El Cultivador 18
74 pensamiento psicodélico trasladó su residencia. Mati Klarwein, fue el primer “master” artístico de Robert Venosa, con el que colaboró en la ya aquí nombrada portada del disco Abraxas de Santana, cuando el pintor aún en proyecto vivía los años setenta. Klarwein realizaba una pintura singular. Sin duda, disfrutar de un maestro con un hacer tan particular, debió ser decisivo en el desarrollo del lenguaje pictórico de Venosa. En sus obras, Klarwein bien puede cre- ar un paisaje que recuerda al poblado Jardín de las Delicias de El Bosco , entremezclado con una imposible superposición de planos, que desafía las leyes naturales, y con la creación de imágenes dobles (el juego de buscar las dos imágenes escon- didas en una). Todo ello ade- rezado con colores vivos car- gados de luz. Esto amodo de resumen, pues la obra de Klarwein podría dar para algunos párrafos más. Más aún si comenzamos a analizar la temática de su obra. Para al- gún interesado, pueden ver obras suyas como Crucifixion (Freedom of Expression) , de 1963-66; Soundscape , de 1980; Mirrors have no taste , de 1981; o, Wet Curve , de 1981. Todas ellas destilan referencias. Pero quizá en futuros números tra- temos de ver su obra en mayor profundidad, pues su capacidad imaginativa merece un poco de atención. Sin alejarnos de Venosa, como decíamos, dedicó sus primeros aprendizajes a pres- tar ojos a Klarwein en Nueva York. La experiencia debió re- sultar positiva y la curiosidad del nobel pintor se avivó. De- cidió cruzar el Atlántico para venir a Europa y seguir sus aventuras como discípulo pero esta vez con Ernst Fuchs como modelo y maestro, en Viena. Esta personalidad le resultó impactante en su desarrollo artístico, sin lugar a dudas. Tras pocos meses con Ernst Fuchs, al que ya nos aproxi- mamos en números anteriores, motivos económicos lo obliga- ron a retornar a los Estados Unidos, durante un tiempo. Quizás los viajes se bebieron sus ahorros. Y vuelve a su tierra para vivir en un barco en Cali- fornia teniendo azarosamente de vecino a Alan Watts, el afa- mado filósofo. Pero, tras un breve intervalo de respiro ame- ricano, en 1972 viene a España, a vivir a Cadaqués, donde co- noce a Salvador Dalí. Es sorprendente como este director de arte de Columbia Records había sido tan afortu- nado de contar en su haber no sólo varias amistades cultural- mente relevantes, sino que, ade- más, podía presentar a alguno de ellos como maestro. Estar tan cerca de Dalí, autor de obras cumbres del Surrea- lismo y personaje tan mediá- tico en el mundo del arte, y haber compartido con uno de los padres del Realismo Fan- tástico (Ernst Fuchs) discu- siones sobre arte, bien pueden En cuanto al americano, el consumo de sustancias no se ciñó exclusivamente al LSD, también gustaba de los viajes de ayahuasca, DMT o psilocibina venosa.com venosa.com
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