El Cultivador 15

53 genética varias clasificaciones taxonó- micas; hoy en día, en general se considera que C. indica, C. sa- tiva y C. rudelaris son tres es- pecies del género Cannabis. Sin embargo, la hibridación entre especies es posible, por lo que todavía existe gran controver- sia con respecto a la cuestión de la clasificación taxonómica. Una posible razón para que el cannabis no haya tenido éxito consiguiendo la plena especia- ción es su relativa falta de ais- lamiento. Dado que los seres humanos hemos ayudado a su propagación en nuevos territo- rios, a medida que establecía- mos rutas comerciales intercontinentales y se des- arrollaba un transporte más eficiente, hemos dado, repeti- damente, la oportunidad a la planta para continuar inter- cambiando genética, incluso cuando los métodos naturales ya no son viables, como ocurre con las poblaciones insulares, véase el ejemplo de Hawái. Enorme diversidad entre las poblaciones discretas de plantas Hay que destacar la medida en que varía el fenotipo del cannabis dada su continua fer- tilidad cruzada. Las variedades con patrones de crecimiento, necesidades e incluso sistemas reproductivos enormemente diferentes pueden conseguir la hibridación con éxito, como el cáñamo monoico y dioico. El cáñamo monoico expresa la ca- pacidad reproductiva tanto en los machos como en las hem- bras, y produce polen y semi- llas viables. El cáñamo dioico presenta plantas masculinas y femeninas diferentes, como ocurre más frecuentemente con el cannabis (pero casi in- existente en otras especies, lo que representa sólo el 6% de las plantas con flores). El acebo americano ( ilex opaca ) es otro ejemplo conocido de planta dioica. La curiosa forma de reproducción del cannabis Las especies dioicas tienden a producir plantas monoicas o hermafroditas bajo ciertas con- diciones. En el cannabis, los es- pecímenes monoicos son mucho más comunes que los hermafroditas verdaderos, a pesar de las ideas erróneas en el cultivo popular. Una planta monoica contiene flores mas- culinas y femeninas diferentes en la misma planta (como el abedul, el roble o el pino), mientras que una hermafrodita verdadera tiene flores bisexua- les (perfectas), que contienen órganos masculinos y femeni- nos en la misma estructura. Entre las especies hermafrodi- tas se incluyen las rosas, lirios y la mayoría de las plantas con flores. La capacidad de "cambiar" entre los métodos de reproduc- ción monoicos y dioicos puede haber aumentado la capacidad del cannabis para adaptarse a nuevos hábitats o a los cambios en las condiciones medioam- bientales. La reproducción dioica posibilita que una espe- cie se haga un hueco al permitir que los individuos de cada sexo ocupen un lugar diferente en el ecosistema, lo que reduce la competencia entre especies, y además maximiza el intercam- bio de material genético, ase- gurando que no se puede producir la autopolinización. el cannabis se encuentra en todos los continentes excepto en la Antártida

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