El Cultivador 15

68 pensamiento psicodélico Como publicista, Warhol pa- recía tener una visión tan aguda del panorama social que incluso sus predicciones parecen ha- berse cumplido, demostrando comprender la importancia y significado que la imagen poseía en la sociedad de su momento. Esto es vital para comprender su origen y la trayectoria de su obra. No debemos pensar en Andy Warhol como un artista al uso. Hemos de comprender que su personalidad se gesta como publicista e ilustrador y que su perspectiva creativa o estética colabora a que el objeto artístico traspase la línea que lo separa de ser también un producto. Son muchos los detractores deWarhol, aquellos que niegan la autenticidad de la obra y du- dan de la seriedad de The Fac- tory, espacio que aunó orgías y drogas, donde se vendía mer- chandising del artista y su obra, y donde muchos iban a pasar el rato. El carácter extravagante que se asocia con generalidad a los artistas o genios parece hallarse en él, conviviendo con su gran astucia para hacer di- nero. El Arte Pop, estilo artístico que arropa la obra de Warhol, se gesta en una sociedad capi- talista, de oferta y demanda, a la que acaba de llegar el televisor hace un rato, abriendo la posi- bilidad de una comunicación en vivo e inmediata. La publi- cidad entra en acción gracias a los Mass Media . No es que con anterioridad la publicidad no existiera. La cartelería o la radio ya habían sido grandes medios de difusión cuando de vender un producto se trataba, pero la televisión fue el espaldarazo de- finitivo de la publicidad para consagrarse en el modo en que es hoy día. El Arte Pop parece resultar de la filtración de los presupuestos que rigen la pu- blicidad en el ámbito del arte: un arte que puede ser entendido por las masas, con un senti- miento identitario que trascien- de las barreras culturales, un arte que alude a la cotidianeidad de cualquier individuo. La publicidad genera todo un imaginario popular y el Arte Pop absorbe esas imágenes y las transforma variando su sen- tido. En el caso de la Sopa de Tomate Campbell’s, Warhol se- lecciona algo tan común en la vida de cualquiera como la sopa de tomate, y elige esa marca en particular, la más vendida. La representa en un cuadro, repe- tidas veces y la expone en una galería. Quizá no cualquier in- dividuo desentraña el signifi- cado de la obra, pero todos re- conocen el objeto representado como familiar. No es baladí que una obra cuyo significado parece esca- pársele a muchos, haya sido absorbida y asimilada a gran escala. El arte, que con ante- rioridad parecía destinado a una sección de la población, considerada culta y versada, parece abrirse, hacerse POPular. Y más parece un producto que una representación creativa. Esta es la vuelta de tuerca con que Andy Warhol premia al arte y uno de los motivos de las burlas de que ha sido receptor el arte de los últimos tiempos. Acostumbrados a relacionar el arte con la Belleza o con la maestría y virtuosismo técnico, el Arte Pop parece un chiste. ¿Quién puede situar en el mis- mo cajón la Capilla Sixtina, una Guerra de plata Andy Warhol y Tennessee Williams su personalidad se gesta como publicista e ilustrador Acostumbrados a relacionar el arte con la Belleza o con la maestría y virtuosismo técnico, el Arte Pop parece un chiste

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