El Cultivador

abril de 2026 - publicación para adultos 116 Retos del cultivo profesional de cannabis esta privamera Rosin de hachís Abril: el despertar del autocultivo cannábico El fuego que no se apaga Abril es el mes decisivo para los cultivadores profesionales de cannabis, donde convergen el cierre de ciclos de interior intensivos y el arranque de operaciones exteriores masivas. En un sector regulado por normativas europeas estrictas y presionado por la competencia... págs. 34-40 El activismo cannábico ha experimentado una metamorfosis radical en la última década. Lo que comenzó en los márgenes de la sociedad, liderado por... págs. 22-26 Sun-grown frente a indoor: ciencia para un debate eterno Pocas palabras despiertan tanta ilusión entre los cultivadores como “abril”. Este mes significa renacimiento: los días se alargan, las temperaturas se estabilizan y la naturaleza saca pecho frente a los... págs. 52-58 Durante años, en el imaginario colectivo del sector, la marihuana de interior se ha asociado casi de forma automática con la máxima calidad. Cogollos compactos, aspecto impecable, porcentajes... págs. 28-32 Hace ya siete años que se publicó la segunda parte de la serie de “Rosin con plancha de pelo”, que puede leerse en El Cultivador N.º44, donde nos centramos en cómo hacer rosin de hachís con una plancha de pelo y la ayuda de un gato de... págs. 42-47

3 editorial E spaña no siempre avisa cuando cambia de estación, pero el calendario no miente: la primavera de 2026 arrancó puntualmente el pasado 20 de marzo, y con ella, la ineludible llamada de la tierra. Inmediatamente después llega abril, el mes de las decisiones. Para miles de cultivadores, esta época marca el momento exacto en el que las macetas vacías exigen ser llenadas. Y este año, el pistoletazo de salida tiene un escenario inmejorable: Spannabis Bilbao. La feria nos reúne en Euskadi no solo como un escaparate inmejorable de nuestra industria, sino como un altavoz necesario frente a un sistema que sigue prefiriendo la inercia a la acción. El autocultivo de exterior es mucho más que una afición de temporada; es una herramienta de desconexión del mercado negro y una declaración de principios. Quien siembra su propia semilla bajo el sol asume una responsabilidad directa y madura sobre lo que consume. Sin embargo, en nuestro país, preparar el sustrato sigue siendo un ejercicio de funambulismo legal. La política actual nos empuja a la cuerda floja de una “tolerancia” etérea, un concepto tramposo que nos deja a merced de la arbitrariedad policial. Podemos adquirir los fertilizantes más avanzados y la tecnología más puntera en los pasillos de BEC en Bilbao, pero al llegar a casa y regar nuestras plantas, el Estado nos convierte automáticamente en ciudadanos bajo sospecha. La miopía institucional resulta ya agotadora. Regular el cultivo doméstico — con parámetros lógicos, reales y aplicables— no es saltar al vacío, es poner orden donde hoy solo reina la hipocresía. Es garantizar que los usuarios lúdicos y los pacientes que encuentran su medicina en una cosecha de balcón dejen de temer al timbre de su propia puerta. En Spannabis no nos escondemos; mostramos con orgullo un sector profesional, vertebrado y dispuesto a dialogar. Llevamos años haciendo los deberes que la administración esquiva por pura cobardía legislativa. La temporada de exterior ya está aquí, inevitable como el propio clima. Nuestras plantas van a crecer buscando la luz de esta nueva primavera, independientemente de lo que dicten unos despachos anclados en el pasado. Es hora de que el sentido común también eche raíces. ¡Feliz Spannabis, queridos lectores! El Cultivador no se hace responsable de las opiniones y fotografías enviadas por los colaboradores.Prohibida la reproducción total o parcial de textos, fotos o ilustraciones de esta publicación sin la autorización escrita de Feria del Cáñamo, S.L. Noticias 16 Cultura cannábica 42 Rosin de hachís Activismo 22 El fuego que no se apaga: el activismo cannábico en 2026 y la deuda histórica de España Cultivo profesional 34 Retos del cultivo profesional de cannabis esta privamera Audiovisual cannábico 48 Del shadowban al regreso de los clásicos: el espejismo de la libertad digital herbal Cultivo exterior 28 Sun-grown frente a indoor: ciencia para un debate eterno Culvivo básico 52 Abril: el despertar del autocultivo cannábico Entrevista 60 El mundo del medio Macrohuana 74 Directorio 80 Cómics 79 y 85 Sumario Redactor jefe: Xosé F. Barge Maquetación: J. Alberto Martín (maquetadores.org) Contenidos y edición web: Raúl del Pino Publicidad: Manuel Álvarez Colaboradores: A. Flores Verdes, Brígida Aránega, ConFAC, Darius, Fernando Caudevilla, Gato, Green Born Identity, Gusi, Isabel Peláez, Jorge Bergua, Jose Afuera, Luis Campillo, Lupe Casillas, Macrohuana, Mari SH, Nvidia, profesor Singthestone, Raro Genetics, Ronald Glas, Toni13, Tony, Víctor G. Romano y Virginia Montañés Redacción y publicidad: Ap. de correos 25086 28080 Madrid - ESPAÑA Tel.: +34 91 658 45 20 Fax: +34 91 790 38 98 www.cannabismagazine.net info@cannabismagazine.es Edita: Feria del Cáñamo, S. L. Imprime: Calprint, S.L. Dep. Legal: M-18.576-2012 Receta cannábica 68 Solomillo a las muy finas hierbas WWC. ...........................................................4 Actuaciones................................................ 13 Bilbao 2026

World Cannabis Conference 17, 18 y 19 de abril La World Cannabis Conference surge como respuesta a la necesidad de consolidar los avances y esfuerzos realizados en los últimos años en el ámbito del cannabis. El evento se estructura en diferentes bloques temáticos que combinan foros y conferencias especializadas. Su objetivo principal es profundizar en las diversas dimensiones del cannabis y analizar su evolución desde una perspectiva integral. En un momento crucial para España, la conferencia busca abordar la regulación del cannabis desde enfoques tanto nacionales como internacionales. Así, se pretende ofrecer una visión completa que integre perspectivas científicas y legales, favoreciendo una mejor comprensión del potencial y la viabilidad de una regulación adecuada. Además, se dará especial relevancia a las necesidades medicinales de los pacientes y a los notables avances logrados, incluso en un contexto de prohibición. Este evento de carácter internacional se enmarca en un espacio de reflexión abierto, donde los asistentes no solo podrán escuchar a los expertos, sino también participar activamente en el debate, expresar sus inquietudes y dialogar directamente con los ponentes.

