El Cultivador 17

33 genética A unque la pro- ducción suele ser menor, cul- tivar a partir de esquejes podría tener ventajas en algunas circunstancias con- cretas. Uno de los motivos por los que la utilización de clones se hizo muy popular es que, en los primeros años del cultivo en interior, solo existían las se- millas regulares, ya que aún no se había descubierto una forma de feminización que fuese alta- mente efectiva. Hablamos de una época en que la marihuana feminizada era más una teoría o un mito que una realidad. Por esta razón, aquellos culti- vadores que querían asegu- rarse la totalidad de plantas femeninas se veían obligados a mantener plantas madre y a asumir el coste energético que ello comporta, teniendo que cuidar de ellas los 365 días del año. No obstante, hace poco más de quince años se empeza- ron a comercializar las prime- ras variedades feminizadas que aseguraban un 99,9% de plan- tas femeninas. Este paso su- puso un gran avance en el cultivo de cannabis casero y rá- pidamente tuvieron una gran aceptación del público general, que las recibió como una exce- lente alternativa al sexado tra- dicional y a los clones. Otra de las razones por las que hay quien sigue prefi- riendo los clones es que, al se- leccionar una madre, si lo hacemos adecuadamente, ex- cluimos aquellos rasgos que puedan ser perjudiciales en cultivos futuros, como por ejemplo una fuerte tendencia hacia la intersexualidad, baja resistencia a los hongos o a de- terminadas plagas, poca capa- cidad de absorción de nutrientes, etc. Además, si todos proceden de la misma madre tendrán unas necesida- des hídricas y nutricionales bastante similares. No obs- tante, para que se cumplan estas condiciones, deberemos asegurarnos de que la proce- dencia de los esquejes es fiable, cosa que suele resultar bas- tante complicada. Cultivar nuestras propias madres Si optamos por cultivar nues- tras propias madres, el asunto tampoco resulta sencillo, ya que al final, en lugar de aho- rrarnos trabajo, acabaríamos teniendo más: mantener una o varias plantas a dieciocho horas de luz los 365 días del año no es una tarea sencilla. En primer lugar, el gasto energé- tico se elevará, aunque sea lige- ramente. En segundo lugar, no solo tendremos que cuidar de más plantas, sino que debere- mos hacerlo a lo largo de todo el año. Esto puede tener algu- nos inconvenientes, como por ejemplo que no podamos irnos más de dos días de casa si no tenemos a nadie que se pueda hacer cargo de los riegos perti- nentes. Por último, para man- tener plantas madre en verano Germinación hace poco más de quince años se empezaron a comercializar las primeras variedades feminizadas que aseguraban un 99,9% de plantas femeninas Planta proveniente de semilla

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