticias comunes para proteger una fracción mínima de las ventas legales es traicionar el espíritu de la iniciativa I-502 que legalizó el cannabis en Washington. Hay además un argumento que cada vez pesa más en el debate: la desigualdad racial en la aplicación de la ley. Un informe estatal de 2022 reveló que, entre 2013 y 2019, las personas negras tenían cinco veces más probabilidades de ser arrestadas por cultivo doméstico que las personas blancas, y las hispanas más del doble. Para la senadora Rebecca Saldaña, principal impulsora del proyecto, esa realidad obliga a actuar, porque mantener la prohibición equivale a perpetuar una aplicación desigual de la ley sobre comunidades ya vulnerables. En su intervención señaló que, “incluso si el olor molesta a los vecinos, hay mecanismos para denunciarlo y resolverlo”, defendiendo que el marco regulatorio propuesto ofrece herramientas suficientes sin necesidad de criminalizar. El texto del proyecto prevé sanciones civiles, no penales, para quienes no controlen el olor o mantengan plantas visibles desde el exterior. También autoriza a la policía a incautar plantas si se superan los límites legales, siempre con orden judicial y causa probable, y deja fuera del ámbito de competencia de la Junta de Licores y Cannabis la supervisión del cultivo doméstico. El proyecto prohíbe además el cultivo en hogares que buscan acoger niños o en guarderías familiares, aunque no impone restricciones generales a los hogares con menores. Incluso en municipios donde los negocios de cannabis están prohibidos, el cultivo doméstico estaría permitido, un detalle que refuerza la idea de separar el mercado comercial de la libertad individual regulada. Las fuerzas del orden siguen escépticas. James McMahan, de la Asociación de Shériffs y Jefes de Policía, expresó su preocupación por “la normalización continua de la marihuana entre nuestros jóvenes”, un argumento que se repite cada año. La Asociación de Ciudades de Washington comparte el rechazo, alegando que la medida supondría una carga excesiva para la seguridad local y que los municipios carecen de recursos para supervisar el cumplimiento de las normas sobre cultivo. En la Cámara de Representantes, un proyecto gemelo ha quedado, por ahora, fuera de la agenda legislativa. Pero nadie da el debate por cerrado, y muchos activistas interpretan el undécimo intento como una señal de resistencia, no de derrota. John Kingsbury lo resume con convicción: “La legalización del cultivo casero en Washington es inevitable. Mi única esperanza es vivir lo suficiente para verlo”. Quizá ahí esté la clave de todo: no se discute solo sobre plantas, impuestos o competencias policiales, sino sobre el modelo de legalización que el estado quiere construir a largo plazo. Si el cannabis será un derecho regulado de los ciudadanos o un mercado dominado exclusivamente por grandes empresas, si la legalización incluyó la planta o solo el producto final, y si Washington está dispuesto a corregir una anomalía que ya lleva más de una década activa. Una vez más, tendrá que decidir qué tipo de normalidad quiere para su política cannábica.
8 noticias Ayuso frena la farmacia y los pacientes responden: “No es droga, es tratamiento” Para los pacientes que esperan el acceso al cannabis medicinal, el debate sobre dónde se dispensa no es un detalle: marca la diferencia entre un sistema viable y otro que, en la práctica, sigue siendo una barrera. La controversia estalla en Madrid después de que Isabel Díaz Ayuso rechazara que estos preparados puedan entregarse en farmacias comunitarias y lo asociara a un “disparate” de “vidas destartaladas y exclusión”, una comparación que las organizaciones de pacientes consideran estigmatizante y dañina. El choque llega tras un anuncio del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, sobre la posibilidad de ampliar la dispensación a farmacias “de la calle” además de las farmacias hospitalarias, que son las únicas autorizadas actualmente. Según el enfoque que defienden los pacientes, acercar la dispensación a la red de farmacias comunitarias reduciría desplazamientos y trabas logísticas para personas con patologías como dolor crónico, espasticidad por esclerosis múltiple, epilepsias graves o náuseas y vómitos asociados a quimioterapia. Ayuso reaccionó en X vinculando esa ampliación con una normalización que —según su mensaje— llevaría al “disparate” visto “en las calles de medio mundo”, con “abandono y exclusión”, y deslizando una comparación indirecta con la crisis de los opioides en Estados Unidos. Un día después, el rechazo se reforzó desde la Consejería de Sanidad madrileña: Fátima Matute dijo oponerse a que se “frivolice” el cannabis medicinal, lo presentó como posible puerta de entrada a otras sustancias y mezcló de nuevo el plano terapéutico con el recreativo, lo que aumentó el malestar entre quienes reclaman un marco sanitario claro y sin alarmismo. Carola Pérez, fundadora del Observatorio Español del Cannabis Medicinal, respondió con dureza y calificó la postura de Ayuso de “cruel”, acusándola de confundir a la opinión pública y “asustar a la gente”. Su argumento central es que hablar de dispensación en farmacias no implica descontrol: se trataría de preparados con prescripción médica y circuitos profesionales, igual que ocurre con otros fármacos sujetos a receta. Para ilustrarlo, recurre a una comparación directa: nadie sale de una farmacia con cajas ilimitadas de opioides como oxicodona, y poner en duda esa lógica equivale —dice— a cuestionar la profesionalidad de los farmacéuticos y a convertir un asunto de medicina en un debate de “drogas”. La fotografía final es la de dos marcos enfrentados: pacientes y defensores de la dispensación farmacéutica, que hablan de acceso real, control y dignidad, frente a responsables políticos y sectores policiales/municipales que advierten de riesgos sociales si el circuito se “normaliza”. Y mientras el debate se endurece en redes, los pacientes insisten en que para quien convive con dolor, espasticidad o los efectos de la quimioterapia, esto no va de teoría: va de recetas, tiempos y trayectos.