VIERNES 17 ABRIL 16:30 – 17:15 | Cannabis, derechos y comunidad La ConFAC presenta “Cannabis, derechos y comunidad”, una charla que reivindica el consumo y el autocul�vo como derechos fundamentales, destaca el valor de las asociaciones cannábicas como espacios de cuidado y democracia directa, y denuncia las legislaciones hechas sin consenso social. Un repaso al ac�vismo actual y una invitación a seguir construyendo movimiento hacia la Marcha Mundial de la Marihuana 2026. PaƩy Amiguet Patricia Amiguet Adell es ac�vista cannábica, an�prohibicionista y feminista. Graduada en Ges�ón y Finanzas y estudiante del Grado en Antropología Social y Cultural en la UNED. Es portavoz de la ConFAC (Confederación de Federaciones Cannábicas) y forma parte del grupo motor de No Somos Delito, plataforma que trabaja por la derogación de las leyes Mordaza en el Estado español. Actualmente, trabaja en el proyecto RdR Cannabis y es cofundadora de RdR LAB, en�dad dedicada a la reducción de riesgos y ges�ón de placeres en el consumo de cannabis. 17:30 – 18:30 | De la lonja al club: cómo reinventar el cuidado cannábico desde la comunidad En esta charla exploramos cómo el modelo Lonjalaket puede inspirar nuevas formas de cuidado, prevención y reducción de riesgos en los Clubes Sociales de Cannabis (CSC), con el respaldo del Gobierno vasco. Lonjalaket nació como un programa comunitario para jóvenes y hoy se reinventa y adapta en clave cannábica. Compar�remos cómo esta experiencia puede aportar prevención, apoyo y cuidados dentro de los CSC, fortaleciendo el papel de la comunidad. Jokin Segovia Biólogo, técnico de laboratorio y técnico especialista en ges�ón de placeres y riesgos en torno al uso drogas. Desde su labor como coordinador de proyectos en Ai Laket!!, impulsa el programa Lonjalaket y otras diversas estrategias de acompañamiento y formación en reducción de riesgos asociadas al consumo. Itziar Obregón Presidenta de la Federación Vasca de Asociaciones Cannábicas (EusFAC) y técnica especialista en reducción de riesgos y ges�ón de placeres en torno al cannabis. Anteriormente formó parte de Ai Laket!!, donde fue coordinadora del programa Lonjalaket, desarrollando intervenciones comunitarias de prevención y promoción de la salud. Actualmente forma parte de un equipo de inves�gación sobre extracción de terpenos de la planta de cánnabis.

VIERNES 17 ABRIL 19:00 ENTREGA DE PREMIOS

SÁBADO 18 ABRIL 15:30 – 16:30 | Caso Aythami: por qué la cárcel no es lugar para quien cultiva libertad La lucha por un cambio en las polí�cas en torno a la cannabis dura ya demasiado. Mientras que personas como Aythami creaban un modelo asocia�vo sin ánimo de lucro, que ha servido de referencia en otros países, hemos venido sufriendo décadas de señalamiento, es�gma�zación y criminalización. Ahora, uno de los nuestros está en la cárcel (cinco años por presidir una asociación cannábica), una injus�cia que nos man�ene en pie, unidas y con una sola voz: #AythamiLibertad. Luchar por los derechos de todos no es un delito, es un compromiso. Aythami Santana Ac�vista cannábico canario, expresidente de la FAC y cofundador de la ConFAC. Durante más de un decenio, defendió el modelo asocia�vo y el cul�vo colec�vo como alterna�va al mercado ilícito, par�cipando en asambleas estatales y promoviendo la Marcha Mundial de la Marihuana. Mabel Fernández Madre de Aythami Santana y corazón de la plataforma #AythamiLibertad. Su voz representa a todas las familias que sufren la criminalización injusta del modelo asocia�vo cannábico. Con valen�a y ternura, ha conver�do el dolor en fuerza colec�va, recordándonos que detrás de cada sentencia hay seres humanos, familias y comunidades enteras que resisten. Beatriz Macho Abogada penalista especializada en derecho cannábico, amiga de Aythami y defensora incansable del modelo asocia�vo, del cul�vo compar�do y de la clase obrera. Ha acompañado a decenas de colec�vos y personas en procesos judiciales, llevando la defensa más allá de los tribunales: a las calles, a las asambleas, a las ins�tuciones y a la sociedad civil. En la plataforma #AythamiLibertad aporta rigor, compromiso y una visión profundamente humana de la jus�cia.

SÁBADO 18 ABRIL 16:45 – 18:00 | Cannabis en debate: del reconocimiento social al reto normativo La regulación del cannabis en el Estado español con�núa enfrentando importantes desa�os. Esta charla abordará los principales procesos polí�cos recientes —algunos aún inconclusos— en torno a esta cues�ón. Por un lado, se analizará de forma crí�ca el papel de la Comisión de Estudio sobre Drogas en la Asamblea de Madrid, impulsada desde una mayoría polí�ca contraria a la regulación, que ha instrumentalizado este espacio ins�tucional como vehículo para reforzar discursos es�gma�zantes hacia el cannabis y las personas usuarias Por otro, se tratará la implementación de la regulación del cannabis medicinal por parte del Ministerio de Sanidad, un proceso ya culminado, pero con un alcance norma�vo muy limitado. Asimismo, se examinará el bloqueo persistente en el desarrollo del reglamento pendiente del ar�culo 83 de la Ley de Adicciones del País Vasco, que reconoce a las asociaciones de personas usuarias de cannabis, así como las posibles vías de avance en este ámbito. Un diálogo abierto sobre los márgenes, los frenos ins�tucionales y las oportunidades de progreso dentro del marco norma�vo del Estado. Ayem Oskoz Graduado en Trabajo Social. Miembro del parlamento vasco por EH Bildu. Miembro de las comisiones de Salud, y Bienestar, Juventud y Reto Demográfico. Jorge Moruno Sociólogo y diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid. Es autor de La fábrica del emprendedor (2015) y No tengo �empo. Geogra�as de la precariedad (2018), donde analiza las transformaciones del trabajo y la precariedad. Su trayectoria combina inves�gación social, pensamiento polí�co y comunicación ins�tucional. Bernardo Soriano Codirector del despacho S&F Abogados, cuenta con más de quince años de experiencia en el ámbito jurídico vinculado al cannabis y su regulación. Ha par�cipado ac�vamente en la elaboración de propuestas norma�vas, destacando su papel como redactor de la Proposición de Ley de Regulación Integral y Control del Cannabis en Personas Adultas. Es vicepresidente del Cannabis Hub y ha coordinado el área legal de un �tulo de experto y un posgrado sobre cannabis, impulsados desde la Universidad de Barcelona (UB) y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), respec�vamente.

