El Cultivador

28 cultivo exterior Durante años, en el imaginario colectivo del sector, la marihuana de interior se ha asociado casi de forma automática con la máxima calidad. Cogollos compactos, aspecto impecable, porcentajes elevados de THC y un control absoluto de las condiciones ambientales han construido la narrativa de que el indoor representa la versión “premium” del cannabis moderno. Muchos consumidores y no pocos cultivadores dan por sentado que lo cultivado bajo focos es, por definición, superior a lo que crece bajo el sol. Sin embargo, quienes llevamos tiempo observando la planta con mirada crítica sabemos que la calidad no es un concepto unidimensional. Sun-grown frente a indoor: ciencia para un debate eterno El entorno de cultivo influye de forma decisiva en la fisiología vegetal, en la síntesis de metabolitos secundarios como cannabinoides y terpenos y, en última instancia, en las propiedades organolépticas y efectos psicoactivos. La pregunta ya no es solo qué sistema produce flores más vistosas, sino qué condiciones favorecen una mayor complejidad química y una relación más equilibrada con el entorno. En este contexto, la ciencia comienza a aportar datos que matizan el relato dominante. Tal vez haya llegado el momento de revisar, con rigor y sin prejuicios, si la superioridad del indoor es una certeza técnica o una idea preconcebida del mercado. Una polémica cata a ciegas En 2021, un artículo publicado en Forbes recogía una experiencia que removió ciertos cimientos del discurso dominante. Mikey Steinmetz, CEO de una empresa (Flow Cannabis Co.) que trabaja con pequeños cultivadores de exterior del Triángulo Esmeralda, organizó el evento #Sungrownchallenge. Se trataba de una cata a ciegas para comparar marihuana de interior y de exterior. En ella participaron varios perfiles influyentes del sector cannábico en USA, evaluando las muestras sin conocer su procedencia. Entre ellos se encontraban figuras como Jon Cappetta, vicepresidente de contenido en la mítica revista High Times, o Ngaio Bealum, copresentador del programa de cocina cannábica de Netflix Cooking On High. El detalle clave de este pequeño experimento es precisamente que los participantes no saben cuáles son los cogollos indoor y cuáles, los outdoor. En una cata a ciegas, el sesgo cognitivo asociado a expectativas previas queda totalmente eliminado. Al ocultar la información por Mari SH

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