10 noticias CBD y THC, juntos en el laboratorio: una combinación del cannabis que empieza a asomar como pista frente al cáncer de ovario Hay avances que no son una cura, pero sí una señal. Un equipo de la Universidad de Khon Kaen ha observado en condiciones de laboratorio que mezclar cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC) puede frenar el crecimiento y la migración de células de cáncer de ovario, con un impacto mínimo sobre células sanas, un dato que —si se confirmara en etapas posteriores— tendría un interés clínico evidente. El hallazgo no habla todavía de pacientes ni de tratamientos listos para receta: se trata de un estudio in vitro publicado en Frontiers in Pharmacology que apunta a mecanismos celulares y abre, sobre todo, una pregunta para la siguiente fase de investigación. El cáncer de ovario sigue siendo uno de los tumores ginecológicos con peor pronóstico, entre otras razones por su diagnóstico tardío, su tendencia a reaparecer y la dureza de los tratamientos disponibles. En ese contexto, cualquier estrategia que prometa aumentar la eficacia sin disparar la toxicidad merece atención, aunque sea en su fase más preliminar. Y aquí la idea central es tan simple como potente: dos compuestos conocidos por otras razones podrían, combinados, sumar más que por separado. Los investigadores pusieron a prueba CBD, THC y una mezcla de ambos en dos líneas celulares de cáncer de ovario: una sensible a tratamientos basados en platino y otra resistente. Para no perder de vista el factor seguridad, añadieron además una línea de células sanas y compararon el impacto de los distintos tratamientos sobre tejido no tumoral. El objetivo del trabajo, en palabras del autor principal, el Dr. Siyao Tong, fue explorar alternativas que “puedan mejorar la eficacia y reducir potencialmente la toxicidad”, algo especialmente relevante cuando el margen terapéutico es estrecho y el coste físico del tratamiento puede ser alto. En los ensayos, las células tumorales expuestas a CBD o a THC formaron menos colonias y de menor tamaño, una señal de que se reduce su capacidad de proliferación. Sin embargo, lo que más llama la atención es que la combinación resultó la más eficaz, especialmente cuando se utilizó en una proporción 1:1. El estudio también señala que, aunque por separado CBD o THC no eliminaban un gran porcentaje de células, al administrarlos juntos el efecto aumentó de forma notable. Otro punto relevante es la migración celular. En cáncer, la capacidad de las células tumorales
11 noticias para desplazarse y colonizar otros tejidos está en la base de la metástasis, y por eso cualquier indicio de que un tratamiento reduce esa migración es una pieza a seguir de cerca. En este trabajo, los ensayos sugirieron precisamente una reducción de la migración celular tras la exposición, especialmente con la combinación. Si hay un dato que podría volverse decisivo más adelante, es el impacto sobre las células sanas. Según lo descrito, el efecto en la línea de células no tumorales fue mínimo, lo que sugiere un perfil de toxicidad potencialmente más favorable que el de muchos tratamientos actuales, al menos en este entorno controlado de laboratorio. En oncología, esa diferencia —dañar menos lo sano mientras se frena lo tumoral— es el corazón de casi cualquier avance terapéutico, aunque aquí aún estemos lejos de saber si se mantendrá fuera de la placa de cultivo. El equipo no se limitó a medir efectos: también intentó explicar el “por qué” mirando una ruta de señalización muy vigilada en oncología, la vía PI3K/AKT/mTOR. Esta vía suele estar sobreactivada en cáncer de ovario y se relaciona con crecimiento tumoral y resistencia a tratamientos, de modo que es un objetivo de gran interés para entender la biología de la enfermedad y para diseñar terapias. Según el estudio, CBD y THC parecieron contribuir a restaurar una regulación más normal de esa vía, lo que encajaría con la pérdida de capacidad reproductiva y con el inicio de muerte celular observados tras el tratamiento. Dicho de forma sencilla, algunos tumores prosperan cuando ciertos “interruptores” internos se quedan en modo encendido; en este caso, los datos sugieren que la combinación podría ayudar a que parte de esa señalización vuelva hacia un comportamiento más regulado. Esa hipótesis mecanística importa porque no solo describe un efecto, sino que da pistas para futuras pruebas, ajustes de dosis y posibles combinaciones con terapias estándar. Aun con todo, el propio estudio pone un límite claro a la interpretación. Todo se ha realizado in vitro, lo que significa que todavía no sabemos qué ocurriría en un organismo vivo con metabolismo, distribución real de las moléculas en tejidos, dosis alcanzables, efectos secundarios, interacciones y la complejidad de un tumor dentro de un cuerpo. Además, el trabajo no incluye modelos animales ni datos farmacocinéticos, y también recuerda que existen barreras regulatorias y legales alrededor de terapias basadas en cannabinoides que pueden condicionar investigación, financiación y plazos. Por eso, la conclusión razonable no es que el cannabis cure el cáncer —el estudio no lo afirma y la evidencia no lo permite—, sino que hay una señal preclínica que justifica dar el siguiente paso. Si esta línea de investigación continúa, el camino lógico incluye validar los resultados en modelos in vivo para valorar eficacia y seguridad, estudiar dosis y formulación (porque la proporción y la forma de administración pueden cambiarlo todo) y evaluar posibles combinaciones con tratamientos estándar, especialmente en casos resistentes. Solo después, si los datos acompañan, tendría sentido plantear ensayos clínicos en pacientes. El propio Tong lo formula con prudencia: si estudios futuros confirman estos efectos, la terapia combinada con CBD y THC “podría” contribuir al desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento. En una enfermedad tan difícil de detectar a tiempo y tan dura cuando recidiva, esa palabra —“podría”— no es poca cosa: no vende milagros, pero sí marca una pista que merece ser comprobada con rigor.
