El Cultivador 17

14 hidroponía E n el anterior nú- mero de El Culti- vador os habla- mos de cómo so- lucionar los pro- blemas que os pue- dan surgir ante un cultivo en arlita con recirculación. Hoy, comple- tamos esa información introdu- ciéndoos en los entresijos de la solución nutritiva y la salinidad en un sistema con recirculación. Los abonos minerales, también llamados inorgánicos, son sus- tancias de origen mineral, pro- ducidas bien por la industria quí- mica al sintetizar ciertas sustan- cias, bien por la explotación de yacimientos naturales (como fos- fatos). Entre otras funciones, se emplean para la nutrición de las plantas. Los abonos orgánicos provienen de la descomposición de la materia orgánica, mientras que los inorgánicos lo hacen de los minerales que la Tierra ofrece (Calcio, Azufre, Magnesio...). Existen dos tipos de cultivo sin suelo, los cultivos desarrollados en sustratos orgánicos y los des- arrollados en sustratos inorgá- nicos, por ejemplo, el cultivo sin suelo orgánico: coco y sustrato. En estos dos medios de cultivo sin suelo, la retención de nu- trientes es mayor debido a un aumento de la capacidad de in- tercambio catiónico. Otros siste- mas hidropónicos son realizados con sustrato totalmente inerte como sería el caso de la arlita, perlita o grava. ¿Por qué los sus- tratos orgánicos ofrecen unama- yor capacidad de intercambio ca- tiónico? Porque la materia orgá- nica retiene los iones. En con- clusión, los cultivos sin suelo or- gánico tienen mayor capacidad de retención de nutrientes que la arlita, perlita y grava, que no tienen esa capacidad. Por eso, cultivar en coco o sustrato es más sencillo que cultivar en sistemas NFT, raíz flotante o arlita. Los efectos específicos de la sa- linidad, debido a la nutriciónmi- neral, implican que el crecimiento de los cultivos se vea afectado por desórdenes en la absorción o distribución posterior de los iones esenciales para el desarrollo de la planta. Hablemos de los factores que afectan a la salinidad en las plan- tas: la temperatura, la humedad y la intensidad lumínica pueden producir, o un clima de frío y humedad que disminuye la sali- nidad, o un clima de calor y se- quedad que la aumenta. El calor y la sequedad comportan un au- mento de la transpiración de las plantas. Al transpirar se produce un mayor consumo de agua y, por tanto, una mayor concentra- ción de sales acumuladas en las plantas. Por eso aumenta su sa- linidad. El enriquecimiento de CO 2 en la habitación aumenta la capacidad de fotosíntesis y, como consecuencia, se producirá una disminución de la salinidad. Otro factor importante es el tipo de riego que se realiza. Si es abun- dante en sales, éstas se concen- trarán en el sustrato aumentando la salinidad; por el contrario, si es abundante en agua aumentará el contenido de la misma en el sustrato disminuyendo así la sa- linidad en las plantas. También se emplea el riego abundante de agua para realizar un lavado de raíces con el fin de disminuir la concentración de nutrientes y, por tanto, el efecto de la salinidad en las plantas. La fertilización aumenta la can- tidad de sales en el sustrato y agrava el efecto de la salinidad en las plantas. Una nutriciónmi- neral adecuada disminuirá los efectos tóxicos y una nutrición inadecuada producirá desórdenes nutritivos. El daño provocado por el estrés de toxicidad puede ser directo, de rápida aparición (minutos u horas) y observaremos entonces, daño en las membranas que Los abonos minerales, también llamados inorgánicos, son sustancias de origen mineral, producidas por la industria química al sintetizar ciertas sustancias Diferentes sustratos La nutrición mineral y en los sin suelo con recirculación por Jose R.T. y Fernando R.T. Hablar de salinidad es hablar del nivel de concentración de sales producido por la acumula- ción de cloruros, sulfatos, bicarbonatos, carbonatos sódicos y otras sales. La salinidad y el aporte de nutrientes a la raíz están dirigidos a obtener tanto el rendimiento como la calidad óptima, combinada con la eficiencia de absorción máxima de nutrientes para la planta. Esto significa que los fertilizantes son nuestros aliados a la hora de llevar un cultivo adelante, pero pueden ser un arma de doble filo porque un mal uso provocará desajustes en la solución nutritiva, llevando al traste nuestro cultivo. Aunque los abonos permiten la fertilización del sustrato, es necesario no utilizarlos en exceso, ya que pueden resultar tóxicos y afectar a los cultivos o, incluso pueden modificar el nivel de acidez (pH) presente en el suelo.

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