El Cultivador

66 voces conscientes pertenece este tambor. Es decir que, lo que se despierte en ese momento, no es únicamente la dimensión chamánica del tambor sino, más bien, el vínculo chamánico entre el tambor y la persona. Es el trabajo del chaman sentir, adaptar y tejer este vínculo y en eso no hay un protocolo, sino una escucha y conexión con los espíritus. Es un acto muy bonito porque es como acompañar el primer grito del recién nacido. ¡A partir de este momento, la persona y el tambor van a poder empezar su historia chamánica juntos! Volviendo a la pregunta inicial de para qué contactar con el Mundo del Medio. Me has dicho que, para conocerlo, Yo quiero ser un buen ancestro sobre todo, pero ¿qué otros motivos me llevarían a contactar con el Mundo del Medio? Conocerlo no es una meta, es un paso. Para vivir mejor, para saber dónde vives, para tener ojos abiertos, corazones abiertos, para desarrollar un respeto evidente, natural, sin esfuerzo, para ponerte en una energía de agradecimiento, de la mañana a la tarde si es posible, para ver más allá de lo que la mente es capaz de ver en un árbol, un humano, un animal, un lugar… más allá de esto existe una dimensión espiritual y, entonces, te ofrece un espejo para verte a ti mismo de la misma manera, con el mismo respeto, con el mismo agradecimiento, de ver que no eres únicamente carne, sangre, venas y cerebro, sino algo más, es decir, un espíritu, cuerpos energéticos, etc., etc. Y que también eres un templo. Y esto me trae a la cabeza toda esta epidemia, por llamarlo de alguna manera, de soledad, ansiedad, estrés y tristeza que hay a nivel planetario. Quizás se amortiguaría un poco si contactáramos con esta dimensión, porque al final eres más feliz, ¿no? Sí. Es interesante observar, y no soy yo quien lo dice, que los países que se suponen más ricos son los principales consumidores de ansiolíticos… Antidepresivos, benzodiacepinas, psicofármacos… Y suicidios y tristeza… Así que hay algo que no funciona, y eso no quiere decir que haya que ser pobre para ser feliz, no, no. Vivir en la abundancia ayuda, por supuesto. Pero es vivir de manera más conectada al Mundo del Medio, al entorno. Realmente conectado, no conectado en la superficie, como si voy de vacaciones al campo, a lo mejor una semana al año, sino algo más cotidiano, más profundo, y no hay únicamente el lado naturaleza, pero la naturaleza es una gran parte, una parte gigante de esto, así que cuanto más lo maltratamos, cuanto más lo desnaturalizamos, más lo perdemos, y menos felices somos, al final, porque es nuestra madre. Es el concepto de lo que se llama la Pacha Mama. A mí me encanta sentir la Tierra, la naturaleza, como una

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