12 cultivo exterior En el cultivo de marihuana al aire libre, el suelo o sustrato son mucho más que un soporte físico donde se anclan las raíces, ya que constituyen la base de un ecosistema vivo y dinámico del que depende, en gran medida, el éxito final de la cosecha. Ya sea en tierra madre o en maceta, tanto la microbiota de la zona radicular como la disponibilidad de nutrientes condicionan el desarrollo de las plantas durante todo su ciclo vital. Abonos orgánicos sólidos para exterior Muchos abonos orgánicos contribuyen a mejorar propiedades físicas del suelo o sustrato, como la estructura, la aireación o la capacidad de retención de agua A diferencia de los fertilizantes de síntesis química, que aportan nutrientes de forma rápida, los abonos orgánicos actúan sobre el suelo o sustrato, mejorando su estructura, su capacidad de retención de agua y favoreciendo la vida microbiana. Comprender cómo funcionan, qué tipos existen y cómo aplicarlos correctamente nos permite optimizar el crecimiento y la floración, así como favorecer un entorno radicular más sano y estable, clave para mantener plantas vigorosas a lo largo de toda la temporada. Además, los abonos orgánicos sólidos destacan por su relación calidad-precio, por lo que son los mejores para el cultivo en suelo. ¿Qué entendemos por abono orgánico? Cuando hablamos de abonos orgánicos nos referimos a aquellos fertilizantes derivados de la descomposición de materia orgánica, ya sea de origen vegetal o animal, que aportan nutrientes de forma indirecta y progresiva. A diferencia de los de origen mineral o de síntesis química, no se usan para alimentar a la planta de manera inmediata, sino para nutrir y mejorar el suelo o el sustrato, de forma que sean estos últimos los que pongan los nutrientes a disposición del sistema radicular. Este tipo de fertilizantes cumple una doble función. Por un lado, aportan elementos esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio, por Mari SH calcio, magnesio o micronutrientes, presentes en formas orgánicas que deben ser transformadas antes de ser asimilables por la planta. Por otro, estimulan la actividad de microorganismos beneficiosos, como bacterias y hongos del suelo, responsables de descomponer esa materia orgánica y convertirla en nutrientes disponibles a través de procesos biológicos como la mineralización. En los cultivos de exterior, tanto en suelo como en maceta, esta forma de nutrición resulta especialmente interesante, ya que permite una liberación más lenta y sostenida de los nutrientes, reduciendo el riesgo de sobrefertilización y ayudando a mantener un entorno radicular más estable. Además, muchos abonos orgánicos contribuyen a mejorar propiedades físicas del suelo o sustrato, como la estructura, la aireación o la capacidad de retención de agua, aspectos clave para un desarrollo radicular sano. Conviene entender, por tanto, que el efecto de un abono orgánico no suele ser inmediato ni espectacular a corto plazo, pero sí acumulativo. Adicionalmente, en tierra madre, su uso continuado temporada tras temporada favorece suelos más vivos, fértiles y resilientes, capaces de sostener plantas más equilibradas y mejor adaptadas a las condiciones variables propias del cultivo al aire libre. Abonos orgánicos sólidos y líquidos: dos formas de nutrir en exterior Dentro de los abonos orgánicos empleados en el cultivo de marihuana en exterior, una de las primeras distinciones que conviene establecer es la que separa los abonos sólidos de los abonos líquidos. Aunque ambos comparten el mismo principio de nutrición basada en materia orgánica, su forma de aplicación, su velocidad de actuación y su manejo práctico presentan diferencias relevantes. Los abonos orgánicos sólidos se incorporan directamente al suelo o al sustrato, ya sea mezclándolos previamente antes de la siembra o aplicándolos sobre su superficie, lo que se conoce como abonado de cobertera. Su acción depende en gran medida de la actividad microbiana del medio de cultivo, que es la encargada de descomponer la materia orgánica y liberar progresivamente los nutrientes. Por este motivo, suelen ofrecer una nutrición lenta y sostenida en el tiempo, especialmente interesante en cultivos de exterior de largo recorrido, tanto en suelo como en maceta. En mi experiencia, son la base de cualquier estrategia orgánica bien planteada, aunque requieren cierta planificación y paciencia. Por su parte, los abonos orgánicos líquidos se aplican diluidos en el riego y presentan una disponibilidad algo más rápida, ya que sus nutrientes se encuentran en formas más fácilmente asimilables. Aunque siguen dependiendo en parte de procesos biológicos, su efecto suele percibirse antes que el de los sólidos, lo que los convierte en una herramienta útil para complementar la nutrición en momentos concretos del cultivo, corregir carencias leves o acompañar en
13 cultivo exterior Los abonos orgánicos dan lugar a plantas de exterior de alta calidad