SÁBADO 18 ABRIL 18:15 – 19:15 | Cáñamo medicinal en España: ciencia, regulación y acceso a medicamentos Mesa redonda con actores clave del cannabis medicinal en España, con el obje�vo de abordar, desde una perspec�va cien�fica y regulatoria, los desa�os y oportunidades que esta planta ofrece. La mesa explorará el potencial de las comunidades autónomas para impulsar marcos norma�vos que garan�cen el acceso a medicamentos no registrados, derivados de plantas herbales no patentables y analizará las contradicciones que el cannabis genera en el ámbito farmacéu�co. Miguel Torres, abogado senior Baker Tilly Abogado desde 1987, ocupa el puesto de Senior Counsel en Baker Tilly Abogados desde 2016. Ha desarrollado una extensa trayectoria en asesoramiento corpora�vo, contractual, regulatorio y en inversión extranjera, y ha sido citado como experto en el ámbito norma�vo del cannabis al haber apoyado a varias empresas para obtener autorizaciones de cul�vo con fines de inves�gación y fines cien�ficos y médicos ante la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Iker Val, CEO Sovereign Fields Ac�vista y empresario con más de 25 años de trayectoria en el movimiento cannábico. Fue fundador del Ganjazz Art Club en San Sebas�án y pionero en el desarrollo del modelo de Cannabis Social Club en el País Vasco. Ha par�cipado ac�vamente en la reforma de polí�cas sobre cannabis como miembro de las juntas direc�vas de la Federación Nacional y la Federación Vasca, así como de la plataforma Regulación Responsable. En 2012 creó la Fundación Renova�o, desde la que impulsó la inves�gación social, publicó varios informes y organizó durante siete años el Foro Internacional del Cannabis. Dr. Guillermo Moreno, director cien�fico de Khiron Sciences Su inves�gación doctoral llevó al descubrimiento de un nuevo mecanismo mediante el cual los cannabinoides modulan las señales del dolor antes de llegar a la médula espinal, además de permi�r la caracterización de una nueva clase de compuestos analgésicos potentes que no atraviesan la barrera hematoencefálica. Ha trabajado como consultor en inves�gación sobre cannabis para ins�tuciones como las Academias Nacionales de Ciencias de Estados Unidos y ha desarrollado soluciones de I+D para empresas líderes del sector. Dr. Carlo Ferreiro, CEO Phytoplant Es licenciado y doctor en Química Analí�ca por la Universidad de Córdoba, especializado en el desarrollo de plataformas analí�cas en metabolómica. Complementó su formación con estudios en calidad industrial, procesos farmacéu�cos, medioambiente, seguridad y ges�ón de laboratorios. Ha par�cipado en proyectos de inves�gación en la Universidad de Córdoba y en el IMIBIC, centrados en la creación de nuevas plataformas analí�cas, la valorización de residuos agroalimentarios y el estudio de compuestos bioac�vos de plantas medicinales. Autor de más de veinte publicaciones en revistas cien�ficas de alto impacto, cuenta con amplia experiencia en congresos nacionales e internacionales.

DOMINGO 19 ABRIL 16:00 – 17:00 | Cannabis para mejorar tu salud mental: claves para la regulación Las drogas y la salud mental son dos grandes retos de nuestro �empo. El cannabis, la sustancia ilegal más consumida, suele asociarse con un mayor riesgo de trastornos mentales. Este libro cues�ona esa visión dominante y aborda la relación entre cannabis y salud mental desde una perspec�va cien�fica y experiencial, concluyendo que, en ciertas personas y con un uso responsable, el cannabis puede no ser perjudicial e incluso beneficiar el equilibrio psicológico. Salvador Amigó Doctor en Psicología y profesor en la Universitat de València. Cofundador del grupo FesHoBe! y referente en el estudio cien�fico y crí�co de las drogas. Defiende su uso responsable y la reducción de riesgos. Creador de la “Terapia de Auto-Regulación” y autor de numerosos libros sobre drogas y otros ámbitos del conocimiento. Javier Miravete Paciente de hemofilia A (grave) y de diversas patologías asociadas, es usuario medicinal de cannabis con más de 35 años de experiencia. Técnico en herbodieté�ca, cosmé�ca y mindfulness, ha publicado varios trabajos sobre cannabis y salud. Es presidente fundador de la asociación Terapéu�cas Hierbas Castelló y del grupo FesHoBe!, además de haber par�cipado ac�vamente en colec�vos cannábicos del País Valencià. 17:15 – 18:00 | Comprar CBD sin que te estafen El mercado del cannabidiol (CBD) está creciendo a un ritmo ver�ginoso, pero la falta de estandarización y regulaciones inconsistentes han creado un entorno propicio para el fraude y la mala calidad. Comprar CBD se ha conver�do en un campo minado. ¿Cómo saber realmente lo que se está comprando? Basado en la experiencia directa que aportan más de diez años analizando cannabis, esta charla desvela los errores más comunes y las estafas en la compraventa de CBD. Es una guía prác�ca y directa para marcas y consumidores. Aprende a auditar cualquier producto de CBD antes de inver�r tu dinero en él. Jorge Soto Con más de quince años de experiencia en el sector, Jorge Soto aporta un conocimiento profundo del cannabis. Tras colaborar en medios especializados y ejercer como director técnico y de operaciones en empresas pioneras del cul�vo de cáñamo en España, orientó su carrera hacia la calidad. Desde 2014 es CEO y fundador de Ananda Lab, laboratorio de análisis especializado en cáñamo y derivados. Además, trabaja como consultor internacional para empresas, en�dades y proyectos relacionados con el cannabis.

