El Cultivador 14

cóticos y consiguieron, en 1961, vetar al cáñamo en todos los países de las Naciones Unidas, sin ninguna posibilidad por parte de los países soberanos de rebatir en casa propia dichas leyes. De hecho, cualquier cam- bio político en relación al cáñamo debe enfrentarse al he- cho de que su país, hace más de cincuenta años, acepto la ConvenciónÚnica sobre drogas y narcóticos anticipada por Aslinger y decidido por oligárquicas en las Naciones Unidas. Por mi parte, creo que todo esto es una locura debido a la que no tenemos posibilidad de superar leyes obsoletas y he- chas para preservar intereses de una pequeña parte de la población, desfavoreciendo a los que están obligados a vivir bajo obligaciones no aprobadas por el pueblo. La soberanía na- cional de las leyes es el primer muro que hay que saltar hacia la libertad, pero eso sólo se puede obtener con la preparación cultural de la población, ya que cuando digo la palabramarihuana o cannabis y luego nombro al cáñamo, habrámuchas personas que no son conscientes de que se habla de la misma planta. Estos hechos, resumidosmuy rápidamente, significaron la dominancia del mundo a lo largo de muchas décadas. Para nosotros, el resultado de estas leyes fue la esclavización a la que nos someten las grandes multinacionales; la devaluación de la tierra al perderse la posi- bilidad de cultivar cannabis, puesto que ofrece la fuentemás grande de energía y recursos del mundo vegetal y, además, el daño que pago la Tierra, ya que estas leyes significaron usar el petróleo como base para las industrias y la energía, por lo tanto toda esta contaminación generada por derivados del petróleo tenemos que agradecérsela a ellos. Estos hombres, ahoramismo, se sitúan entre los seres más poderosos del planeta, son los que financian a partidos políti- cos y se ven directamente ben- eficiados por ello. Los partidos de izquierda y derecha, en tema de cáñamo, más omenos siem- pre han apoyado las mismas leyes liberticidas porque ambos siempre tuvieron detrás a estos sombríos grupos de poder que los presionan en esa dirección. La libertad de información en estos casos siempre fue reprim- ida por los medios oficiales y esta planta siempre ha sido de- monizada. Generando ignoran- cia que, tal y como he dicho, es su fuerza. ¡Estamos en guerra y hay que tomar una posición! 65 cáñamo, una historia de amor La soberanía nacional de las leyes es el primer muro que hay que saltar hacia la libertad

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