14 cultivo exterior Los abonos orgánicos líquidos se aplican diluidos en el riego y presentan una disponibilidad algo más rápida fases de mayor demanda, como la floración. En maceta, donde el volumen de sustrato es limitado, su uso resulta especialmente práctico si se aplica con criterio y sin excesos. En la práctica, muchos cannabicultores optamos por combinar ambos tipos de abonos orgánicos, utilizando los sólidos como base estructural del sustrato y los líquidos como apoyo puntual. Esta estrategia permite aprovechar las ventajas de cada formato y adaptarse mejor a las condiciones cambiantes propias del cultivo en exterior. Principales abonos orgánicos empleados en el cultivo de exterior Dentro de la fertilización orgánica aplicada al cultivo de marihuana en exterior, existe una amplia variedad de abonos que difieren en su origen, composición y velocidad de actuación. Aunque cada uno presenta particularidades, todos comparten una característica esencial: su aporte nutricional depende de procesos biológicos que se desarrollan en el suelo o sustrato, y no de una absorción directa e inmediata por parte de la planta. Uno de los mejores abonos para exterior es el humus de lombriz, que se puede emplear tanto para cultivos en maceta como en tierra madre. Se trata de un fertilizante rico en micronutrientes y microorganismos beneficiosos que contribuye a una mejor salud general del cultivo. Además, es muy asequible, y también se puede producir en casa con una vermicompostera y los desechos orgánicos domésticos. Otro abono, que no se conoce mucho en cannabicultura, es el abono verde. Este se compone de vegetales cultivados antes de temporada, que se entierran y mezclan con la tierra para aportarle materia orgánica. Aunque se pueden cultivar diversas especies vegetales, las leguminosas como habas o alfalfa tienen la capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico al suelo, por lo que son muy recomendables. Adicionalmente, este tipo de cultivo de pretemporada protege al suelo de la erosión y la pérdida de nutrientes en los meses de invierno. La gallinaza es otro abono orgánico que podemos producir en casa si tenemos algo de terreno para montar un corral. Esta se compone de excrementos de gallina, mezclados con la paja que se usa como cama de corral. Suele ser muy rica en macronutrientes, especialmente en nitrógeno, pero también fósforo, potasio y calcio. Si tienes gallinas y quieres usar sus heces como abono, es fundamental compostarlas previamente. Esto significa que debes mantener la gallinaza apilada y cubierta durante varios meses para que atraviese procesos químicos que hagan sus nutrientes accesibles a las plantas. Este paso es esencial porque, si está demasiado fresca, puede quemar las raíces y dañar el cultivo. Además, debemos tener en cuenta que aplicarla en exceso puede afectar el sabor de la marihuana, dando a los cogollos un aroma ligeramente desagradable. Como ocurre con la mayoría de los fertilizantes orgánicos, la gallinaza también promueve la vida alrededor de las raíces y mejora la estructura del suelo. Debido a su alto contenido de macro y micronutrientes, conviene no combinarla con otros abonos ricos en macronutrientes para evitar excesos. Finalmente, dado que requiere un manejo cuidadoso, lo más recomendable es no utilizarla en macetas. Otra opción muy interesante para cultivar marihuana en exterior es el estiércol de oveja. Se trata de un abono rico en nitrógeno, potasio y micronutrientes, que se puede aplicar tanto en maceta como en suelo. Además, su coste suele ser Planta de exterior en maceta El humus de lombriz es rico en micronutrientes
15 cultivo exterior Uno de los mejores abonos para exterior es el humus de lombriz, que se puede emplear tanto para cultivos en maceta como en tierra madre realmente bajo, de entre 10 y 15 euros por saco de 40 litros, aproximadamente. Igual que otros abonos orgánicos, ayuda a conservar la vida microbiana en el entorno radicular y a mantener la estructura del suelo. En mi opinión, es uno de los mejores abonos para exterior y suelo usarlo en casi todos mis cultivos al aire libre. El estiércol de caballo es otro de los abonos orgánicos sólidos que podemos utilizar en nuestro exterior. Es rico en micronutrientes y cuenta con niveles moderados de macronutrientes. Por esta razón, es recomendable usarlo como complemento y no como abono principal. Ayuda a obtener plantas más vigorosas y productivas y, además, beneficia la actividad microbiana y mejora la estructura del suelo aportando materia orgánica. Asimismo, el guano de aves marinas es otro fertilizante orgánico interesante para el cultivo de cannabis. Debido a su alto contenido de nitrógeno, que impulsa un desarrollo vegetativo robusto y vigoroso, es especialmente recomendable durante la etapa de crecimiento. Sin embargo, debemos prescindir de él en la fase de floración, ya que posee bajos niveles de fósforo y potasio, además de emitir un olor intenso y desagradable que puede afectar negativamente al sabor de los cogollos. Podemos aplicarlo tanto en suelo como en maceta, pero, en este último caso, debe utilizarse moderadamente para evitar alterar las propiedades organolépticas de la planta. A diferencia de otros abonos mencionados anteriormente, el guano de aves marinas disponible en Europa suele ser importado, lo que implica costes energéticos elevados por transporte, aunque su uso directo no resulte dañino para el medio ambiente. La harina de sangre es otro fertilizante orgánico muy útil durante la fase de crecimiento. Se elabora a partir de sangre animal, normalmente de cerdo, y destaca por su alto contenido de nitrógeno de rápida absorción, lo que permite aplicarla en cualquier momento si se nota una deficiencia de este nutriente. Puede emplearse tanto en macetas como directamente en el suelo y, al ser soluble en agua, también se puede incorporar al riego. Por su elevado contenido de nitrógeno asimilable, conviene dosificarla con precaución y evitar mezclarla en exceso con otros fertilizantes para no causar daños por sobrefertilización. En lo que respecta a la floración, uno de los abonos sólidos más utilizados en el autocultivo de marihuana es el guano de murciélago. Destaca por su elevado contenido en fósforo y micronutrientes, lo que lo convierte en una opción Diferencias entre abono orgánico sólido y líquido El abono orgánico sólido se suele mezclar con el suelo o sustrato durante su preparación
