El Cultivador 16
ejemplo, dirigiéndose hacia la zona del laboratorio de creci- miento, nos mostraba distintas plantas madre, esquejes y plán- tulas desarrollándose sin pro- blema alguno bajo ese régimen de luz ininterrumpida. Añadía que hay cultivadores comerciales que aseguran que cultivando con veinticuatro ho- ras de luz al día se produce un incremento en el crecimiento de las plantas ahorrándoles hasta un día o dos, pudiendo empezar antes el período de floración. A veces, dependiendo del ciclo de crecimiento de la genética, estos profesionales de la horticultura pueden con- seguir de esta forma ahorrarse una semana en un año (al no tener que apagar las luces), lo- grando así introducir una co- secha más en su ciclo anual. Independientemente, para el señor Ereneta la mejor forma de cultivo es bajo dieciocho horas de luz, ya que el aumento de dieciocho a veinticuatro su- pone un incremento de un seis por ciento de consumo eléctrico que se traduce en una factura mayor y una mayor huella de carbono, siendo además míni- mo (dependiendo de la varie- dad) el aumento en el creci- miento de las plantas. Aún con todo, nos invitaba a cultivar de ambas formas para com- probar los distintos resultados por nosotros mismos. A parte de los ciclos de luz, el otro factor esencial durante la etapa de crecimiento son los nutrientes y, principalmente, los macronutrientes (en clases posteriores trataremos el tema de los micronutrientes y demás minerales y como estos semue- ven por la planta e interactúan entre sí). Las marcas de fertilizantes utilizan tres números que in- dican el porcentaje de los tres nutrientes que son cruciales para el crecimiento vegetativo de las plantas, N-P-K -Nitró- geno (N), Fósforo (P) y Potasio (K)- informándonos de esta manera de la proporción de cada uno de ellos en cada pa- quete, ya sea en formato polvo o en formato líquido. Es fundamental saber que du- rante la etapa de crecimiento debemos utilizar fertilizantes de crecimiento que cuentan con un mayor nivel de nitró- geno, en comparación con el de fósforo y potasio, ya que es este el elementomás requerido en esta fase. Por lo tanto, cuan- do pensemos en nitrógeno pen- saremos en el crecimiento de hojas verdes, siendo necesarios también en este proceso el fós- foro y el potasio, pero enmenor cantidad. En cuanto a los porcentajes que cada casa de fertilizantes usa para sus productos, Mr. Ereneta nos advertía que estos difieren mucho entre una y otra, pero según las recomen- daciones de Ed Rosenthal, y por tanto de OaksterdamUni- versity, los números de N-P-K para el período de crecimiento serían 3-1-2. Seguidamente nos explicaba que al margen de una mayor cantidad de follaje (nos mos- traba una pequeña plántula que estaba a punto de desarro- llar su segundo par de hojas de cinco puntas), el tipo de es- tructuras que la planta va for- mando a lo largo del tallo prin- cipal son distintos nudos prin- cipales desde los que sale cada par de hojas. De dichos nudos brotaran también los tallos se- cundarios que acabarán con- virtiéndose en ramas, divididas a su vez por más nudos. Será precisamente en estos nudos donde, en la etapa de floración, se desarrollarán los distintos racimos de flores y donde fi- nalmente se formarán nuestros cogollos. El señor Ereneta nos advertía de la importancia del espacio internodal (distancia que hay entre esos pares de nudos) en el cultivo de plantas de can- nabis en interior. En ambien- tes de interior, estando limi- tados por la altura, una de las razones por las que es impor- tante que el espacio internodal sea corto es porque, siendo así, una planta que mide un metro de alto tendrá muchos nudos, lo que se traducirá al final en una mayor formación de cogollos. 79 cultura cannábica Es muy importante considerar que se trata del período de mayor desarrollo de las raíces
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