El Cultivador 16

55 genética planta, es decir, la cannabis sa- tiva L. Y, ni mucho menos, te vas a colocar poniéndote un traje fabricado con fibra de cá- ñamo o unas cuantas semillas en la ensalada. En resumidas cuentas la planta del cannabis sativa L., es la única planta de la que puede aprovecharse absoluta- mente todo. Por un lado, su tallo es capaz de ofrecernos una de las fibras naturales más resistentes del mundo, permi- tiendo al ser humano utilizarla, como os decía, para hacer papel, cuerdas, textiles y una larga lista de materiales im- prescindibles para el día a día. Por otro, están las semillas, que contienen todos los aminoáci- dos y ácidos grasos esenciales necesarios para mantener una vida saludable. De ahí que las semillas de cáñamo sean tan recomendadas en las dietas ac- tuales. De hecho, presentan un mayor contenido de ácidos gra- sos esenciales que cualquier otra planta. Asimismo, el aceite de cáñamo está entre los que tienenmenos grasas saturadas, solo con un 8% del volumen total del aceite. El cáñamo a lo largo de la historia En la civilizaciones antiguas, el cannabis ya ocupaba un im- portante papel en ceremonias y rituales por sus efectos psico- activos. Aunque paralelamente la sociedad descubrió también sus usos medicinales, en un momento dado, y como con tantas otras cosas, el propio hombre lo estigmatizó hasta convertirlo en algo malo y peli- groso. El origen de las leyes que hoy en día conocemos está en la Marijuana Tax Act que Esta- dos Unidos creó en el año 1937, reprimiendo el consumo de cannabis tras miles de años de convivencia pacifica con la hu- manidad. Con ella, el país ini- ció una agresiva campaña propagandística, que provocó un efecto dominó y acabó dete- riorando la imagen de la planta ante los ojos de la opinión pú- blica mundial. Como otras tan- tas leyes, la Marijuana Tax Act marcó un importante prece- dente legal y fue uno de los pri- meros pasos hacia la regulación moderna actual. Parece que existe cierta ten- dencia a la amnesia selectiva por parte de los círculos de poder dado que, si volvemos la vista atrás, hace mucho, mu- chísimo tiempo, la planta del cannabis no era más que una fuente inagotable de beneficios y recursos. Por un lado, la ma- rihuana tenía un sinfín de usos medicinales, sociales e incluso rituales. No estaba satanizada ni era extraño que formase parte de la vida cotidiana de cualquier pueblo. Era normal fumarla en las cantinas y taber- nas, que fuese fuente de inspi- ración para cualquier artista que se preciara, que curara (en el sentido más literal de la pa- labra) varias dolencias y que su consumo en general, estuviese aceptado por todos. En cuanto al cáñamo, sucedía exacta- mente lo mismo. Su existencia era imprescindible para fines industriales y económicos y su cultivo era muchísimo mejor que el del algodón. Tal y como comentaba hace un momento, no solo se cosecha más veces al año, sino que es mucho más barato, más resistente y sin plagas conocidas. Ya desde tiempos inmemoriales, el cá- ñamo se utilizaba para hacer papel, tejidos e incluso como sustituto de la madera. Nadie se atrevía a señalarlo como algo malo, sino todo lo contra- rio. Cáñamo: la columna vertebral de importantes empresas Es por todo ello que supone un gran alivio ver que son muchas las empresas que se dedican al cultivo e industriali- zación del cáñamo. Gracias a ellas, podemos disfrutar de los innumerables beneficios de la planta a todos los niveles. Una de las que más duro trabaja para alcanzar esos objetivos es HempFlax, una empresa ho- landesa dedicada, en cuerpo y alma, al cáñamo. Su equipo se centra en la producción y la transformación de materias primas renovables para lograr productos realizados con cá- ñamo y muy comprometidos con el medio ambiente . Al tra- bajar en el desarrollo y la inno- vación de productos de fibras naturales y renovables, empre- sas como HempFlax apoyan el trabajo basado en una cadena el cáñamo puede reparar los daños del suelo, tejerse para hacer ropa y pulseras, ayudar a crear jabones y lociones e incluso absorber toneladas de dióxido de carbono al año

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