DOMINGO 19 ABRIL 18:15 – 19:00 | El laberinto legal del cannabis, el CBD y los psicodélicos: claves para entender el presente y el futuro regulatorio Reflexión sobre el marco jurídico que regula el cannabis, el CBD y las sustancias psicodélicas en España y en el ámbito internacional. Se analizan los avances recientes en materia legisla�va, la actualidad judicial y los retos pendientes para la regulación efec�va de estos compuestos. Se abordará la situación del cannabis medicinal, del cáñamo industrial y la comercialización de productos con CBD, así como el creciente debate sobre la legalidad y el potencial terapéu�co de las sustancias psicodélicas. La sesión combinará análisis jurídico y reflexión sobre las futuras polí�cas públicas en este campo de constante evolución jurídica y social. Héctor Brotons Abogado especializado en derecho penal y administra�vo, fundador y director del Estudio Jurídico Brotsanbert con más de veinte años de experiencia destacada en el campo. Asesora a asociaciones, empresas e ins�tuciones en materia de cannabis, CBD, cáñamo industrial y sustancias psicodélicas. Es portavoz del OECCC y asesor jurídico de diversas organizaciones y asociaciones reconocidas en el sector. Ha par�cipado en reformas legisla�vas y foros internacionales sobre regulación del cannabis. Coautor de diversas obras, combina la prác�ca jurídica diaria con la divulgación y la inves�gación. Raúl del Pino Realizó estudios de Psicología por la UNED. Su gran pasión han sido los estados modificados de conciencia y los psiquedélicos como herramientas de crecimiento personal. En 1996 creó la primera web en castellano dedicada a las drogas. Actualmente es el responsable del área digital de Feria del Cáñamo.

Viernes 17 11:00 - Pantx Records 12:30 Vulvas SoundSystem 14:00 - Pulmón Beatbox 16:00 - Lova Lois 18:30 - Kulto Kultibo PROGRAMACIÓN MUSCIAL

Sábado 18 11:00 - Bomb Bass Hi-Fi 12:30 Selektah Stepi & Mr Bit 14:00 - Vittersweet 16:30 - La Basu 19:00 - Kiliki PROGRAMACIÓN MUSCIAL

Domingo 19 11:00 - Bombadil 13:30 - Sustrai Sister & Jah Temper 15:00 - Dubweiser 16:30 - Lilakk B2B Skiat 18:00 - Dj Rambla Domingo 19.00h Premios Spannabis 2026

16 noticias Lo que Alemania nos enseña sobre cannabis y seguridad vial La experiencia alemana empieza a desmontar uno de los grandes argumentos contra la regulación del cannabis: legalizar no ha provocado un aumento ni del consumo ni de la conducción bajo sus efectos, aunque sí ha puesto el foco sobre un riesgo mucho más serio, la mezcla con alcohol u otras drogas. Cada vez que se plantea regular el cannabis, aparece la misma advertencia: si se legaliza, más gente consumirá; si más gente consume, más gente se pondrá al volante bajo sus efectos; y si eso ocurre, la carretera se volverá más peligrosa. Es un razonamiento que parece intuitivo, pero que no siempre resiste el contraste con los datos reales. Eso es precisamente lo que empieza a mostrar Alemania, que en abril de 2024 legalizó la posesión y el autocultivo para personas adultas, aunque sin abrir un mercado comercial generalizado, y que pocos meses después, en agosto, aprobó además nuevos límites legales de THC para la conducción. El interés del caso alemán no está solo en la reforma legal, sino en que permite observar qué ocurre cuando un país europeo deja atrás una parte del prohibicionismo sin lanzarse de golpe a un modelo de venta masiva. El estudio que compara la evolución de Alemania con la de Austria, donde el cannabis seguía siendo ilegal, ofrece una imagen mucho menos dramática de la que suelen dibujar los discursos alarmistas. Ocho meses después de la legalización, los investigadores no detectaron efectos estadísticamente significativos ni en la prevalencia del consumo ni en la conducción bajo los efectos del cannabis en comparación con el país vecino. Eso no quiere decir que el consumo no se moviera en términos absolutos, sino que ese movimiento no fue lo bastante distinto del observado en Austria como para atribuirlo de forma sólida a la legalización. En Alemania, el consumo anual declarado pasó del 12,1 al 14,4 %, pero la evolución paralela del país de control impide presentar esa subida como una prueba concluyente de que regular dispare por sí sola el número de consumidores. La idea central es incómoda para quienes presentan la prohibición como único dique posible: el llamado “efecto legalización” inmediato no aparece de forma clara en los datos. Todavía más relevante es lo que sucede con la seguridad vial, que suele ser el terreno donde más miedo político se intenta sembrar. Entre quienes consumen cannabis al menos una vez al mes, la proporción de personas que reconocen haber conducido tras consumir no aumentó, sino que descendió ligeramente, del 28,5 al 26,8 %, aunque de nuevo sin una diferencia estadísticamente significativa frente a Austria. Dicho de otro modo, la legalización alemana no ha venido acompañada, en este primer tramo temporal, de un estallido de conductas de riesgo al volante tal y como muchas voces auguraban. Ahora bien, sería un error convertir ese dato en una invitación a la despreocupación. El estudio no dice que conducir tras consumir cannabis sea inocuo ni que desaparezca el peligro en carretera. Lo que señala es algo más preciso y útil para diseñar políticas públicas: el problema más grave no parece estar en el consumo aislado, sino en el consumo combinado. Ahí es donde emerge con claridad el verdadero punto rojo del mapa. Los investigadores distinguen entre la conducción tras consumir cannabis sin mezclar otras sustancias, denominada DUIC(-), y la

