El Cultivador 14
mundo cannábico 84 en grande, y gente preparando el escenario y las luces. Fuma- mos y bebemos, comemos y festejamos. Está nublado y hace viento, parece que la llu- via viene hacia aquí. Pero no nos importa. Tan pronto como oscurece empieza la fiesta. Bo- bashanti y otros cuantos artis- tas de la zona ponen e marcha un gran espectáculo de reggae, y todos lo pasamos muy bien. Tenemos mucho que celebrar: nuestra expedición ha sido un gran éxito de momento. Lás- tima que pronto nos iremos de vuelta a Europa... pero estoy emocionado, ¡es tiempo de la Cannabis Cup de nuevo! Seguimos de fiesta hasta tarde, y todo se difumina. ¿Era yo el que condujo de vuelta? ¿De verdad? DÍA 8 Hoy es nuestro último día en- tero en Jamaica. Me levanto y empaqueto mis trastos, luego me lío un rico y sabroso porro con un poco de “grabba” (ta- baco orgánico) y un poco de yerba orgánica de las monta- ñas que visitamos hace un par de días. Cargamos los coches y hace- mos el check out del hotel. Los empleados han sido buenos con nosotros, y les dejamos una buena propina (en efectivo y en hachís). Tomamos la carretera de la costa hacia el este, en una ma- ñana de sol brillante, y condu- cimos hasta la casa de Blacka para recogerle. Salta la coche y nos vamos. Destino: Claren- don, a algomás de cuatro horas de camino. Tenemos cita con un amigo de Blacka en el Nya- binghy Rastafari Camp, uno de los más grandes de la isla. El viaje es tranquilo y rápido, todo el camino hasta Kingston, y arriba, hacia el interior otra vez, hacia el centro de la isla. Llegamos al campamento rasta a la hora de comer, pero nuestro contacto no había dónde encontrarlo. Los ancia- nos nos saludan, a los que Arjan y yo ya conocimos hace un par de meses. Todos se ponen un poco nerviosos cuando ven a nuestro equipo de filmación y sus cámaras, pero somos bienvenidos al templo igualmente. Manda- mos a un niño a que ofrezca yerba a la comunidad (un pro- cedimiento normal en estos casos) y nos sentamos a char- lar y fumar. En el momento en el que llegamos bajo el techo del templo empieza una tor- menta. Cae del cielo, con mucho ruido contra el techo de lata. Es un momento místico. Probamos el cáliz local y nos cogemos un buen subidón. Los ancianos discuten si nos per- miten grabar, la discusión dura y dura durante un par de horas. Durante ese tiempo, fumamos y escuchamos los cánticos y oraciones, flipados con la gente, los sonidos, los colores. No ha habido muchos tipos blancos por aquí antes, es ver- daderamente especial estar aquí y ser bienvenidos. Cuando llega el momento de tenernos que ir hacia Montego Bay antes de anochecer, los an- cianos aún están discutiendo, así que saludamos a todos y nos vamos. Blacka decide coger un autobús de vuelta a casa desde aquí, así que nos despedimos de él agradecidos. Vaya personaje… ¡lo veréis en el documental! El camino nos lleva a través de montañas y vistas impresionan- tes, pasamos Accompong, una de las poblaciones más viejas de Jamaica, fundada por esclavos escapados de plantaciones. Luego paramos en el famoso lugar de pollo jerk para picar algo y beber algo fresco pero es una parada técnica muy corta. Durante el camino Simon y Ta- leban lían unos grandes petas que comparten conmigo, así que para cuando llegamos a Montego Bay estamos muy fu- mados y cansados del largo día en la carretera. Conducimos directamente hacia un pequeño hotel de bungalós en la playa, cerca de Falmlouth, donde sabemos que tenemos un lugar seguro y pri- vado donde pasar nuestra úl- tima noche en la isla. El equipo de filmación tiene que hacer un backup de todo el material y preparar los discos duros para el viaje de vuelta, y hay mucho de lo que ocuparse antes de volar de regreso a Amsterdam. Me lo he pasado muy bien du- rante esta expedición. Quiero agradecer a Arjan, Simon, Mis- ter X, el equipo de filmación (Stefano, Albero y Gianni) y a nuestros guías locales (Bobos- hanti, Nampo, Bigga y Taleban) y a todos los que nos han ayu- dado a completar esta misión. ¡Ha sido una pasada! Recuperamos algunas genéti- cas (The Most Wanted, Jamai- can Ice Skunk, y algunos cruces de Orange Hill) y hemos pa- sado un tiempo genial. Jamaica es uno de los lugares más agradables en los que he estado en mi vida, y volvere- mos. Seguro Jah Bless! El camino nos lleva a través de monta- ñas y vistas impresionantes, pasamos Accompong, una de las poblaciones más viejas de Jamaica, fundada por esclavos escapados de plantaciones
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