El Cultivador 15
mundo cannábico 84 El alma mater de este grupo de activistas es Giorgi, quien fue condenado a prisión por una pequeña cantidad de can- nabis para autoconsumo, per- dió su trabajo y a su familia por ser un simple usuario. Esto es algo difícil de imaginar en Es- paña, por mucho que el go- bierno actual nos quiera criminalizar parece complejo que algún día lleguemos a estos extremos. Durante mi estancia en Plov- div llegué a conocer también un "caregiver", el marido de una paciente con esclerosis, que necesita sus extractos de cannabis para poder llevar una vida mejor, puesto que sin ellos no puede ni levan- tarse de la cama. Las pensio- nes de invalidez en Bulgaria son muy bajas y el caso de esta paciente en concreto es espe- cialmente dramático, pues es madre de trillizos, y su enfer- medad se agravó después de dar a luz, por lo que sobre su marido recae la responsabili- dad de llevar adelante a la fa- milia, y por ello tiene varios empleos. El apoyo de la or- gani zac ión de Vas i l y los extractos de cannabis están haciendo posible una mejora importantísima en la calidad de vida de esta familia. Otro aspecto a resaltar de esta organización de pacientes es que no hay retribuciones eco- nómicas, los familiares de los enfermos que reciben su medi- cina cannábica donan a la or- ganización parte de sus exce- dentes agrícolas, algunos obje- tos de segunda mano o ponen sus vehículos a disposición para apoyar las actividades de la organización. Tras la visita a Spannabis, Vasil insiste en que mencione el apoyo que su organización “Restart” ha recibido de algu- nas personas en España, en forma de semillas para sus pacientes o información sobre extractos o cultivo. Especial- mente gracias a Zoe de Kan- nabia, a Brothers INC. y a la asociación de internautas de Cannabis Café AICC, perso- nas u organizaciones que han apoyado desde nuestro país las actividades de este acti- vista Búlgaro. El día en que tenía que volar de vuelta a España recibimos una llamada telefónica de Vasil, éste había sido invitado a una reunión de diferentes asociaciones de pacientes a nivel nacional y junto con un doctor habían dado una charla sobre los usos médicos del cannabis. Él mismo esperaba un apoyo tibio por parte de las asociaciones de enfermos por- que el estigma del uso de can- nabis sigue estando presente, pero nos contó que tras la charla había recibido el apoyo unánime de todas las asocia- ciones presentes en la reunión para exigir a la ministra de sa- nidad que se incluyese el can- nabis como medicamento para ciertas dolencias. Vasil está emocionado por este hecho y me dice que recibir el apoyo unánime de las organizaciones de pacientes hace que el de- bate sobre la legalización del cannabis pase a otro nivel, dado que ya no solo cuenta con el apoyo de los usuarios tera- péuticos y su entorno, sino que cada vez más gente es cons- ciente de su utilidad como me- di camento, y es ta es una verdad difícil de ocultar por parte de los prohibicionistas. Mientras volaba de vuelta a Barcelona, reflexionaba sobre cómo cada vez enmás países se están dando pequeños pasos hacia la normalización del can- nabis: Uruguay y su regulación integral; EE.UU . con cada vez más estados autorizando el uso médico, industrial e incluso re- creativo de la planta; Brasil, Argentina, Costa Rica, Canadá, Italia, Israel... No sé si es una sensación personal, pero pienso que el tabú sobre el can- nabis está a punto de romperse y cada vez es más difícil mante- ner la gran mentira que nos han contado. Todas las personas y organi- zaciones del mundo que luchan por divulgar la verdad sobre nuestra querida planta, expo- niéndose a ser represaliados por ello, merecen mi más pro- fundo respeto y admiración, motivándome cada día para continuar trabajando con el cannabis y sus múltiples apli- caciones. Giorgi fue condenado a prisión por una pequeña cantidad de cannabis para autoconsumo, perdiendo su trabajo y a su familia el tabú sobre el cannabis está a punto de romperse Campo de cáñamo
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