17 noticias conducción después de haber consumido cannabis junto con alcohol u otras drogas, denominada DUIC(+). Esa diferencia, que a menudo se pierde en titulares simplistas, es fundamental para entender dónde se concentra el mayor riesgo. Tras la legalización, aproximadamente uno de cada cinco episodios de conducción bajo los efectos del cannabis implicaba consumo mixto. Puede parecer una minoría, pero es una minoría decisiva, porque combinar sustancias multiplica el deterioro de la capacidad de reacción, del juicio y de la atención al volante. El estudio añade además un matiz muy importante para romper otro cliché habitual. Los episodios de DUIC(-), es decir, conducir tras consumir cannabis sin otras sustancias, aparecen especialmente concentrados entre usuarios diarios, mientras que los episodios de DUIC(+), donde sí existe mezcla, tienen más peso entre consumidores semanales. Esa diferencia sugiere que el perfil más preocupante desde el punto de vista vial podría no ser necesariamente el del consumidor cotidiano, sino el de quien consume de forma más intermitente y en ciertos contextos lo combina con alcohol u otras drogas. No es una exoneración de nadie, pero sí una pista clara sobre dónde deben apuntar la prevención, la educación pública y los controles. Ese hallazgo obliga a salir del marco moralista con el que tantas veces se aborda el debate. La cuestión ya no es repetir de forma automática “cannabis sí” o “cannabis no”, sino preguntarse qué modelo permite reducir mejor los daños reales. Durante décadas, la prohibición ha entregado la regulación efectiva al mercado ilícito, un entorno que no informa sobre potencia, no distingue por edad o vulnerabilidad y no tiene ningún incentivo para promover conductas responsables. En ese escenario, el Estado aparece tarde, castiga, sanciona o estigmatiza, pero apenas ordena ni previene de manera eficaz. Alemania, en cambio, ha optado por una vía más prudente y controlada. Ha legalizado la posesión y el autocultivo, pero sin desplegar de golpe una red comercial amplia como la que se ha visto en algunos territorios de Norteamérica. Esa diferencia importa mucho, porque parte del alarmismo internacional se apoya en ejemplos tomados de mercados donde la venta legal minorista, la publicidad o la expansión comercial han transformado rápidamente los hábitos de consumo. El modelo alemán, al menos por ahora, funciona más como un experimento moderado de regulación que como una liberalización plena. Y precisamente por eso su valor político es enorme. Si un país puede regular con cautela sin que se disparen de inmediato los indicadores más sensibles, el debate deja de ser una batalla entre prohibición y caos. Aparece una tercera vía, más incómoda para los extremos, pero más útil para la salud pública: regular con normas claras, con límites comprensibles y con una estrategia de reducción de riesgos basada en evidencia. En el terreno de la conducción, eso se traduce en decisiones muy concretas. Alemania elevó el umbral general de THC permitido, pero mantuvo criterios más estrictos para conductores noveles, menores de 21 años y situaciones de consumo combinado con alcohol. El mensaje es bastante nítido: no se trata de banalizar el consumo, sino de distinguir mejor entre escenarios y de castigar con especial firmeza aquello que de verdad eleva el peligro. Cuando la norma es comprensible, resulta más fácil que la ciudadanía sepa a qué atenerse y también más fácil que el cumplimiento tenga sentido práctico. A eso debe sumarse una política de prevención seria. Las campañas de seguridad vial no pueden limitarse a slogans vacíos ni a mensajes de miedo poco creíbles. Deben explicar tiempos de espera, percepción subjetiva del estado propio, errores frecuentes de juicio y, sobre todo, el salto de riesgo que supone combinar cannabis con alcohol u otras drogas. Informar mejor no es ser permisivo; es dar herramientas reales para reducir daños. También importa cómo se orientan los controles. Si el objetivo principal es inflar cifras de sanciones, la política pública pierde el norte. Si el propósito es proteger la carretera, entonces la prioridad debe estar en detectar conductas en realidad peligrosas, especialmente el consumo mixto y los perfiles de mayor vulnerabilidad. En ese sentido, el caso alemán sugiere que la regulación puede ofrecer un marco más fino y racional que la clandestinidad. La lección de fondo va más allá del cannabis. Prohibir no siempre significa controlar, y a veces significa exactamente lo contrario: renunciar a ordenar un fenómeno social que sigue existiendo, aunque la ley mire hacia otro lado. Regular no es premiar el consumo, sino asumir que el Estado debe intervenir con inteligencia allí donde la realidad ya está ocurriendo. Esa es, en el fondo, la principal enseñanza de Alemania: cuando se sustituye el pánico por datos, el debate deja de girar en torno a fantasmas y empieza a centrarse en riesgos concretos y gestionables. Para España, donde el debate sobre cannabis continúa atrapado entre el tabú, el inmovilismo y el ruido ideológico, la experiencia alemana ofrece una referencia valiosa. No porque deba copiarse sin más, sino porque demuestra que existe margen para pensar políticas públicas menos viscerales y más eficaces. Si de verdad preocupa la seguridad vial, el foco no debería estar solo en repetir consignas sobre la legalización, sino en educar, fijar límites claros, perseguir la mezcla de sustancias y actuar donde el peligro es comprobable. La discusión seria no consiste en preguntarse si regular es rendirse, sino en admitir que quizá regular bien sea la única forma de empezar a mandar de verdad.

18 noticias Francia pone precio al cannabis medicinal: el decreto que puede encender (por fin) su mercado En apenas unas horas, Francia ha pasado de la teoría a las cifras en su largo camino hacia un sistema estable de cannabis medicinal, con la presentación del primer borrador de decreto sobre precios y reembolso y su puesta de largo ante la industria en Cannabis Europa Paris 2026. El pasado febrero, las autoridades sanitarias francesas —Dirección General de Salud (DGS) y Dirección de la Seguridad Social (DSS)— compartieron en una reunión privada con la industria la primera minuta detallada del decreto que fijará precios y condiciones de reembolso de los medicamentos cannábicos. Este texto convierte en números concretos lo que hasta ahora era promesa política y programa piloto, representando el último obstáculo normativo antes de la generalización del acceso a nivel nacional. Para los representantes del sector presentes, supuso la primera “visión concreta” del modelo económico gubernamental, tras meses de incertidumbre sobre cómo se estructurarían los precios y coberturas. El timing no fue casual: al día siguiente, el 19 de febrero, Cannabis Europa Paris 2026 abría sus puertas en el Hôtel de l’Industrie de París para exponer públicamente esos detalles y su calendario de implantación ante la industria global. El cambio político es evidente en la propia agenda del evento, donde figuras institucionales como la diputada Camille Galliard-Minier inauguraron con un discurso sobre la transición del piloto 2021–2025 a un sistema permanente, acompañada por el diputado Jean-Pierre Cubertafon en la presentación de resultados y primeros pasos de generalización. El mensaje implícito ha pasado del “se verá” al “hay que hacerlo funcionar”, trasladando el cannabis medicinal del margen al centro de la política sanitaria y presupuestaria, lejos de resistencias ideológicas iniciales. La industria reacciona con prudencia y urgencia. Ludovic Rachou, presidente de la UIVEC, califica la reunión del 18 como el arranque formal de consultas sobre el texto definitivo, aún abierto a ajustes pero ya con un marco viable para cálculos económicos reales. Tras años de prórrogas al piloto, el sector ve este decreto como punto de no retorno: si los números no cuadran, el esfuerzo regulatorio podría diluirse en experimentación perpetua. Empresas nacionales como Demecan y PGPP Farmer, junto a internacionales como Tilray, siguen de cerca criterios de reembolso, producción “Made in France” y oportunidades exportadoras. Central en este proceso está la Haute Autorité de Santé (HAS), que paralizó sus evaluaciones en diciembre de 2025 al no poder definir estructuras de reembolso sin el decreto de precios. Con el borrador disponible, se espera que retome su trabajo tras su adopción formal, resolviendo incógnitas como porcentajes de cobertura (estimados entre 30% y 60% por expertos), criterios clínicos y comparaciones con ansiolíticos equivalentes. La tensión se resume en una frase de Rachou: “Sin precio no hay mercado”. Un reembolso sin precios viables carece de sentido, pues nadie invertiría en producción y distribución si los números no son sostenibles. De este “cuello de botella” depende que el cannabis pase de tratamiento excepcional a opción integrada en las prestaciones sanitarias estándar. Cannabis Europa Paris 2026 dedicó una jornada completa al salto al régimen nacional, cubriendo acceso permanente, prescripciones, rol farmacéutico y comparativas con Canadá, Luxemburgo y Suiza. Su programa incluyó la transición política, resultados del piloto, producción nacional y paneles internacionales, radiografiando las presiones financieras y regulatorias venideras. Francia cruza así un umbral decisivo: el borrador marca la frontera entre piloto controlado y derecho sanitario estable. Las consultas públicas, adopción formal y detalles de precios y coberturas decidirán si se consolida un mercado funcional o se prolonga la indefinición. Para pacientes, tiempo político y económico corren en paralelo a su necesidad de acceso seguro y continuo, mientras Francia define su modelo y su mensaje a Europa sobre integrar cannabis medicinal en salud pública sostenible.

