46 cultura cannábica ha usado para hacer el hachís, e idealmente tener información de cómo se han procesado las flores antes de hacerlo. Si queremos traducir correctamente del inglés, entonces, hash rosin sería rosin de hachís; waterhash rosin, rosin de hachís al agua; dry sift rosin, rosin de hachís tamizado en seco; static sift rosin, rosin de hachís tamizado por estática… y así cada rosin con su epíteto característico. Por lo tanto, si lo queremos decir en inglés, sería hash rosin, lo que no es correcto es llamarlo rosin hash. Si queremos hacer una mezcla anglocastellana, “rosin de hash”, pero lo adecuado en castellano es llamarlo rosin de hachís. De cualquier manera, ya sabemos que haciendo rosin, al calentar y prensar el hachís, ocurren cambios y pérdidas de aromas, y asumimos también que, independientemente de la técnica utilizada, cuando hacemos hachís, el propio manipulado de las flores conlleva mermas, tanto de aromas como de tricomas, de forma irremediable. Por ejemplo, al lavar nuestras flores con agua fría, con o sin hielo, ya sean flores congeladas en fresco o flores secas, podemos comprobar empíricamente que hay sabores y aromas que se quedan en el agua; de la misma forma si hacemos hachís en seco de plantas lo más frescas posible, que solo han estado secando unos días, o que llevan secas mucho tiempo, ese tiempo de secado ha implicado también la evaporación de algunos compuestos orgánicos con muy alta volatilidad y, de alguna manera, la transformación y degradación de otros. En conclusión, aunque el pináculo serían los dabs de hachís de 99 % cabezas de tricomas, mientras tanto, me quedo con los dabs de rosin de mi hachís de plantas congeladas en fresco, del que obtengo por encima de un 80 % de rosin, prensando todo el espectro desde 159u a 45u. Rosin de hachís: fácil y sencillo Hacer rosin de hachís no es complicado y necesitamos pocos elementos: una prensa, papel siliconado, filtros y nuestro hachís. Mucha práctica, muchos errores y ciertos aciertos, para conseguir hacerlo cada vez mejor. El aprendizaje nunca para. En cuanto al papel, hay diferentes opciones y tamaños, tanto de papel marrón como blanqueado. Pero es más importante tener en cuenta el grosor del papel, para que el rosin no lo traspase. Hay marcas cuyo papel es tan fino que hay pequeñas gotas de rosin que acaban atravesándolo. No vamos a entrar a debatir sobre las fibras que se sueltan del papel, pero están ahí, así que cuanto menos manipulemos y arrastremos el rosin por el papel mejor. En el mercado hay diferentes opciones de filtros para hacer rosin, pero lo que está claro es que, para prensar hachís, cuanto menor sea el tamaño de los agujeros por los que se filtre el rosin, mejor. Es fácil encontrar filtros de menos de 5 micrones, pero hay que saber lo que estamos buscando. Hay quien usa filtros de acero inoxidable, aunque el material más utilizado es el nylon. Se venden bolsas ya cosidas para hacer rosin, pero la verdad es que nunca las he comprado, ya que gracias a @madriz.gp aprendí que sale más a cuenta comprar mallas por metros. Si todo el hachís se dabease bien no sería necesario hacer rosin de hachís
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