16 cultivo exterior adecuada para esta fase. Tal como ocurre con otros fertilizantes de origen orgánico, cuenta con microorganismos beneficiosos y contribuye al desarrollo de la microbiota radicular. Aunque su uso estimula la producción y formación de flores, es recomendable aplicarlo en polvo durante la etapa de crecimiento, o bien, granulado en la preparación del sustrato. De esta forma, nos aseguramos de que se libere gradualmente. Asimismo, debemos tener en cuenta que una aplicación excesiva puede incidir negativamente en las propiedades organolépticas de los cogollos. No obstante, a diferencia del guano de aves marinas o la gallinaza, este abono confiere un toque dulce que no es desagradable, pero sí enmascara el sabor real de los cogollos. Al igual que otros guanos no locales, su transporte implica un coste energético considerable. Otro abono orgánico para la floración es la harina de huesos, un compuesto pulverulento que procede de huesos de animales. Es muy rica en fósforo y calcio, que favorecen la producción floral. Se suele añadir al preparar el suelo o sustrato para surta efecto durante la floración. Espero que te haya gustado el artículo y que hayas podido aprender algo nuevo sobre los abonos orgánicos. ¡Muy buenos humos y hasta el siguiente número! Si tienes gallinas y quieres usar sus heces como abono, es fundamental compostarlas previamente Cultivo de exterior en suelo El estiércol maduro no desprende mal olor Los sacos de estiércol son baratos y su uso es más seguro que el de origen casero
www.barneysfarm.es BARNEY‘S FARM GENETICS Barney’s Souvenirs BV | Haarlemmerstraat 98, 1013 EW Amsterdam | Consultas al por mayor: +31 204 117 249 | info@barneysfarm.com
18 cultivo básico Marzo: el despertar del autocultivador y el ocaso del indoor por Alba Torres Marzo es el mes bisagra del calendario cannábico. Es un periodo de dualidad biológica y técnica: mientras los armarios de cultivo interior (indoor) afrontan sus últimas semanas de gloria antes de que el calor de abril los haga inviables, la naturaleza exterior despierta con el equinoccio de primavera. Para el cultivador, este mes no es solo una fecha en el calendario; es una señal de acción. Marzo es la última llamada para el cultivo interior sin aire acondicionado. Aprovecha las noches frías para potenciar resina, pero vigila la araña roja que despierta con el calor
19 cultivo básico
20 cultivo básico Ya sea que estés en el norte lluvioso de España (como yo, en Galicia) o en el cálido Mediterráneo, marzo exige planificación. Para el novato, es el momento de comprar tierra y semillas. Para el experto, es el momento de la “arquitectura de raíces”, la gestión del fotoperiodismo y el crop steering (direccionamiento de cultivo) final. 1. El ocaso del indoor: la última cosecha segura Para la mayoría de los cultivadores domésticos sin sistemas de aire acondicionado industrial, marzo marca el inicio del fin de la temporada de interior. A medida que las temperaturas exteriores suben, mantener un armario por debajo de los 26 °C se vuelve una batalla costosa y difícil. Lo básico: el cierre de ciclo Si tienes plantas en floración ahora mismo, tu objetivo principal es evitar el estrés por calor y las plagas. Con la subida de temperatura ambiente, plagas como la araña roja (Tetranychus urticae) aceleran su ciclo reproductivo de forma exponencial. Sacar plantas fotodependientes fuera antes de tiempo es el error del novato. Si no hay 14 horas de luz, florecerán para luego revegetar. Usa luz de apoyo o espera a abril · Ventilación: Aumenta la extracción al máximo durante las horas de luz encendida. · Fotoperiodo Invertido: Si no lo has hecho ya, programa tus luces para que se enciendan de noche (ejemplo: 22:00 a 10:00) y se apaguen durante el calor del día. Nivel avanzado: Crop Steering térmico para el final Para los más avezados, el aumento de temperatura exterior puede usarse a favor si se controla la caída nocturna. Existe una técnica conocida como DIF (diferencial de temperatura). · Preservación de Terpenos: si estás en las últimas dos semanas de floración, intenta forzar una caída de temperatura nocturna drástica (bajando a 16-18 °C si es posible con aire acondicionado o intracción directa de la calle fría por la noche). Esto simula el otoño, promoviendo la producción de antocianinas (colores morados) y evitando la volatilización de terpenos que ocurre por encima de los 24 °C. · Reducción del DLI: a medida que sube el calor, reduce la intensidad de tus LED en un 10-15 % en la última semana. La planta ya no está construyendo biomasa, solo madurando tricomas; menos luz significa menos calor radiante y menos estrés oxidativo. 2. El amanecer del exterior: preparando la temporada El 20 de marzo de 2026 tendremos el equinoccio de primavera. A partir de aquí, los días son más largos que las noches. Sin embargo, el error número uno del novato es germinar demasiado pronto en exterior directo.