20 El tamaño y la temperatura a la que se vaporiza un dab influyen mucho en sus efectos el cannabis por Macrohuana

21 Este kalotermítido se quedó pegado a los tricomas y destrozó muchos de ellos. Se aprecia incluso una cabeza rota que acabó pegada encima de su ala el cannabis por Macrohuana

22 activismo El fuego que no se apaga El activismo cannábico en 2026 y la deuda histórica de España El activismo cannábico ha experimentado una metamorfosis radical en la última década. Lo que comenzó en los márgenes de la sociedad, liderado por pacientes desesperados, autocultivadores clandestinos y defensores de las libertades civiles, se ha convertido hoy en un debate central en los parlamentos de todo el mundo. Sin embargo, en pleno 2026, la victoria es agridulce. A medida que la “ola verde” avanza y los mercados multimillonarios se consolidan, el espíritu original del activismo corre el riesgo de ser devorado por el corporativismo. Se legaliza el capital, pero en demasiados lugares, se sigue criminalizando a la persona. por Antía Varela Mientras haya una sola persona enfrentando multas por cultivar en su balcón, el activismo cannábico es una obligación moral En este artículo hablamos un poco de la situación actual, un recorrido que va desde las dinámicas internacionales hasta la sangrante paradoja del modelo español. Es, ante todo, un recordatorio de que la normalización no es lo mismo que la justicia social. Mientras haya una sola persona enfrentando penas de prisión o multas desorbitadas por cultivar una planta en su balcón, el activismo cannábico no solo es necesario, sino que es una obligación moral. La metamorfosis del activismo global: derechos humanos frente a monopolios A nivel internacional, el activismo cannábico de 2026 se enfrenta a un enemigo diferente. Ya no se trata solo de convencer a la sociedad de que el cannabis no es el demonio retratado por la propaganda del siglo XX. Ese debate, a nivel científico y social, se ha ganado. El nuevo campo de batalla es el modelo de regulación. En Norteamérica, pionera en la legalización comercial, los activistas de primera línea han tenido que cambiar sus pancartas. En Estados Unidos y Canadá, la lucha actual se centra en la “equidad social” y en evitar la creación de oligopolios. Los pioneros que arriesgaron su libertad para proveer a los enfermos durante los años de plomo de la prohibición han sido sistemáticamente apartados del mercado legal por barreras burocráticas y costes de licencia inasumibles. El activismo internacional exige hoy amnistías para los presos por delitos no violentos de drogas y la eliminación de las barreras de entrada para las minorías y los pequeños cultivadores (“legacy market”). No se puede celebrar una industria que enriquece a fondos de inversión mientras mantiene antecedentes penales a quienes abrieron el camino. En América Latina, el enfoque es aún más profundo y está intrínsecamente ligado a los derechos humanos y la desmilitarización. Países como Colombia o México han visto cómo sus legislaciones avanzan a trompicones, atrapadas entre el deseo de convertirse en potencias

23 activismo

24 activismo exportadoras y la necesidad imperiosa de reparar el daño causado a las comunidades campesinas e indígenas, víctimas directas de la guerra contra las drogas. El activismo latinoamericano nos recuerda que la planta debe ser un motor de paz y desarrollo local, no una nueva forma de extractivismo neocolonial. En Europa, el faro actual es Alemania. Con la entrada en vigor de su reciente marco regulatorio, que despenaliza la posesión, el autocultivo y sienta las bases para los clubes sociales, el pilar central del continente ha demostrado que un modelo no estrictamente comercial es posible. El activismo alemán, apoyado por una sólida red de asociaciones, logró torcer el brazo de los lobbies internacionales para priorizar el derecho del ciudadano a cultivar su propia medicina y consumo recreativo. Este logro es un triunfo puro del activismo de base y marca un precedente insoslayable para el resto de la Unión Europea. El modelo español: la paradoja de las licencias y la persecución Si bajamos la mirada hacia España, el panorama es desolador, hipócrita y profundamente injusto. Nuestro país fue pionero mundial en tolerancia social y en la creación del modelo de los Clubes Sociales de Cannabis (CSC), un sistema asociativo sin ánimo de lucro que ha sido copiado e implementado en países como Uruguay, Malta o la propia Alemania. Sin embargo, mientras el mundo nos imita, el Estado español nos persigue. En 2026, España vive bajo lo que el activismo define como “la doble moral del Estado”. Por un lado, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) reparte licencias a cuentagotas a grandes corporaciones multinacionales y empresas con fuertes respaldos financieros para cultivar cientos de hectáreas de cannabis medicinal destinado, en su inmensa mayoría, a la exportación. Es el negocio de unos pocos, bendecido por la administración. Por otro lado, el ciudadano de a pie se enfrenta a una represión implacable. El autocultivo, la única vía de acceso democrática y libre de intermediarios a la planta, sigue operando en una inseguridad jurídica asfixiante. Si cultivas para tu propio abastecimiento, dependes de la interpretación de un juez sobre si ese cultivo es constitutivo de delito o no. Las asociaciones y clubes sociales, que han suplido durante años la inacción del Estado garantizando un acceso seguro y reduciendo los riesgos asociados al mercado negro, sufren redadas constantes, cierres forzosos y procesos penales contra sus juntas directivas. A esto se suma el lastre interminable de la Ley de Seguridad Ciudadana (la infame “ley mordaza”). Las multas por tenencia o consumo en la vía pública, que parten de los 600 euros, son un impuesto encubierto a la juventud y a la clase trabajadora. Cientos de miles de expedientes sancionadores al año enriquecen las arcas del Estado mientras estigmatizan a los usuarios. Una regulación médica que excluye a los clubes sociales y prohíbe el autocultivo no es una victoria, es un rescate a la industria farmacéutica

