El Cultivador 14
32 cultivo exterior buena dosis de un buen esti- mulador radicular, para que las plantas colonizaran radi- cularmente todo el espacio disponible lo antes posible…” – asegura con absoluto con- vencimiento. Esto que ase- gura el cultivador es tan obvio que no precisa de explicación. Una buena planta necesita unas mejores raíces. Y cuanto antes consigamos esto, antes tendremos una pedazo de planta. Por ello, los estimu- lantes radiculares son una es- tupenda opción. Sobre todo, como es el caso que nos ocupa, cuando se ha comen- zado a cultivar tarde y necesi- tamos conseguir un buen sistema radicular lo antes po- sible. De nuevo, preguntad en vuestro grow de confianza, ellos os aconsejarán. Eso sí, dado que el sistema radicular es la base de una buena planta, optad siempre por marcas de prestigio recono- cido. Vale la pena gastar un poco más y conseguir resulta- dos muy superiores tanto en calidad como en cantidad. E incluso os cuento un truco ca- sero gratis también muy efi- caz: coged ramas de sauces llorones ( salix babylonica ) y dejadlas en agua unos días. Es un estimulante radicular muy eficaz. Ya en su lugar definitivo, las plantas fueron abonadas por primera vez a los 15 días y el protocolo de fertilización con- sistió en una mezcla de los tipos de productos arriba mencionados. Entre los tres productos se consiguió una EC de 0,9 milisiemens. Los aminoácidos son una au- téntica maravilla para las plantas en general. Probad con cualquier planta que tengáis en vuestro jardín, que se en- cuentre en un pobre estado, y notaréis el cambio en menos de tres días. Y en esto os digo lo mismo que antes: pregun- tad en vuestro grow de con- fianza por marcas de gran calidad. ¡No se os ocurra ir a por lo más barato tan sólo por- que es muy barato! Los ami- noácidos son baratos de por sí. Por lo tanto, ahorrarse un par de euros a costa de eficacia es absurdo. Con cualquier producto de- rivado de las algas marinas de calidad, el abonado foliar es de suma importancia, mucho más de lo que la gente cree. Y el truco que emplea nuestro amigo es ciertamente muy espectacular y eficaz. “Mezclo el fertilizante con agua con gas” – nos cuenta. “De esta manera, cada vez que el agua, mezclada con el fertilizante, choca contra las hojas, miles de burbujitas re- pletas de oxígeno estallan haciendo el efecto de una pe- queña bomba que limpia a la perfección todos los estomas de las hojas” . No le falta razón alguna ya que en efecto, cada burbuja está re- pleta de oxígeno que estalla literalmente, limpiando todo a conciencia. Los estomas, completamente limpios de polvo, cumplen su función a la perfección y esto se nota en la calidad del producto final. ¡Vaya si se nota! Los cultiva- dores de exterior e interior en España tienden a evitar este tema tan importante. Imagi- nad lo que sería no poder res- pirar porque vuestros bronquios estuvieran colap- sados de polvo. En exterior, en pleno verano, hay mucho polvo flotando en el aire. Polvo que acaba obstruyendo los delicados estomas. El agua es lo único que lo limpia de verdad. Tan sólo por esto vale la pena pulverizar por las noches, o al principio del día, vuestras plantas. Si además estamos abonando, pues mejor que mejor. Dejad la Al darles un poco de melaza, se lo comen y se multiplican a lo grande
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1