El Cultivador 17
55 justicia cannábica se pone de manifiesto la ma- nera desproporcionada en que los EE.UU . censuran el can- nabis. Un día de febrero de 1994, Les Mooring llamó a su esposa por teléfono al tra- bajo. "¿Puedes venir a casa inmediatamente?" le pidió aterrorizado. Al regresar a casa, el jardín estaba lleno de policías. Las 257 plantas de cannabis pertenecientes a Les habían sido descubiertas. Uso medicinal Les es una de los miles de personas que se benefician del consumo de cannabis con fines medicinales. A los 17 años sufrió un accidente de coche. Como resultado, tiene un clavo de metal en la pierna y en la cadera derechas, que 20 años más tarde empezaron a causarle problemas. El clavo afecta a sus huesos y además padece insomnio. Durante seis años, utilizó diferentes analgésicos y pastillas para dormir. Debido a los somníferos, su- frió pérdida de memoria, y los analgésicos le crearon adic- ción. Sin embargo, como mu- chos otros, Les descubrió una alternativa: los efectos bene- ficiosos del cannabis, un pro- ducto natural. El cannabis fun- ciona bien tanto contra el in- somnio como contra el dolor de la pierna y la cadera. Para asegurarse de que tenía sufi- ciente medicina, y de buena calidad, Les empezó a cultivar su propio cannabis. De Arkansas a la DEA Después de ser detenidos por la policía estatal de Arkansas, se les comunicó que Les se en- frentaba a una pena mínima de 12 años, y su esposa Cheryl, que no consume cannabis, po- siblemente a cinco por ser cóm- plice de los hechos. Sin embar- go, la policía les propuso un trato: a cambio de seis nombres de consumidores de drogas, tendrían derecho a una reduc- ción de la pena. Les y Cheryl ni pudieron, ni quisieron, aceptar el trato porque no deseaban, en absoluto, contribuir a esta disparatada guerra contra las drogas. Prefirieron asumir su responsabilidad y aceptaron ir a juicio, en el que se declararon culpables. Debido a la frustración poli- cial, el caso pasó a manos de la policía federal, concreta- mente, de la Administración de Control de Drogas (DEA). Fueron detenidos de nuevo y puestos a disposición de la le- gislación federal, y como re- sultado, de pronto, Les podía ser condenado a 39 años, y Cheryl, de 18 a 29 años. En resumen, la vida para Les, un castigo devastador para Cheryl, y el previsible fin de su matrimonio. Huida a Holanda Por extraño que parezca, la pareja fue enviada a casa a la espera del juicio. En junio de 1994, se subieron a un avión rumbo a los Países Bajos, hu- yendo de una gran injusticia. En Holanda, fueron acogidos Para asegurarse de que tenía suficiente medicina, y de buena calidad, Les empezó a cultivar su propio cannabis Jeff Mizanskey
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