25 activismo En España vivimos la paradoja de repartir licencias a multinacionales mientras se persigue de forma implacable el autocultivo doméstico Y no podemos olvidar el ámbito medicinal. A pesar de las promesas políticas, las subcomisiones y los debates parlamentarios, los pacientes españoles en 2026 siguen siendo ciudadanos de segunda frente a sus vecinos europeos. Una regulación que limite el acceso a extractos patentados en farmacias hospitalarias, excluyendo la flor, marginando a los clubes sociales y prohibiendo el autocultivo terapéutico, no es una victoria. Es un rescate a la industria farmacéutica a costa del sufrimiento de los pacientes crónicos. Reivindicaciones innegociables: lo que exigimos hoy El activismo español no pide favores; exige derechos constitucionales y coherencia democrática. Las reivindicaciones para este 2026 son claras, directas y no admiten más demoras legislativas: 1. Despenalización real y blindaje del autocultivo: el derecho a cultivar una planta en la privacidad del hogar para consumo personal, ya sea lúdico o medicinal, debe ser inalienable. El autocultivo es la principal herramienta para combatir el narcotráfico y el mercado negro. Cultivar no es traficar, y la ley debe reflejarlo de forma explícita, estableciendo ratios claros de plantas o volumen que ofrezcan seguridad jurídica absoluta al cultivador doméstico. 2. Regulación integral de los Clubes Sociales de Cannabis (CSC): es hora de dar amparo legal a las asociaciones de usuarios. España inventó este modelo; es absurdo que sigamos penalizándolo. Una regulación clara de los CSC permitiría el control de calidad, la protección a los menores, la creación de miles de puestos de trabajo directos y la recaudación de impuestos que hoy se escapan hacia la economía sumergida. 3. Acceso democrático al cannabis medicinal: una ley de cannabis medicinal real debe poner al paciente en el centro, no a las empresas farmacéuticas. Esto implica permitir el uso de flores (cogollos), reconocer a los CSC como dispensarios legítimos para pacientes, permitir el autocultivo terapéutico y garantizar que la medicina sea accesible económicamente a través del sistema público de salud. 4. Derogación de las sanciones de la ley mordaza: el cese inmediato de las multas administrativas por tenencia y consumo. No se puede hablar de progresismo político mientras el Estado sigue multando a ciudadanos pacíficos por llevar un cogollo en el bolsillo. 5. Amnistía para los presos del cannabis: nadie debería estar en la cárcel, ni con antecedentes penales, por conductas relacionadas con el cannabis que hoy están siendo regularizadas o explotadas comercialmente por grandes corporaciones. La justicia climática y social exige borrar estos historiales. 6. Separación del cáñamo industrial y el CBD de la legislación de estupefacientes: la persecución a los agricultores de cáñamo y a las tiendas de CBD (grow shops) bajo la excusa del THC residual es una aberración jurídica que destruye empleo rural y comercio local. Se requiere una normativa clara que siga las directrices europeas y proteja al sector. Spannabis Bilbao 2026: más que una feria, un bastión de lucha Es en este contexto de urgencia y hartazgo donde el activismo debe hacerse más visible que nunca. Los eventos cannábicos han sido tradicionalmente puntos de encuentro para la industria,

26 activismo escaparates de innovación en fertilizantes, semillas, parafernalia y tecnología agrícola. Todo eso es vital y demuestra la madurez de un sector que se niega a desaparecer. Sin embargo, corremos el riesgo de mercantilizar nuestros espacios hasta el punto de olvidar por qué empezamos a reunirnos en primer lugar. Este año, Spannabis Bilbao 2026 no puede ser solo un inmenso centro comercial bajo techo. La capital vizcaína, y el País Vasco en su conjunto, tienen una tradición de lucha asociativa y de vanguardia cannábica que exige respeto. Fueron las asociaciones vascas de los años 90 y 2000 las que pusieron el cuerpo y la libertad para abrir el camino que hoy transitamos. Por respeto a esa historia, Bilbao debe convertirse durante estos días en un reducto de reivindicación masiva. Es el momento de que los miles de asistentes, cultivadores, dueños de grow shops, pacientes y profesionales del sector alcen la voz. La industria cannábica no puede vivir de espaldas al activismo; sin los activistas, no habría industria. Cada stand, cada conferencia, cada pasillo de la feria debe respirar política, porque el simple acto de plantar una semilla de cannabis en España sigue siendo, a día de hoy, un acto de profunda desobediencia política. Desde la redacción de El Cultivador, asumimos nuestra responsabilidad como altavoz de esta comunidad. Por ello, este número de la revista, que incluye el presente manifiesto, se distribuirá de forma totalmente gratuita a todos los asistentes a Spannabis Bilbao 2026. Queremos que este texto esté en cada mochila, en cada stand y en cada conversación. Queremos que la lectura de estas páginas sirva como recordatorio de que somos muchos, de que tenemos la razón histórica de nuestra parte y de que no vamos a conformarnos con las migajas de un sistema diseñado para marginarnos. Lejos de acomodarnos, hacemos un llamamiento a usar Spannabis Bilbao como una asamblea gigante. Que los políticos y legisladores que observan de reojo este evento vean a una comunidad unida, informada y combativa. Que vean que no solo consumimos y cultivamos, sino que votamos, nos organizamos y exigimos nuestros derechos. La semilla de la rebeldía El activismo cannábico en 2026 es una prueba de resistencia. Hemos visto caer el Muro de Berlín de la prohibición en muchos lugares del Cultivar no es traficar, y la ley debe reflejarlo de forma explícita para ofrecer seguridad jurídica absoluta al ciudadano planeta, pero los escombros siguen bloqueando nuestros derechos en España. Las licencias millonarias para exportación y las multas de la ley mordaza para el pueblo son dos caras de una misma moneda de opresión que no podemos seguir tolerando. La planta de cannabis nos ha enseñado mucho sobre resiliencia. Crece en terrenos hostiles, sobrevive a las heladas primaverales, se adapta a los fotoperiodos y, cuando parece marchitarse, vuelve a brotar con más fuerza si encuentra la luz adecuada. Nosotros, los cultivadores, los pacientes y los usuarios, somos el reflejo de esa planta. En Spannabis Bilbao 2026, tomemos la palabra. Exijamos el autocultivo libre, la protección de nuestros clubes y el fin del expolio a los usuarios. Sigamos cultivando nuestros derechos con el mismo mimo, dedicación y paciencia con el que cultivamos nuestras plantas. Porque al final del día, la verdadera cosecha no se mide en gramos, sino en grados de libertad. El fuego de nuestra reivindicación sigue vivo, y no van a poder apagarlo.

