El Cultivador 16
40 cultivo exterior tierra? Para ser sincero: no. Pero quedaba mucho tiempo todavía y confiaba en que las diferencias se acabarían mani- festando. Cuando llegó el momento del primer riego (recordad que la tierra/coco estaba ya húme- da/o cuando se colocó cada semilla, se utilizó agua de la calidad fantástica que decimos, de Madrid) con un poco de un estimulador de raíces verda- deramente eficaz. Utilizar un muy buen estimulador de raí- ces en el principio de cualquier cultivo (de cannabis o de lo que sea) es una idea fantástica. Ya hemos dicho que, al igual que una casa sin cimientos es una mala inversión, una planta sin buenas raíces es igual. Uti- liza siempre que puedas esti- mulador de raíces. Que sea de una marca buena, por supues- to, pero no dejes de utilizarlo. Yo he utilizado agua dentro de un barril en el que he dejado durante algunos meses (con semanas es igual) ramas de sauce llorón (salix babylonica), que es una madera repleta de auxinas, las bacterias que pro- pician el crecimiento del árbol y, sobre todo, de las raíces. En definitiva, lo importante es que las uséis ya que son cojo… ¡fantásticas! Sin embargo, es cierto que con ese primer riego, las dos plantas en coco fueron alimen- tadas con un poco, bastante poco, de acondicionador de la tierra, para corregir el hecho de que la fibra de coco es total- mente inerte (sin nutrientes) y, por lo tanto, tenía desventaja en comparación con las semillas colocadas en un sustrato abo- nado, que contiene todos los ingredientes necesarios para el buen desarrollo de las plantas durante algún tiempo. Utiliza- mos un producto a base de algas y pescado, que son nutrientes de un inmenso valor nutricional para todos los seres vivientes de este planeta. De los océanos provienen los nutrientes más poderosos que existen. Y el can- nabis no es una excepción. Pero, volviendo al tema principal, esta pequeña dosis de acondi- cionador en la fibra de coco, digamos que equiparó fuerzas entre la tierra con nutrientes y el sustrato inerte. Sin embargo, en el segundo abonado, que se produjo ocho días después, se abonaron am- bos sustratos con el mismo producto y otro más. Ambos recibieron el acondicionador, que estimula la actividad ma- crobiótica y acelera el creci- miento de la planta. pero la fi- bra de coco recibió el doble, que aún así era poca cantidad. Pero la tierra recibió un míni- mo del mismo producto, apro- ximadamente la mitad recibida por las plantas en fibra de coco. Pero es que, además, las plan- tas en fibra de coco recibieron una pequeña dosis de amino- ácidos; el doble de lo que reci- bieron las plantas en tierra. Así, de esta manera, los dos sustratos iban equiparándose en su nivel de nutrientes. Y las dos siguientes veces todo fue exactamente igual. Cunado siete días después tocó el siguiente riego/abono, las plantas en coco fueron li- xiviadas en profundidad. ¿Cómo se lixivia el cepellón de una planta en profundidad? La opinión general es que se hace regando y regando con agua. Sin embargo, es mucho más práctico hacerlo con abun- dante agua a la que se añade un poquito, muy poquito, de los nutrientes que han sido utilizados durante su fase pre- via de abonado. Estos mínimos de nutrientes actúan como imanes que tiran de las sales metálicas que se acumulan en las raíces Sin embargo, las dos plantas en tierra no fueron li- xiviadas y aún así permane- cieron perfectamente. Una prueba más de que la tierra no acumula tantas sales como la fibra de coco. El siguiente abonado/riego se hizo tanto para las plantas en coco como para las que estaban en tierra, con una dosis baja de abono orgánico de floración, con los nutrientes específicos para la floración. Tanto en coco como en tierra, no se sobrepasó la cifra de 1,8 milisiemens. Y a la semana siguiente, se volvió a abonar en la misma cantidad de EC pero con un estimulador de la floración. A lo largo de toda la vida que les quedaba a las plantas de ambos cultivos, fueron abona- das de la misma manera, com- binando estimulador y abono de floración, pero nunca pa- sando de una EC de 1,8 y, al menos en el caso del coco, lixi- viando las raíces en dos oca- sionesmás. Y, finalmente, cuan- do quedaban tan sólo 2 semanas para la cosecha se regó con agua exclusivamente, cuando era menester. Agua en abun- dancia pero tan sólo cuando el sustrato se secaba. Tras el secado y curado, llegó el momento de hacer compa- raciones. En mi modesta opi- nión, el colocón de las plantas en coco era superior como también lo era su productivi- dad. Y, sin embargo, las plan- tas cultivadas en tierra tenían mejores propiedades organo- lépticas. Y esto no es cuestión baladí ya que el fumar algo que no te irrite la garganta, que no te haga toser y que te permita disfrutar de las fan- tásticas propiedades organo- lépticas de una White Label Rhino ¡vale la pena! En cual- quier caso, esta genética es extraordinaria y elijas el mé- todo que elijas hazlo bien. Hasta la próxima. Una prueba más de que la tierra no acumula tantas sales como la fibra de coco
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