El Cultivador 17
40 cultivo exterior volcánica, es un sustrato inerte. Como muchos sabéis, inerte significa que no tiene nutrien- tes. Por lo tanto, la planta no podría llegar a ser una buena planta y darnos buena mari- huana si no le aportáramos nu- trientes. Esto es de sentido co- mún, así que no lo explicamos. Entonces, si no tiene nutrientes, ¿qué ventajas puede tener?Muy sencillo, el hecho de no tener nutrientes, por una parte, y el hecho de permitirnos poder fertilizarlo mucho más que una buena tierra, por otra parte. Parece algo confuso y contra- dictorio, ¿verdad? Rápidamente lo vais a entender. Efectivamente, al ser tan po- roso, se seca mucho antes que la tierra o la fibra de coco. Como se seca tan rápidamente, tene- mos que regar mucho más. Y esto, que puede parecer un in- conveniente, tiene la gran ven- taja de permitirnos añadir mu- cha más cantidad de abono al agua de riego. ¿Por qué? Porque como tenemos que regar con tanta frecuencia, el hecho de lavar (o lixiviar) tantas veces el sustrato, hace que las raíces nunca se vean saturadas de ex- ceso de sales metálicas, sales metálicas que contienen los abonos. Si cultivamos en tierra tenemos que ser cautos en el abonado ya que, como hemos explicado, las sales metálicas de los abonos se quedan adhe- ridas a las raíces y, si no tenemos cuidado, podemos quemar las plantas. No quiero decir con esto que el cultivo exterior en tierra sea peor por estos moti- vos, ni muchomenos. De hecho, abonando menos, mucho me- nos, el cultivo exterior en tierra, si se hace bien, produce una marihuana extraordinaria. Pero el tema que nos ocupa es que, utilizando cultivo hidropónico en exterior, podemos conseguir una marihuana absolutamente “especializada”. Utilizando la voz “especializada” me refiero a que podemos incrementar la cantidad de ciertos cannabinoi- des a base de abonar conmayor cantidad del abono preciso para obtener el efecto deseado. Como ya hemos dicho, aunque eche- mos más cantidad de abono, no sucede nada ya que, al regar con tanta frecuencia, las raíces siempre están recién duchadas y libres de sales metálicas. Lamayoría de los cultivadores lo hacen para disfrute lúdico o por motivos medicinales. Una vez más, la botánica nos dice cómo conseguir distintos efectos según el tratamiento que demos a la planta. Por ejemplo, si du- rante la etapa de floración/fruto, como es la cogollación, añadi- mos nitrógeno (N), es muy po- sible que la calidad de las flores y/o frutos sea de peor calidad. “A partir del día 10 de agosto dejé de añadir nitrógeno, salvo en una ocasión hacia el primero de septiembre –nos explica el cultivador– De hecho, aboné con P K 13 14 en poca cantidad pero en muchas ocasiones”. No obstante, antes de seguir con la floración, vamos a expli- car cómo nuestro protagonista se las apañó para utilizar como sustrato la greda volcánica y no pasarse el día regando. Muy sencillo, añadió a la greda algo de tierra vegetal enriquecida y un poquito de humus de lom- briz. Digamos que la proporción fue de la siguiente manera: ¾ de greda y ¼ de tierra vegetal mezclada al 50% con humus de lombriz. Esta es la fórmula que utilizan la casi totalidad de los bonsaístas. Y lo hacen pre- cisamente por la comodidad de no tener que estar regando a todas horas en el verano. Sin embargo, también hay que decir que los bonsaístas profesionales usan tan sólo la greda o la aka- dama, pero nada de material orgánico. Eso sí, el abonado se hace con abono ciento por cien- to orgánico. Concretamente el Biogold, un producto con un N P K de 5-5-5 de gran eficacia pero que no se comercializa en los grows , tan sólo en las tien- das de bonsái. Y además es caro, como también es cara la akadama. Porque como tenemos que regar con tanta frecuencia, el hecho de lavar tantas veces el sustrato, hace que las raíces nunca se vean saturadas de exceso de sales metálicas
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1