21 cultivo básico No esperes a plantar para preparar la tierra. Mezcla tus enmiendas, guano y humus ahora y deja que el suelo “se cocine” y active su vida microbiana durante 30 días La trampa del fotoperiodo Si sacas plantas al exterior a principios de marzo, el sol aún no ofrece suficientes horas de luz efectiva (menos de 13-14 horas) para mantener ciertas genéticas en estado vegetativo, especialmente si son esquejes maduros sacados de un interior a 18/6. El riesgo de que florezcan prematuramente y luego revegeten en mayo (causando estrés y deformaciones) es altísimo. Estrategia: · Semillas: Puedes germinar a finales de marzo en interior. Cuando las saques fuera en abril/mayo, el día será suficientemente largo. · Esquejes: Si sacas clones ahora, necesitarán luz de apoyo artificial (una simple bombilla LED sobre ellos) hasta que el día natural alcance las 14,5 horas de luz. 3. Preparación del suelo: el cimiento del éxito Marzo es, ante todo, el mes del suelo. Si vas a plantar en “tierra madre” (suelo directo en jardín o guerrilla), no puedes esperar al día del trasplante para cavar. Para principiantes: el agujero mejorado No plantes directamente en la tierra arcillosa o compacta de tu jardín. 1. Cava un agujero de al menos 50x50 cm (mejor 1m³ si puedes). 2. Mezcla la tierra nativa (si es decente) al 50 % con un sustrato de calidad comprado (con perlita y turba). 3. Añade humus de lombriz (aporta nitrógeno suave y vida microbiana). Para expertos: Living Soil y el “tempero” El cultivador avanzado sabe que el suelo necesita “cocinarse”. Preparar la mezcla en marzo para plantar en abril/mayo permite que las enmiendas se descompongan y estén biodisponibles.
22 cultivo básico · La Receta: a tu sustrato base, añade Biochar (carbón activado para retención de nutrientes), harina de basalto (paramagnetismo y micronutrientes) y guano de murciélago en polvo. · El Tempero: riega esta mezcla y déjala reposar tapada con una lona o paja (mulching). Esto crea una red de micorrizas y bacterias antes de que la raíz toque el suelo. Un suelo vivo y asentado resiste mejor las sequías y las plagas. 4. Genética y clima: el factor norte frente a sur Tu ubicación dicta tu estrategia de marzo. Zonas lluviosas (Galicia, cornisa cantábrica) En el norte, marzo es traicionero. Las lluvias son constantes y la humedad relativa es altísima. · El invernadero es ley: si empiezas ahora, necesitas protección física. Un plástico de invernadero no solo sube la temperatura, sino que evita el lavado de nutrientes por lluvias torrenciales. Evita el eclipse del día 3. Usa la quincena menguante (del 4 al 17) para preparar raíces y suelo, y reserva la luna creciente (del 19 al 31) para germinar tus semillas de temporada
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24 cultivo básico Una planta de interior es como un vampiro: el sol directo la quemará. Sácalas gradualmente a lo largo de una semana para que generen “piel” contra los rayos UV · Beneficio oculto: el agua de lluvia tiene un pH ácido perfecto (5.5-6.0) y carece de cloro. Si puedes recolectarla para regar tus macetas a cubierto, es “oro líquido”. · Prevención: aplica Trichoderma harzianum en el sustrato desde el día 1. Es un hongo beneficioso que coloniza la raíz y come a los hongos patógenos como el Fusarium o Pythium, muy comunes en primaveras húmedas. Zonas cálidas (Mediterráneo, sur) Aquí el sol de marzo ya pica. · Autoflorecientes de primavera: es el momento ideal para poner la primera tanda de autos. Cosecharás a finales de mayo o principios de junio, con una calidad solar superior a la de verano (más resina, menos degradación por calor extremo). 5. El transbordo: de Interior a exterior (Hardening Off) Esta es una técnica crucial para quienes arrancan semillas o esquejes bajo focos LED para sacarlos luego al sol. Las plantas de interior son “blandas”. No tienen cutícula cerosa en las hojas porque nunca han sufrido viento ni rayos UV directos. Si sacas una planta de interior al sol directo de marzo a las 12 del mediodía, se quemará (efecto bleaching) y morirá en horas. Protocolo de aclimatación (1 semana): 1. Días 1-3: saca las plantas solo a la sombra o bajo luz filtrada por una malla durante 2-3 horas. 2. Días 4-5: dales sol directo solo a primera hora de la mañana o última de la tarde (luz suave). 3. Día 7: ya pueden aguantar el sol completo. Consejo Pro: Usa silicio en el riego dos semanas antes de sacarlas. El silicio refuerza las paredes celulares y ayuda a la planta a resistir el viento y la radiación UV. 6. Calendario lunar de marzo 2026: la guía biodinámica Para el cultivador que busca la excelencia, la luna marca los ritmos de la savia. Marzo de 2026 nos regala un evento especial: un eclipse total de luna el día 3. · 1 al 3 de marzo (Luna llena + eclipse): energía máxima en la parte aérea, pero inestable debido al eclipse. Muchos cultivadores biodinámicos evitan trabajar las plantas (podar/germinar) el día exacto del eclipse (3 de marzo) por considerarlo un momento de estrés energético. · 4 al 17 de marzo (Luna menguante): la savia desciende. · Acción: Es el mejor momento para trabajar el suelo, hacer trasplantes (las raíces se asientan mejor) y aplicar podas estructurales si tienes madres. También es ideal para aplicar preventivos foliares, ya que la planta absorbe mejor. · 18 de marzo (Luna nueva): Mínima actividad. Día de descanso para las plantas. · 19 al 31 de marzo (Luna creciente): La savia asciende. · Acción: germinación masiva. Si vas a plantar tu temporada exterior, pon las semillas en agua/servilletas en estos días. Nacerán con la fuerza de la luna creciente, desarrollando hojas y tallos vigorosos rápidamente.
