El Cultivador 12
16 cultivo básico E n el anterior número de El Cultivador, vi- mos qué t ipo de armario podemos comprar para re- alizar este tipo de cultivo, incluso como apañárnosla con un ar- mario vacío de casa o pequeña cajonera a la que no le demos uso. El tema iluminación lo de- jamos también zanjado, al igual que el de ventilación y elimi- nación de olores (si alguno se ha despistado, podéis ver el artículo inicial desde la web : http://elcultivador.com , donde se alojan todos los números en formato digital). Entrando enmateria y con los aspectos básicos bien repasados, vamos a hablar un poco de la importancia que tiene elegir una buena genética para nuestro mini-cultivo. No penséis que un mini os va a delimitar a la hora de cultivar vuestra genética favorita, pero sí debemos tener presente que, si no tenemos ex- periencia en el cultivo (y me refiero a bastante experiencia cultivando), debemos ceñirnos a ciertas reglas. A los cultivadores con una ex- periencia dilatada, ¿qué con- taros? En un mini y partiendo desde esqueje podemos cultivar lo que queramos, incluso la sati- vamas tardía del universo. Pero para los cultivadores nobeles o con poca experiencia, e incluso para los que poseen un nivel medio en lo que a experiencia y técnicas de cultivo se refiere, debemos cerciorarnos en pro- fundidad de escoger la genética que más se adapte a nuestras condiciones y necesidades. A todo el mundo le gusta poner las variedades “de moda” o “nuevas” para probarlas y tener una opinión personal sobre ellas -también las variedades que tanto nos han recomendado los amigos-. Siendo realistas, un mini es unmini y, en el mercado actual tenemos variedades que se pueden disparar durante el crecimiento y más aun durante la floración, algo que no nos interesa. Es por ello que debemos elegir una variedad que no estire mu- cho en floración, ya que nuestra altura estará también limitada y aún debemos dejar espacio para la iluminación. Las var- iedades índicas son las más in- dicadas y disponemos de un más que amplio abanico de var- iedades que se ciñen perfecta- mente a esta categoría o de- nominación “índica”. Las variedades índicas nor- malmente doblan su tamaño durante la floración de forma que, si ponemos una semilla y la dejamos crecer hasta que madure sexualmente (alrededor de unas cuatro semanas de crec- imiento), podremos hacernos una idea de su tamaño final una vez finalizada la etapa de floración. Una buena variedad índica es la conocida Hindú Kush , es una índica pura de excelente cuali- dades relajantes y medicinales, con un buen sabor (puro kush) y un buen efecto. Esta variedad no crecemucho durante la etapa de crecimiento, sino que esta es, más bien, lenta. Tiende más a crecer a lo ancho con fron- dosas hojas que a lo alto, por lo que nos puede venir muy bien para nuestro cultivo mini. Si durante el crecimiento adquiere una altura de veinte o veinticinco centímetros, sabre- mos que cuando termine de florecer no pasará de los cuarenta o cincuenta centímet- ros de altura, midiendo desde su base hasta la punta. Sabiendo que la planta medirá cincuenta centímetros, la maceta o tiesto, unos quince o veinte y para el foco precisaremos de otros veinte centímetros…, siempre que usemos sodio / bajo con- sumo o halogenuros metálicos, debemos disponer de una altura total de unos 90 centímetros en nuestro mini. Si no hacemos caso y ponemos una variedad híbrida o una sativa, que triplique su altura Iniciación al “Mini” 2ª Parte Por Nvidia En un mini y partiendo desde esqueje podemos cultivar lo que queramos, in- cluso la sativa mas tardía del universo Tras estos días de relax, en los que muchos ya habréis comenzado a darle vueltas a la idea de montar un cultivo mini o, incluso os habéis tirado a la piscina y ya estáis trabajando en ello, vamos a seguir con la segunda y última parte del tutorial básico pero completito, sobre cómo montar un cultivo de marihuana indoor de dimensiones reducidas.
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