El Cultivador 14

53 cultivo avanzado lucha biológica integrada de control de plagas. Las larvas usan los restos vacíos de sus víctimas para camuflarse. Ponen entre uno y dos huevos al año que colocan colgados al final de un fino péndulo adhe- rido a una hoja para proteger- los de sus depredadores. Se comercializan en forma larva- ria. La Aphidius Colemani es una avispa bracónida capaz de pa- rasitar alrededor de cuarenta especies de pulgón. El macho es de color negro con las patas marrones oscuras y tiene un abdomen redondeado más corto que las alas. Las hembras no son exactamente iguales, presentan un abdomen más apuntado y tan largo como las alas. Dispone de ovipositor y son negras con las patas ma- rrones pálidas. Los dos sexos presentan antenas aunque las de los machos están más des- arrolladas. Las hembras perforan el pul- gón e introducen un huevo en su interior, parasitándolo. El pulgón no muere al instante, sigue alimentándose unos días mientras el huevo se desarrolla dentro. Cuando se convierte en larva teje un capullo todavía en su interior, lo que hace que se hinche. En este momento, el insecto parasitado es una “momia”. Se les llama momia porqué ya no realizan ninguna función vital, son solo una car- casa que da cobijo a la larva. Fi- nalmente, esta sale al exterior convertida en un Aphidius adulto. Una sola hembra puede poner más de trescientos hue- vos. Se comercializan como momias de pulgón mezcladas con serrín que deben espolvo- rearse por encima de las plan- tas del cultivo. Para las sueltas se comercia- lizan los insectos en botes de plástico. La compra se entrega en forma de paquete con una bolsa de hielo que permite mantener una temperatura adecuada para que los insectos sobrevivan. Si la plaga no es grande los depredadores in- troducidos necesitan más ali- mento, es decir más presas y para eso se introducen huevos de Ephestia Kuehniella, que se convertirán en su comida hasta que la plaga aumente y se cree un equilibrio entre depredado- res y plaga. Prevención de plagas Para evitar que la plaga cause daños importantes, se reco- mienda el control preventivo. Las sueltas preventivas deben realizarse al inicio del cultivo, siempre que las condiciones y época del año sean favorables para los depredadores. Con la llegada del frío, en Octubre, la población de depre- dadores desciende, su repro- ducción es mucho más lenta y se ven sobrepasados en nú- mero por la plaga. Una de las medidas preventivas más eco- nómicas que se toma en los Otra medida consiste en no aplicar ningún producto en un determinado sector del cultivo, para que sigan habitando allí todos los insectos La suelta de los insectos no debe comenzar en el medio definitivo Chrysoperla carnea larva

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