28 cultivo exterior Durante años, en el imaginario colectivo del sector, la marihuana de interior se ha asociado casi de forma automática con la máxima calidad. Cogollos compactos, aspecto impecable, porcentajes elevados de THC y un control absoluto de las condiciones ambientales han construido la narrativa de que el indoor representa la versión “premium” del cannabis moderno. Muchos consumidores y no pocos cultivadores dan por sentado que lo cultivado bajo focos es, por definición, superior a lo que crece bajo el sol. Sin embargo, quienes llevamos tiempo observando la planta con mirada crítica sabemos que la calidad no es un concepto unidimensional. Sun-grown frente a indoor: ciencia para un debate eterno El entorno de cultivo influye de forma decisiva en la fisiología vegetal, en la síntesis de metabolitos secundarios como cannabinoides y terpenos y, en última instancia, en las propiedades organolépticas y efectos psicoactivos. La pregunta ya no es solo qué sistema produce flores más vistosas, sino qué condiciones favorecen una mayor complejidad química y una relación más equilibrada con el entorno. En este contexto, la ciencia comienza a aportar datos que matizan el relato dominante. Tal vez haya llegado el momento de revisar, con rigor y sin prejuicios, si la superioridad del indoor es una certeza técnica o una idea preconcebida del mercado. Una polémica cata a ciegas En 2021, un artículo publicado en Forbes recogía una experiencia que removió ciertos cimientos del discurso dominante. Mikey Steinmetz, CEO de una empresa (Flow Cannabis Co.) que trabaja con pequeños cultivadores de exterior del Triángulo Esmeralda, organizó el evento #Sungrownchallenge. Se trataba de una cata a ciegas para comparar marihuana de interior y de exterior. En ella participaron varios perfiles influyentes del sector cannábico en USA, evaluando las muestras sin conocer su procedencia. Entre ellos se encontraban figuras como Jon Cappetta, vicepresidente de contenido en la mítica revista High Times, o Ngaio Bealum, copresentador del programa de cocina cannábica de Netflix Cooking On High. El detalle clave de este pequeño experimento es precisamente que los participantes no saben cuáles son los cogollos indoor y cuáles, los outdoor. En una cata a ciegas, el sesgo cognitivo asociado a expectativas previas queda totalmente eliminado. Al ocultar la información por Mari SH

29 cultivo exterior La fortaleza metodológica de esta investigación radica en que se cultivaron plantas genéticamente idénticas (clones) tanto en interior como en exterior Planta de interior

30 cultivo exterior Que el exterior muestre mayor diversidad terpénica podría explicarse por varios factores fisiológicos sobre los métodos de cultivo, la evaluación se centra exclusivamente en atributos organolépticos, es decir, en aroma, sabor, textura y efecto percibido. A estas alturas, supongo, apreciado lector, que estarás intrigado con el resultado. Pues bien, tras varias rondas de prueba, las flores sun-grown fueron valoradas como superiores en complejidad aromática y experiencia global por el 68 % de los participantes. Esto, evidentemente, no significa que todas las muestras de exterior superaran a todas las de interior, pero sí cuestiona la idea automática de que el indoor es intrínsecamente mejor1. Desde un punto de vista técnico, este resultado encaja con lo que sabemos sobre biosíntesis de terpenos. La radiación solar completa y la interacción con un entorno menos estéril pueden actuar como estímulos que intensifican la producción de ciertos metabolitos secundarios. Si aceptamos que la experiencia cannábica no depende únicamente del porcentaje de THC, sino también del perfil terpénico y del equilibrio entre compuestos, entonces no resulta tan sorprendente que una flor de exterior pueda destacar en una evaluación sensorial. Si bien esta cata a ciegas no fue un ensayo clínico ni un estudio doble ciego con análisis cromatográfico posterior, sí pone en evidencia que la percepción de calidad puede cambiar cuando retiramos la etiqueta “indoor” del envase. Y eso, en un sector tan condicionado por la estética y el marketing, es un dato que no deberíamos pasar por alto. Lo que dicen los estudios recientes sobre el perfil químico Si queremos ir más allá de percepciones y catas subjetivas, debemos acudir a los análisis químicos comparativos. En este sentido, uno de los trabajos más interesantes es el estudio titulado “Comparison of the Cannabinoid and Terpene Profiles in Commercial Cannabis from Natural and Artificial Cultivation”, que fue publicado en 2023. La fortaleza metodológica de esta investigación radica en que se cultivaron plantas genéticamente idénticas (clones) tanto en interior como en exterior, aislando así el factor ambiental como variable principal. Los resultados fueron reveladores, dado que se hicieron algunos hallazgos muy curiosos. Una vez cultivadas y analizadas las muestras, pudo verse que, en promedio, las de interior arrojaron mayores cantidades de THC, mientras que las de exterior presentan mayor diversidad de terpenos, especialmente de sesquiterpenos2. Los terpenos son las moléculas responsables del sabor y aroma de una planta. Se clasifican, principalmente, en dos clases: los monoterpenos, más ligeros y volátiles, y los sesquiterpenos, más complejos y persistentes. Se cree que estos compuestos cumplen la función de proteger a la planta frente al ataque de insectos y también de la sequía. Por tanto, que el exterior muestre mayor diversidad terpénica podría explicarse por varios factores fisiológicos. La radiación solar completa, incluyendo fracciones de su espectro que no siempre se reproducen íntegramente en interior, actúa como un estímulo para las defensas del cannabis. Además, las oscilaciones térmicas, el viento y la interacción con microorganismos del suelo constituyen formas de estrés moderado. Este puede activar ciertos procesos fisiológicos, incrementando la síntesis de compuestos implicados en la protección y adaptación. Ahora bien, es importante no caer en simplificaciones inversas. El estudio no afirma que el exterior produzca siempre menos THC ni que el indoor sea químicamente inferior en todos los casos. Sin embargo, lo que sí parece claro es que el entorno de cultivo influye de manera medible en el perfil químico de los cogollos. Para nosotros, como cannabicultores, este tipo de evidencia lanza el reto de replantear la Cultivo de marihuana al aire libre

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