El Cultivador 18

45 cultivo exterior con ansia plantar después de los largos y duros meses de in- vierno. Ni qué decir tiene que los climas soleados y medite- rráneos de veranos largos, son increíblemente buenos para que cualquier variedad de cannabis crezca en el exterior. Disfrutan de este clima casi todas las lo- calizaciones del hemisferio sur y muchos lugares por debajo de 45ºN y casi todos por debajo de 40ºN en el hemisferio norte. Son ideales las semillas de Jack Flash #5 de Sensi Seeds, si eres unos de los suertudos que viven en climas mediterráneos. La sativa dominante Jack Flash es sorprendente en absolutamente todos los sentidos. Si eres un jardinero con espacio suficiente para plantas medianas o gran- des, te encantará esta variedad. Su sabor, rendimiento y poten- cia para cuerpo y mente son inconfundibles. Disfrutaréis de sus cogollos sólidos y repletos de resina Debemos tener en cuenta que la marihuana, si nos encontra- mos en temperaturas por debajo de los 10 o 12 grados, no crece bien pero esto tampoco sería posible si las temperaturas fue- ran superiores a los 30ºC. Por otro lado, en climas fríos y de veranos cortos, se usan variedades de plantas más re- sistentes y de floración más temprana. Normalmente, ese tipo de semillas han sido des- arrolladas específicamente para el cultivo de exterior en zonas del norte y son capaces de crecer y florecer en latitudes de alre- dedor de 50ºN y, en algunos casos, de incluso 60ºN. Por último, para cultivar en el exterior en zonas con climas templados y veranos normales, las variedades tipo skunk son una muy buena opción. Es im- portante saber que tienen este tipo de clima los lugares del hemisferio norte por debajo de 50ºN y casi todos los climas por debajo de 45ºN. De este modo, teniendo en cuenta los conceptos básicos, la latitud del lugar en el que vives y las variedades que mejor se adaptan a tu clima, la primavera ya podría ser un momento ideal para empezar tu andadura hacia el cannabis perfecto. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo que nos dedi- quemos al cultivo exterior en macetas en nuestro balcón a que lo hagamos en plan “gue- rrilla”. Por supuesto, son dos conceptos totalmente distintos pero ambos con resultados muy satisfactorios. En general, el cultivo exterior está considerado como el método más sencillo ya que permite que la planta crezca en un entorno natural, así que siempre y cuando se elija la variedad adecuada para el clima de la zona, ¡todo saldrá a pedir de boca! Una de las grandes ventajas del cultivo exterior es que pue- den conseguirse cosechas con- siderables haciendo la mínima inversión y eso, en los tiempos que corren, ¡interesa a más de uno! Una vez tengamos claras las condiciones que necesitamos, es decir, el entorno adecuado, el lugar donde cultivaremos, el tipo de cultivo exterior que lle- varemos a cabo y la variedad que mejor se ajusta a nuestras necesidades, podemos empezar sin problemas Cultivo en terrazas y pequeños balcones Existen distintos métodos de cultivo exterior. Por un lado te- nemos el cultivo en terrazas o balcones, quizás el cultivo más extendido entre los jardineros cannábicos, dada su facilidad. Por otro, está el cultivo en gran- des superficies, lejos del ojo ajeno, conocidas también como “cultivo guerrilla”, ideal para conseguir la mayor cantidad de plantas posibles. Elegir un tipo de cultivo u otro, depende del objetivo que tenga el cultivador, de la zona en la que vive, de las restricciones legales que existan en su país o de la cosecha que quiera conseguir. Si optamos por el tradicional cultivo en maceta en nuestra terraza o balcón, debemos tener varios factores en cuenta. Hay que recordar que, obvia- mente, el cultivo exterior se re- aliza en primavera. Por ello, pri- mero hay que asegurarse de que tenemos las condiciones climá- ticas adecuadas, que la mari- huana reciba el mayor número de horas de sol posible. Dicho número puede variar sensible- mente en función de la zona en la que plantemos. Recordad que, aunque queramos que el sol dé directamente a nuestras mace- tas, si lo hace a muy altas tem- peraturas, las raíces de nuestras plantas pueden verse perjudi- cadas considerablemente, ¡algo nada recomendable! Así que, aunque nuestro objetivo sea ha- cer del sol nuestro aliado, tene- mos que saber aprovechar las ventajas de nuestras horas de luz sin dañar a nuestra planta- ción. Además, podemos cambiar las macetas de sitio a lo largo del día, por lo que, si lo hacemos bien, ¡aprovecharemos todas las horas de sol posibles! Lo ideal y recomendable son unas 6-9 horas de sol directo y comple- tarlo con la misma cantidad de horas de claridad, consiguiendo un total de unas 14-16 horas de luz al día, dependiendo del mes y la zona. En cuanto al riego hay que seguir la regla del “ni mucho ni poco”, es decir la dosis justa para que nuestro cannabis no se muera de sed ni lo reguemos más de la cuenta, ya que si esto sucede, ¡cada vez necesitará más y más!. Por supuesto, a medida que la planta vaya cre- ciendo tendremos que darle más agua, aunque puede nece- sitarla antes si, por ejemplo, hace más calor o viento de lo normal. hacéis un pequeño hoyo en la tierra (o el substrato elegido) y colocáis la semilla, primero por el lado de la raíz, cubriéndola posteriormente los climas soleados y mediterráneos de veranos largos, son increíblemente buenos para que cualquier variedad de cannabis crezca en el exterior Durban de exterior JackFlash

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