El Cultivador 17
76 pensamiento psicodélico artistas europeos a Estados Unidos debido a la situación bélica de Europa con la Se- gunda Guerra mundial, supuso una colaboración más que im- portante para crear un clima cultural adecuado. Es difícil desvincular el mercado del arte, del arte mismo. ¿El arte es arte o producto? ¿Por qué esto es arte y esto no? ¿Qué hace a algo ser arte? Los expresionistas abstractos desarrollaban lo que ellos mis- mos denominaban como el Ac- tion painting , o la pintura en acción o gestual. De trazo vivo, donde la importancia reside en el gesto, en la expresión misma. No puede negarse que parece una pintura basada en la intui- ción y la rapidez. Nada es pen- sado a priori. El lienzo es visto como una superficie a llenar. Pollock llena sus lienzos de sal- picaduras. Franz Kline de trazos. Casi no existe la figuración si no es en casos como el de De Koo- ning, con sus Mujeres , de colores emborronados. Todo parece ve- loz, como si intentase captar la expresión única de un impulso. La obra de Basquiat, de trazo un tanto naif, recuerda en su fi- guración a De Kooning: embo- rrona, dibuja a trazos rápidos. Reduce sus figuras a formas bá- sicas, con un cierto recuerdo a la cultura visual indígena, en la que los críticos creen ver sus ra- íces haitianas y puertorriqueñas. El mismo impulso que parece mover a Basquiat para expresar algo en una obra, con un trazo tan enérgico bien puede ser un reflejo del Expresionismo Abs- tracto o bien puede que el artista se viera reflejado en el lenguaje del Expresionismo abstracto, re- conociéndose a sí mismo en las premisas de dicho movimiento. Es inevitable asumir ciertas influencias en Basquiat, pero el éxito que adquirió fue ines- perado. Tras la primera expo- sición, en que presentó frag- mentos de sus obras de grafiti, logró introducirse en las gale- rías, superando el primer im- pacto negativo y logrando un reconocimiento que se hizo ex- tensible hasta el grafiti como técnica artística. Pronto lo aso- ciaron a prototipos y clichés: el chico que viene de los barrios bajos, que rompe las barreras raciales para evidenciar la dis- criminación y la desigualdad, el rebelde. Quisieron vestirlo de icono. Todas aquellas eti- quetas que le colgaron no de- jaron de ser empujones al éxito en el mercado del arte. Exposi- ciones, marchantes, nuevos ami- gos. Si eso fue o no cierto no es interesante aquí. Conocemos suficientes historias de artistas que mueren jóvenes, desencan- tados. Basquiat es otro más del club de los que murieron a los 27 años y para los que se augu- raba un futuro brillante. De esos románticos después de los románticos mismos que nece- sitan del escapismo y la evasión del consumo de sustancias. También se interesó en sus últimos tiempos en el Pop Art y se acercó progresivamente a las técnicas y formas que le en- señó su mentor Andy Warhol, como la serigrafía. Basquiat siempre interesado por un hacer más artesano en el sentido de accesibilidad, se había fijado en primera instancia en el grafiti –una forma muy directa de ex- presión-, y también con asidui- dad en autores del collage, en las combine paintings de Robert Rauschenberg (que mezclan di- versos materiales, texturas y soportes aunados en un lienzo). Muy culto e interesado por el arte, su amistad con Warhol fue muy valorada para ambos pues compartían gustos e inte- reses, quizá podríamos aven- turarnos a decir que compartían incluso la forma de verlo. Pero lo importante aquí es destacar su intención. Intentar despojar a su obra de contexto y pensar sólo en su visión. Bien es cierto que se encontró con circunstancias más que idóneas para tener éxito, se rodeó de la gente adecuada y pronto le co- ronaron como el niño prodigio del grafiti. Nadie niega que pue- da ser una estrategia pensada, inteligencia y conocimiento del mercado artístico o astucia en el proceder, pero no puede serle negado lo que también se ha ganado. Su obra parece haber escogido lo mejor de cada influencia que ha tenido: los trazos, colores y hacer del Expresionismo Abs- tracto, el sentido crítico y la sá- tira del hip hop y la subcultura del East Village, de sus músicos idolatrados la inspiración, de la poesía la importancia del men- saje y de la palabra escrita, entre otros. También parece haber dotado al Expresionismo Abs- tracto de un sentido más irre- verente y comprometido, más lleno de significado que no aluda directamente a la pintura. Ade- más, ha sido capaz de ganarse para toda una técnica, el reco- nocimiento de los marchantes y el público y ha posibilitado que podamos disfrutar de obras de otros artistas a los que él ha abierto camino, como Banksy. Este espacio es escaso para transmitir todo lo que es im- portante para describir a Bas- quiat, muchos apuntes quedan en el tintero pero quizá sea su- ficiente si os ha producido algo de curiosidad. Sobre los conte- nidos de sus mensajes no hablo, si queréis saber más, sólo tenéis que ir a su obra y dejar que lla- me vuestra atención. Referencias 1. Radical chic: concepto na- cido para nombrar a aquellos “snobs” o gente adinerada con intereses políticos de izquierda radical. Tras la primera exposición, en que presentó fragmentos de sus obras de grafiti, logró introducirse en las galerías, superando el primer impacto negativo También se interesó en sus últimos tiempos en el Pop Art y se acercó progresivamente a las técnicas y formas que le enseñó su mentor Andy Warhol
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