El Cultivador 18

a medida que añadimos más ácidos, el pH disminuirá (ten- diendo a pH=0) y la disolución se volverá más ácida y si aña- dimos más bases el pH au- mentará, volviéndose la diso- luciónmás alcalina (hasta llegar a pH=14). Es importante saber también, que al añadir nutrientes a nuestra agua de riego vamos a afectar el pH de esta, que- dando claro entonces que una vez añadida y medida la can- tidad de nutrientes adecuada, será cuando llevaremos a cabo la medida y ajuste de pH, su- biéndolo o bajándolo según sea necesario. Del mismo modo, nuestro medio de cultivo tendrá tam- bién potencialmente un efecto sobre el pH; cuando la solución de riego entra en contacto con dicho medio, lo hace a un pH determinado, sin embargo, puede que este vaya cambian- do según las condiciones que haya en el medio de cultivo. El pH, puede verse afectado también debido a que nuestro medio de cultivo contenga bac- terias beneficiosas (introdu- cidas por nosotros mismos previamente), que regulen el pH simplemente llevando a cabo sus procesos vitales ha- bituales. Las plantas sólo incorporan algunos de los nutrientes de los que disponen y se dejan otros por el camino; los utili- zan a demanda y debido a esto y a que al introducir más can- tidad mezcla de riego, estos nuevos nutrientes se mezclan con los que ya hay en nuestro medio de cultivo, el pH está siempre en proceso de cambio. La forma de afectar y con- trolar el pH de forma más efectiva, por tanto, es que cada vez que añadamos cualquier disolución (ya sea nuestra mez- cla de riego o simplemente agua para realizar la limpieza de raíces) a nuestro medio de cultivo, habremos de ajustar el pH en torno a pH=(5,5 - 6,5), ya que será dentro de este rango donde nuestras plantas encontrarán la mayor disponibilidad tanto de macro como de micronutrientes. En la mitad de este rango de pH óptimo, encontraremos a pH=6,0 un buen valor al que tendemos a aproximarnos a la hora de ajustar el pH de nuestra mezcla de riego. Sin embargo, Joey Ereneta nos explicaba que dependiendo del sistema o medio de cultivo que estemos utilizando, en- contraremos variaciones en cuanto a esta recomendación, acercándonos por ejemplo a un pH=5,8 en sistemas hidro- pónicos y a un pH=6,2 en tie- rra. Esta diferencia se debe a la capacidad amortiguadora que tiene la tierra frente a los medios de cultivo inertes, la tierra será capaz de aceptar una mayor cantidad de ácidos o bases antes de cambiar su pH. Por otro lado, nos recomen- daba encarecidamente que analizásemos nuestro agua de riego (ya fuese por medio de empresas públicas o privadas o mediante la adquisición de un kit de análisis), para cono- cer así la dureza y cantidad de minerales con la que con- tamos de inicio antes de añadir cualquier tipo de nutriente. El caso es que muchos de los mi- nerales y micronutrientes que las plantas necesitan en muy pocas cantidades, se encuen- tran ya presentes en nuestro agua de riego por lo que de esta forma no habría necesidad de agregarlos posteriormente. Asimismo, nos aconsejaba también el uso tanto de filtros de cloro como de cloramina ya que afectan a los organis- mos y bacterias beneficiosas que pueda haber en nuestro medio de cultivo; si bien es cierto que el cloro se va eva- porando si dejamos reposar nuestro agua de riego, la clo- ramina no lo hace por lo que sería necesario utilizar dichos filtros o rebajar la cloramina mediante la adición de ácido ascórbico (vitamina C). Por último, en cuanto al agua destilada (purificada mediante destilación) y al agua de os- mosis inversa (con muy pocos sólidos disueltos, baja mine- ralización) nos avisaba que se- ría recomendable utilizarlas sólo en casos en los que el agua del que dispongamos cuente con un número muy elevado de sales y no sea ade- cuado para el cultivo de nues- tras plantas y que de hacerlo habríamos de tener especial atención y añadir ciertos mi- cronutrientes que hayan po- dido ser eliminados en el pro- ceso de purificación de las mismas. Terminamos aquí esta pri- mera parte de la clase y, como siempre, os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente, ¡hasta la siguiente clase! ¡Feliz cultivo! 85 cultura cannábica Las plantas sólo incorporan algunos de los nutrientes de los que disponen y se dejan otros por el camino

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