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26 actualidad cannábica Un mapa verde cada día más grande por Iryna Ivanova La actualidad cannábica vive una fase de “normalización desigual”: algunos países ya regulan el uso adulto, otros avanzan por la vía medicinal y muchos siguen moviéndose en zonas grises donde el mercado y la cultura van por delante de la ley. En ese contexto, entender qué modelos funcionan (y por qué) es clave para anticipar el siguiente paso en España y en Europa.
27 actualidad cannábica Alemania ha convertido el “modelo club” en un marco estatal con licencias, límites y obligaciones de cumplimiento 1) Un cambio global, pero a ritmos distintos El debate mundial sobre cannabis ya no gira solo en torno a “prohibir o permitir”, sino sobre cómo ordenar un fenómeno persistente sin aumentar daños y sin regalar el control al mercado ilícito. En Europa, el cannabis sigue siendo la droga ilícita más consumida y la que genera más infracciones relacionadas con legislación de drogas, lo que explica por qué los gobiernos están revisando enfoques que, en muchos casos, no han reducido ni el consumo ni el negocio ilegal de forma significativa. A la vez, hay un motor económico evidente: la cadena de valor del cannabis (cultivo, procesado, distribución, laboratorio, compliance, tecnología agrícola, logística, investigación) ya existe en todo el mundo, legal o informalmente. Cada país está decidiendo si quiere capturar parte de ese valor en forma de empleo formal, fiscalidad y estándares sanitarios, o si prefiere seguir gastando la mayor parte del presupuesto en persecución y externalidades. Europa tiene además un condicionante extra: la arquitectura jurídica supranacional y los compromisos internacionales. La agencia europea (EMCDDA, hoy EUDA) subraya que las convenciones de la ONU establecen un marco global de control, aunque los países mantienen cierto margen interpretativo y han surgido modelos diversos (desde clubes sociales hasta ventas comerciales o programas piloto) que intentan compatibilizar cambios internos con obligaciones externas. En otras palabras: la tendencia existe, pero no es lineal. Y eso es importante para leer la “actualidad” con realismo, porque en cannabis hay avances, retrocesos y rediseños en ciclos cortos. 2) Américas: del “laboratorio” al estándar Si hay una región que ha funcionado como laboratorio regulatorio, es América. Allí conviven tres grandes vías: legalización nacional del uso adulto, legalización subnacional (estados/provincias) con choque federal, y expansión medicinal con distintos niveles de acceso. Canadá sigue siendo el gran ejemplo de legalización nacional con objetivos explícitos de salud pública y reducción del mercado ilícito. El propio texto del Cannabis Act establece como propósitos proteger la salud pública y la seguridad, restringir el acceso de jóvenes, crear un suministro con control de calidad y “proveer producción lícita para reducir actividades ilícitas”, además de reducir carga del sistema penal. Ese detalle es relevante para Europa: Canadá no vendió su ley como “pro-cannabis”, sino como
28 actualidad cannábica una política de orden público con objetivos medibles (y eso hace que el debate sea más resistente a vaivenes morales). Estados Unidos es un caso singular por su dualidad: avances estatales con una clasificación federal históricamente restrictiva. En la práctica, la “industria” y el “mercado” existen a gran escala, pero su encaje federal determina banca, impuestos, investigación y comercio interestatal, por lo que cualquier movimiento en Washington tiene un efecto dominó global. Uruguay aparece con frecuencia en los informes europeos como un pionero del uso adulto legal a nivel nacional desde 2012, y suele citarse como referencia por su enfoque de control estatal y trazabilidad. Aunque los detalles del modelo uruguayo merecerían un texto aparte, lo crucial para el análisis internacional es que demuestra que un país puede elegir un esquema menos comercial y más controlado, lo que interesa especialmente a gobiernos con sensibilidad de salud pública. En América Latina, el mapa es variado y políticamente volátil: hay avances, judicializaciones y reformas parciales, pero no un “bloque” uniforme. Para España y la UE, lo útil de mirar esa región no es copiar modelos, sino entender un patrón: cuando la ley no encaja con la realidad social, aparece el terreno fértil para soluciones híbridas (tolerancias, descriminalización selectiva, permisos médicos acotados) que, con el tiempo, presionan hacia una regulación más completa. 