El Cultivador 15

54 genética Sin embargo, un sistema dioico puede facilitar que uno de los dos sexos abunde más que el otro de forma desproporcio- nada. En estos casos, regresar a la reproducción monoica (con estructuras de un género inactivo) rectificará la dispari- dad en pocas generaciones. La evolución de las plantas dioicas El hecho de que el cannabis sea una planta dioica implica que es una, relativamente, re- cién llegada al árbol evolutivo, ya que se cree que la dioecia ha evolucionado a partir la mono- ecia, que a su vez evolucionó a partir de un antepasado her- mafrodita. Sin embargo, se cree que la dioecia evolucionó por separado en varias ocasio- nes, y no está claro en qué mo- mento en el tiempo apareció el cannabis por primera vez en la escala evolutiva. También es posible que las plantas de can- nabis dioicas evolucionaran di- rectamente a partir de variedades monoicas. Cuanto más se investigue a nivel genó- mico, inevitablemente, mayor será nuestro entendimiento de estos procesos. Mutualismo y coevolución entre los humanos y el cannabis Amedida que la investigación médica profundiza en la fun- ción y la evolución del sistema endocannabinoide, la probabi- lidad de que los seres humanos y el cannabis hayan experi- mentado una coevolución constante se hace cada vez más fuerte. La coevolución surge tras un período de mutualismo, durante el que ambas especies se benefician de un interacción continuada. Al igual que con muchas otras relaciones entre los humanos y las plantas, ob- tenemos beneficios de la medi- cina, los alimentos y los materiales producidos a partir del cannabis. A su vez, el éxito reproductivo de la planta está garantizado, los depredadores están controlados y las semillas se distribuyen más amplia- mente. Durante milenios, la aptitud evolutiva de las dos especies ha mejorado, y los rasgos de bene- ficio mutuo se han convertido en dominantes. En este punto, se está produciendo la coevolu- ción. El desarrollo del sistema endocannabinoide humano puede haberse acelerado du- rante este tiempo, a medida que hemos desarrollado varie- dades cada vez conmás perfiles diversos de cannabinoides. Se cree que la presencia de los cannabinoides, la mezcla única de compuestos expresada en forma de resina pegajosa que cubre las hojas y flores de la planta adulta, ha surgido como un mecanismo de defensa. Se han observado algunas propie- dades pesticidas, y también se cree que la estructura cristalina de la resina puede bloquear la radiación UV que daña a los frutos en desarrollo. Sin em- bargo, con el tiempo ha au- mentado cada vez más la capacidad de los compuestos cannabinoides para atraer a los animales que ayudan a su re- producción. Cuando comenzamos a culti- var cannabis, la presión de la selección, que ya había favore- cido la producción de resina, se hizo más fuerte. De este modo, a través de los períodos de coe- volución, el cannabis sigue adaptándose cada vez más a nuestras necesidades, hasta el punto en que ahora se han es- tablecido decenas de miles de variedades cultivadas, que cumplen con una amplia gama de funciones. Sacerdote rastafari La reproducción dioica posibilita que una especie se haga un hueco al permitir que los individuos de cada sexo ocupen un lugar diferente en el ecosistema Se cree que la presencia de los cannabinoides ha surgido como un mecanismo de defensa

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