69 receta cannábica 4. Los procesos por los que las plantas “beben” por las raíces, también se rigen por este principio de ósmosis, así que no está de más que los sepáis. Cuando sobre un filete, pescado, verdura o fruta, colocamos una capa de sal, azúcar o cualquier mezcla de estas. De esta forma, estamos obligando al agua interior del alimento a salir, por lo que empieza a deshidratarse y a absorber después los sabores aplicados en la mezcla exterior. Al aplicar sal, la técnica se llama salazón; al aplicar azúcar, se llamaría jalea, jarabe o mermelada; si tiene algún vinagre o ácido se llama adobo, y si tiene aceite de oliva, ajo, además de sal o azúcar, se llama aliño. Los registros históricos nos cuentan que ya los celtas usaban cubas de mármol (material no poroso) para realizar las mezclas donde sumergían tanto cerdo como pescados. El uso del pimentón (pimiento rojo deshidratado y en polvo) para los aliños y adobos nos hace pensar que, si el pimiento rojo no llegó a Europa hasta pasado el descubrimiento de América en 1492, antes solo estaban presentes en los aliños de las culturas Incas, Mayas y Aztecas entre otras. Preparación Una vez que hemos explicado el procedimiento científico-culinario, vamos con nuestra increíble receta. Usaremos un lomo de gran tamaño y lo vamos a aderezar con una increíble variedad híbrida, que ha hecho las delicias de todos este año: Pancakes de MedFarms. Ingredientes: ● Lomo de cerdo de 2,5 kg. ● 100 ml de aceite oliva virgen extra. ● 50 ml de aceite de oliva infusionado con 10 g de Pancakes descarboxilada. ● 2 cebollas moradas grandes. ● 2 tomates grandes. ● 3 dientes de ajo machacados. ● 4 cucharadas soperas de sal. ● 3 cucharadas soperas de pimentón. ● 2 cucharadas soperas de romero. ● 1 cucharadas de cafe de pimimienta negra. ● 3 hojas de laurel. La técnica del corte en libro Comenzaremos preparando nuestro set de cocina con una tabla limpia y un cuchillo de chef bien afilado. Con nuestro lomo tumbado en horizontal sobre la tabla, apoyaremos la hoja del cuchillo contra la base de la pieza de carne y, con ligeros movimientos, avanzando y retrocediendo, realizaremos un corte como si estuviéramos “desenrollando” el lomo. Esta técnica nos permite convertir una pieza de carne completa en un filete continuo que ocupará toda nuestra tabla de corte. Gracias a realizar este proceso, conseguimos que haya una mayor superficie de contacto con nuestro mágico adobo milenario.
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