El Cultivador 14

lugar de la casa templado, donde la temperatura ronde los veinticinco grados, que es la temperatura ideal para germi- nar y las dejaremos ahí entre dos y cinco días, sin andar abriendo el tupper a cada mi- nuto ni moviéndolas, eso las molestaría. Transcurrido este tiempo, ve- remos que las semillas han sa- cado ya la radícula, ese trocito pequeño de raíz. Hay que tra- tarlas conmucho cuidado pues puede partirse y entonces nos habremos cargado la semilla por completo. El siguiente paso es pasar esas semillas recién germina- das a macetas con tierra. La mejor tierra con mucha dife- rencia es la que venden en los grow shops , específica para marihuana, una tierra no muy prensada y con arlita para que quede aireada. Por apenas 15€ podréis comprar un saco bien grande de tierra ideal para el cultivo de marihuana. Si vamos a poner nueve ma- cetas en nuestro armario de un metro cuadrado, lo ideal es que sean de unos 15 litros de capa- cidad cada una, de forma que necesitaremos comprar tam- bién las nueve macetas a la vez que compramos la tierra. La marihuana comercial se ha convertido en una especie ve- getal que tiene un sistema radi- cular muy débil, que en cristiano significa que le cuesta desarrollar bien la raíz, por lo que lo ideal es plantarla en una maceta más pequeña, de unos 5 litros, y cuando haya desarro- llado raíz por toda la maceta, trasplantarla a la de 15 litros. Con esto conseguiremos que desarrolle más raíz aunque si lo veis mucho lío, plantadla direc- tamente en la de 15 litros que tampoco pasa nada. Antes de poner cada semilla en su maceta, debemos haber puesto la tierra y regado, de forma que la tierra quede mo- jada pero no encharcada, es decir, no os paséis con el agua porque las plantas también se ahogan y podéis cargaros la se- milla recién germinada. El agua que usemos debe tener una acidez/alcalinidad adecuada a las necesidades de la planta, lo que muchas veces habréis leído como PH (poten- cial hidrógeno). El agua del grifo o de la garrafa de la tienda, normalmente no tendrá la acidez (PH) bien regulada, así que vamos a necesitar un medidor de PH, que normal- mente rondará entre los 15€ y los 20€ (de los más económi- cos, que con esto nos vale y nos sobra). Antes de regar, mediremos la acidez del agua (el PH), que debe ser de 6,2 para la etapa de crecimiento y 6,5 para la etapa de floración (en cultivos con tierra). En crecimiento la planta absorbe de la tierra más Nitrógeno y en floración más Fósforo y Potasio, por eso es diferente la acidez para una etapa u otra. Si la acidez no está bien, la podemos subir o bajar con pro- ductos (ácidos) que venden en cualquier grow shop . Podemos regar con agua del grifo sin medir nada, la planta crecerá, pero no lo hará igual de bien ni de rápido que si regamos con el PH bien calibrado, los resulta- dos nunca serán los mismos. Una vez regada la tierra, de- bemos enterrar las semillas germinadas a un centímetro de profundidad más o menos, de- jando hacia abajo la parte de la raíz. Ya tenemos las semillas en nuestras macetas regadas y bajo la luz. Ahora sólo queda esperar sin impacientarnos mucho a que comiencen a cre- cer. Lo normal es que en unos pocos días veáis cómo las semi- llas asoman y comienzan a for- mas hojas. No cometáis el error de comenzar a toquetearlas porque son muy frágiles. Debéis tener un termohigró- metro en el armario de cultivo. Es un medidor de temperatura y de humedad, ya que nuestras plantas necesitan unos cuida- dos muy especiales. La tempe- ratura en la punta de las hojas no debe sobrepasar los 25º – 27º. Si los sobrepasa, correre- mos el riesgo de deshidratar las plantas y que no crezcan con normalidad. La humedad durante el ciclo de crecimiento debe rondar entre el 60% y el 70%,. Si no es así, debemos instalar un humi- dificador dentro del armario. En la etapa de floración estos valores cambian, la humedad no debe superar el 60%. Cuando las plantas tengan entorno a un mes o mes y poco de crecimiento, deberíanmedir unos treinta centímetros de al- tura, más o menos. Entonces podemos pasarlas a floración o esperar a que crezcan un poco más, hasta los cuarenta o cua- renta y cinco centímetros, y después pasarlas a floración. Eso ya depende de vuestros gustos. Tened presente que, durante la etapa de floración, la planta va a doblar su altura (si hemos elegido variedades índicas como las anteriormente men- cionadas), de forma que si al empezar la floración la planta mide 45 centímetros, cuando termine la floración, normal- mente medirá entre 80 y 100 centímetros. A esto le suma- mos el hueco que tenemos para el sistema de iluminación y el extractor con el filtro, y ya vemos que no podemos irnos mucho más en altura, porque el armario de cultivo nos li- mita. Es por eso que es muy impor- tante saber qué variedad culti- vamos y cuánto va a crecer durante su floración, así sabre- mos con qué altura cambiar de ciclo y qué medida final tendrá aproximadamente. Y con esto ya hemos visto lo necesario para cultivar en inte- rior. Tened en cuenta que com- prando los materiales de segunda mano necesitaréis re- alizar una inversión aproxi- mada de entre 200 y 300€, y que si los compráis nuevos puede rondar desde los 400€ y los 800€, dependiendo de las marcas y calidades del arma- rio, lámparas, extractores, etc. Espero que hayáis compren- dido cómo funciona el cultivo en interior, aunque sea más o menos, y que, aunque parezca algo complicado, el cultivo bá- sico de marihuana es muy sen- cillo y gratificante. cultivo especializado 29 cultivo básic

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