El Cultivador 15
Pasamos al ciclo de floración. Este ciclo es más complejo dado que la planta comenzará a for- mar flores que pronto se con- vertirán en suculentos cogollos y tiene que engordarlos. Nece- sitará cierto incremento en al- gunos de los macronutrientes para desarrollar una producción adecuada. Durante las primeras semanas de floración nuestras plantas se limitarán a crecer como locas. No precisan de abonos ricos en fósforo o potasio (PK), por lo que continuaremos aplicando abono de crecimiento rico en Nitrógeno (N) hasta transcu- rridas dos o tres semanas. Tam- poco debemos abusar del abono, podemos alternar riegos con abono con riegos sin abono. La cantidad de abono a utilizar tampoco suele ser la indicada en los botes de abono (si lo ha- béis comprado). Personalmente, creo que con utilizar la mitad de la dosis recomendada es más que suficiente. Así evitaremos saturar nuestras plantas de nu- trientes. Si observamos que nuestras plantas adquieren un color verde demasiado intenso, es hora de dejar de utilizar el abono de cre- cimiento, dado que es un claro síntoma de que tienen ya un poco de exceso de nitrógeno. Cuando veamos que comienza la formación de flores, lo que más adelante serán buenos co- gollos, es cuando debemos co- menzar a abonar con algún abo- no específico para floración. Estos abonos vienen más car- gados de PK, que ayudará a nuestra planta a desarrollar y engordar los cogollos de forma correcta. Como hemos explicado antes, no debemos abusar de estos abonos. El tamaño de los co- gollos lo define la genética y una correcta alimentación, pero principalmente la genética. Si estamos cultivando una planta que por genética es poco pro- ductiva, aunque le añadamos todo el PK del mundo no vamos a obtener cogollos grandes y gordos. La dosis del abono de floración debemos aplicarlas de forma progresiva, comenzando con pequeñas dosis para no saturar el sistema radicular. Recordad que es peor pasarse con el abono que quedarse corto, ya que si nos pasamos podemos sobre- fertilizar nuestra planta, oca- sionando un desarrollo de la floración bastante nefasto. En tiendas de cultivo o Grow Shops podéis encontrar cientos de productos destinados a la floración de nuestras plantas. Os recomiendo los de origen orgánico, los BIO. Buscad los que menos concentración ten- gan de N, respetando un buen porcentaje de PK (en torno al 13%). A nivel casero, podemos elaborar abonos ricos en PK utilizando cáscaras de plátano y guano de murciélago. Os re- comiendo informaros más en profundidad sobre estas técnicas a través de internet, ya que ex- plicarlas aquí una por una sería ocupar demasiadas páginas del periódico. Sobre estimuladores para la floración, a nivel personal nunca utilizo ninguno y obtengo bue- nos resultados, pero si queréis utilizarlos, os recomiendo dejar alguna planta al margen, en la que no utilicéis este tipo de es- timuladores, para que veáis que la diferencia es inapreciable en lamayoría de ocasiones. Si que- réis aplicar algún estimulador casero, el mismo que vimos para el desarrollo de raíces a base de auxinas, elaborado con lentejas, os puede servir también para el ciclo de floración. Cuando el tamaño de los co- gollos sea considerable, hacia el final de la floración, es cuando debemos utilizar lamayor dosis de abono de floración, aunque sin sobrepasar nunca la canti- dad recomendada por el propio fabricante. Recordad que unos quince días antes de la cosecha, hay que dejar de utilizar abonos. Realizar un buen lavado de raíces es fundamental para eliminar todo el exceso de sales y nutrientes del sustrato, y para que la planta comience a consumir los nutrientes que tiene almacenados en sus ho- jas. Así conseguiremos reducir la cantidad de nutrientes al- macenados en los cogollos consiguiendo posteriormente un mejor sabor (tras el secado y curado). Como hemos podido ver, casi no necesitamos utilizar ningún tipo de abono, y mucho menos quince tipos de abonos y esti- muladores diferentes. Con un poco de abono de crecimiento y un abono de floración rico en PK podemos tener nuestras plantas completamente ali- mentadas y dando lo mejor de sí. Un punto a tener muy en cuenta es medir la acidez del agua de riego de nuestras plan- tas (lo que conocemos como el pH). Regar con el pH ade- cuado es fundamental para que nuestras plantas absorban los nutrientes necesarios en cada ciclo, de forma que du- rante el ciclo de crecimiento utilizaremos un pH de 6,2 y durante la floración un pH de 6,4 o 6,5. De esta forma podrán absorber los nutrientes nece- sarios en cada etapa conmayor facilidad, evitando carencias innecesarias. A la hora de abonar, recordad informaros a fondo sobre vuestras variedades de mari- huana. Algunas variedades como Blueberry no precisan de apenas abono y otras va- riedades como Critical son unas glotonas. Probad estas técnicas en vues- tros cultivos, veréis que para obtener buenas cosechas no es necesario utilizar mil productos. Cuando se acerque el ciclo de floración sí es recomendable hacer uso de un poco de abono de crecimiento, rico en nitrógeno cultivo especializado 28 básico Realizar un buen lavado de raíces es fundamental para eliminar todo el exceso de sales y nutrientes del sustrato Planta joven de cannabis con una pequeña carencia de nitrógeno
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