3) Europa: clubes, pilotos y tolerancia (todavía) Europa no ha “legalizado” en bloque, pero se mueve. Y lo hace a su manera: con una preferencia por modelos prudentes, escalonados y con mucha sensibilidad a menores, publicidad, orden público y encaje con tratados. Un dato de base explica por qué la discusión no desaparece: EUDA estima que más del 27 % de los adultos de la UE (15–64) han consumido cannabis alguna vez y que, en 2020, el cannabis concentró más de tres cuartas partes de las infracciones por posesión/uso cuando se conocía la sustancia (aprox. 642.000). Ese volumen de “fricción legal” convierte el cannabis en un tema de política criminal y administrativa, no solo de cultura juvenil. Dentro de Europa, hay varios países “faro” por distintos motivos: · Malta: EUDA recoge que en diciembre de 2021 aprobó una ley que permite el cultivo limitado en casa, clubes de cultivo sin ánimo de lucro registrados y el uso en domicilios privados, además de crear una autoridad para coordinar la implementación. · Países Bajos: EUDA recuerda el modelo histórico de tolerancia de coffeeshops (ventas toleradas, suministro en la sombra) y destaca el desarrollo reciente del “closed coffeeshop supply circuit”, un piloto para evaluar una cadena de suministro con control de calidad hacia coffeeshops y medir efectos sobre crimen, seguridad, molestias y salud pública. · Suiza: EUDA señala que inició ensayos piloto de ventas legales en 2023, en el marco Malta abrió la puerta europea al uso adulto privado con cultivo doméstico y clubes registrados, bajo una autoridad de implementación de experimentos regulados para estudiar impactos con datos. · Luxemburgo y Chequia: aparecen en el mismo informe como países que han anunciado planes de regulación (Luxemburgo con foco en permitir autocultivo; Chequia con intención declarada de un sistema regulado y gravado), aunque con calendarios y diseños sujetos a negociación política. · Alemania: su reforma ha sido de las más influyentes para el debate europeo reciente, por tamaño, por simbolismo y por el “modelo club”. En el caso alemán, fuentes jurídicas de referencia describen un esquema en dos pilares: desde julio de 2024 se contemplan Cannabis Social Clubs como asociaciones/cooperativas registradas, no comerciales, autorizadas para cultivo y distribución a miembros, con licencia, tope de 500 miembros adultos y límites de entrega (por ejemplo, máximo 25 g/día y 50 g/mes por miembro) junto a reglas de cumplimiento.
29 actualidad cannábica En paralelo, guías con enlaces a fuentes oficiales sitúan la entrada en vigor del Cannabisgesetz (CanG) el 1 de abril de 2024 y recogen la posibilidad de autocultivo doméstico limitado (hasta 3 plantas por adulto) y la activación del sistema de clubes desde el 1 de julio de 2024. Para España, lo significativo del caso alemán no es solo el “qué”, sino el “cómo”: Alemania está intentando abrir un canal legal de acceso no comercial y con obligaciones de registro, lo que conecta con la experiencia española de clubes, pero con un marco estatal explícito y auditable. Este tablero europeo tiene una lectura estratégica: la UE está experimentando (pilotos suizos, circuito cerrado neerlandés, clubes malteses y alemanes) para generar evidencia en terreno, anticipando que cualquier salto mayor necesitará datos y evaluación sólida, no solo discursos. 4) Asia y África: avances y reversas (y por qué importan) Fuera del eje euroamericano, la “actualidad internacional” se caracteriza por cambios bruscos, a veces por reacción social o por problemas de implementación. Tailandia es el ejemplo clásico de giro rápido: distintas publicaciones jurídicas y de análisis han descrito una reversión hacia un uso restringido, con decisiones regulatorias que han intentado reconducir el mercado tras una expansión acelerada. Aunque el detalle técnico depende de la norma vigente en cada momento, la lección para Europa es clara: una apertura sin arquitectura (licencias, control de producto, límites, fiscalidad coherente, protección de menores, inspección) puede generar backlash político y llevar a cierres parciales o endurecimientos. Sudáfrica representa otro tipo de avance: no un mercado comercial de uso adulto plenamente desplegado, sino una formalización del “uso privado”. El gobierno sudafricano comunicó que el presidente Cyril Ramaphosa firmó la Cannabis for Private Purposes Act (CfPPA) el 28 de mayo de 2024, regulando cultivo, posesión y uso por adultos en un entorno privado, y que la reforma habilita cambios legales posteriores para industrialización del sector. Este tipo de marco —derecho a uso privado + camino regulatorio para economía— se parece a la ruta que a veces se debate en Europa: primero despenalizar/ordenar lo doméstico, después decidir el canal de suministro. En Oceanía y Oriente Medio también existe un crecimiento del cannabis medicinal y del cáñamo industrial, pero lo más útil para el análisis europeo es entender el patrón: en muchas regiones, el medicinal funciona como “puente” porque es políticamente más defendible, pero si
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