3 editorial E l autocultivo, por fin, deja de ser proyecto y se convierte en presencia. Ya no hablamos de planes ni de listas ni de semillas guardadas en un cajón a la espera del momento oportuno. Hablamos de plantas que ocupan su sitio, de terrazas que cambian de función, de patios que recuperan un sentido antiguo: producir, cuidar y acompañar un ciclo. En mayo, el cannabis de exterior entra en su fase más visible, y con esa visibilidad vuelve también la contradicción de siempre. Lo que para miles de personas es una práctica cotidiana, para el Estado sigue siendo una realidad que se tolera con incomodidad, pero sin reconocerla de forma clara. Conviene insistir en algo que a estas alturas debería resultar evidente: el autocultivo no es un capricho ni una extravagancia. Es, en muchos casos, una decisión racional. Quien cultiva para sí mismo elige controlar el origen, la calidad y el destino de lo que consume. Elige desvincularse de circuitos opacos, evitar intermediarios y reducir riesgos. Esa lógica, tan simple en cualquier otro ámbito, parece volverse sospechosa en cuanto aparece la palabra cannabis; y, sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma cada primavera: ¿qué sentido tiene perseguir a quien se abastece de forma responsable mientras el mercado ilícito mantiene intacta su posición? Mayo también pone en evidencia otro problema: la brecha entre la madurez social y la inmadurez política. España lleva años conviviendo con una cultura del autocultivo amplia, experimentada y perfectamente reconocible. Hay conocimiento técnico, hay prevención, hay aprendizaje colectivo y hay una red de personas que entienden esta planta desde la experiencia y no desde el prejuicio. Lo anómalo no es cultivar. Lo anómalo es que una práctica tan extendida continúe atrapada en la niebla legal, dependiendo más del criterio de terceros que de una norma comprensible y estable. A estas alturas queda bastante claro que regular significa abrir una puerta peligrosa, sino cerrar una etapa de hipocresía. Mayo vuelve a recordarnos que la realidad no espera a los parlamentos. Las plantas crecerán, como han crecido siempre, al ritmo de la luz y no al de los discursos. La cuestión es si seguiremos condenando a quienes cultivan con responsabilidad a vivir entre la discreción forzada y el temor innecesario, o si seremos capaces, por fin, de asumir que la normalidad no se combate: se ordena, se protege y se respeta. El Cultivador no se hace responsable de las opiniones y fotografías enviadas por los colaboradores. Prohibida la reproducción total o parcial de textos, fotos o ilustraciones de esta publicación sin la autorización escrita de Feria del Cáñamo, S.L. Noticias 4 Historia 34 Cuando el cannabis sostenía imperios Cultivo exterior 10 Cultivo exterior en balcones y patios pequeños Actualidad cannábica 26 Revolución verde: el nuevo mapa cannábico global Cultivo avanzado 46 Autocultivar en mayo: el mes que separa al cultivador experto del que solo repite rutinas Cultivo básico 16 Guía práctica para estrenarse en el autocultivo de exterior Activismo 54 El despertar verde Voces conscientes 60 Nuestro mundo visto a través de los ojos de un chamán Macrohuana 42 y 68 Directorio 70 Cómics 76 y 77 Sumario Redactor jefe: Xosé F. Barge Maquetación: J. Alberto Martín (maquetadores.org) Contenidos y edición web: Raúl del Pino Publicidad: Manuel Álvarez Colaboradores: A. Flores Verdes, Brígida Aránega, ConFAC, Darius, Fernando Caudevilla, Gato, Green Born Identity, Gusi, Isabel Peláez, Jorge Bergua, Jose Afuera, Luis Campillo, Lupe Casillas, Macrohuana, Mari SH, Nvidia, profesor Singthestone, Raro Genetics, Ronald Glas, Toni13, Tony, Víctor G. Romano y Virginia Montañés Redacción y publicidad: Ap. de correos 25086 28080 Madrid - ESPAÑA Tel.: +34 91 658 45 20 Fax: +34 91 790 38 98 www.cannabismagazine.net info@cannabismagazine.es Edita: Feria del Cáñamo, S. L. Imprime: Calprint, S.L. Dep. Legal: M-18.576-2012
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