El Cultivador 17
73 pensamiento psicodélico L ejos de utilizar este espacio para dedi- carlo a una narra- ción lineal de una historia del arte re- lacionada al consu- mo, vamos a centrarnos en ex- poner los casos de algunas figuras relevantes, más que para anali- zarlas profunda y exhaustiva- mente, para apuntar algunos da- tos que nos sirvan de punto de partida a la reflexión y nos ayuden a plantearnos preguntas acerca del funcionamiento del mundo del arte. Ya con anterioridad propusi- mos el caso Andy Warhol para estudiar la escena artística neo- yorquina de los años 80 y el modo en su Factory se convirtió en toda una máquina de hacer dinero y en centro de reunión de los personajes punteros del momento, tanto actores y actri- ces, como músicos o escritores. The Factory era un taller, sala de fiestas, estudio de cine, lo que más se necesitara y en ella, el consumo de sustancias con fi- nes lúdicos era común, ligado a orgías sexuales, según dicen. Aglutinaba a los personajes más excéntricos y diversos. Andy Warhol, dio vida a este espacio y entre sus amigos, ya contamos al pintor Jean-Michel Basquiat. Hablando de The Fac- tory ya comentábamos que, a pesar del habitual consumo que Warhol hacía de sustancias con fines adelgazantes, poco se ha afirmado respecto a la cocaína, pero siempre se han remarcado los intentos del artista por ayudar a Jean-Michel con sus depen- dencias. Se alude con asiduidad al hablar de Warhol, al modo en que la muerte del joven artista le afectó. Y es que eran grandes amigos que compartían además un vínculo artístico difícilmente repetible. Jean-Michel Basquiat nació en 1960, en Nueva York, en el seno de una familia de clase media- alta, de ascendencia haitiana y puertorriqueña. Aunque sus pa- dres se divorciaron pronto, afec- tando la vida del pintor, sumadre, diseñadora gráfica, le aproximó al mundo del arte desde que él era muy pequeño, inculcándole la lectura de poesía, a la que tempranamente se aficionó in- cluso como escritor, y acompa- ñándole a visitar museos, donde tuvo sus primeros contactos con la pintura. De hecho, Anatomía de Gray es el libro, regalo de su madre, gracias al cual se bautizó al grupo musical de Basquiat, homenaje a la influencia que éste tuvo durante su infancia y en su obra pictórica. Las ilustraciones del libro lo impactarían tanto que definirían su trazo posterior, como le ocurriría de forma similar a Alex Grey (artículo del número anterior) cuando estudió anato- mía. A lo largo de su vida pasó por diferentes escuelas, estando también en un colegio para ni- ños superdotados del cual lo Basquiat y Samo Esta sección de El Cultivador está dedicada a la reflexión acerca de las artes visuales, analizando siempre a figuras re- levantes del panorama artístico que estén directa o indirec- tamente relacionadas con el consumo de sustancias. El mundo del arte, ya sea música, pintura o literatura, siempre ha estado íntimamente ligado a esto. Pero existen variadas y múltiples formas de entender el consumo, sin ir más lejos, bien puede responder a intenciones investigadores o bien a fines recreativos. por Guadalupe Casillas SAMO era una creación muy artística. No era una firma al uso, era un logo, una marca creada por Basquiat y su amigo
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