El Cultivador 19
24 industria cannábica demostrado es que es muchísi- mo menos dañina que las an- teriores y que sea legal o ilegal no incrementa su consumo (probado en Colorado y Was- hington). Otra de las cuestiones que también han llamado la aten- ción han sido los datos que han proporcionado los estados nor- teamericanos que han legalizado su uso recreativo. Éstos han bajado sus datos negativos por accidentes con vehículos. A di- ferencia del consumo de alcohol, el consumo de cannabis en la conducción te hacer ser más consciente de tu embriaguez y de tu merma de reflejos, por lo tanto es más fácil dejar tu ve- hículo aparcado o estar mucho mas alerta del peligro. Aunque no se debe conducir bajo ningún pretexto un automóvil en este tipo de condiciones, sí es cierto que el consumo de alcohol te produce todo lo contrario, te hace creer que eres el más se- guro y el que mejor conduce de la carretera. Una industria responsable y normalizada del cannabis puede hacer que la marihuana sea vista de otra forma, ya puse los ejemplos de cómo vemos las industrias del tabaco y el alcohol y cómo la sociedad acepta a sus consumidores. Por eso (ya te- nemos el ejemplo también en los Estados Unidos) si la in- dustria crece y se rige por las mismas normas que otros sec- tores, los ciudadanos no perci- ben a sus consumidores y a la planta como algo barriobajero, sino como otra sustancia de consumo lúdico y en este caso, según los estudios, mucho me- nos dañina o mortal que sus predecesoras. Cuando se escuchan voces que afirman que la marihuana es la puerta a otras sustancias más peligrosas, deben fijarse en el alcohol, ese sí es la verdadera puerta de entrada y no por eso se pide volver a los tiempos de Al Capone y la Ley Seca norte- americana. No se puede ser un hipócrita. La industria en el sector del cannabis es muy importante y en Estados Unidos se han dado cuenta de ello. Mientras que por aquí, en Europa, hablamos de asociaciones de cannabis o clubes de marihuana sin animo de lucro, el modelo norteame- ricano habla de dispensarios donde se puede comprar can- nabis enseñando tu carnet de mayoría de edad. Eso sí, en Es- paña las licorerías, vinotecas o estancos de venta de tabaco se presentan en cada esquina de las calles y pagan impuestos. A nadie se le ocurriría pensar en un club de alcohol donde los miembros se agencian de los caldos o licores a granel y en conjunto y, clubes de fumadores de tabaco donde sus socios con- siguen el tabaco plantando en comuna. En la próxima y futura carrera de la industria de lamarihuana, nuestros competidores, los ame- ricanos, ya cuentan con una clara ventaja en relación a los “viejos europeos”. Los asesores de nuestros gobiernos no han sabido mirar al cannabis de la misma forma que lo hicieron los norteamericanos. En las próximas décadas veremos cómo este sector verde es alta- mente dominado por las em- presas de Estados Unidos. Por eso hay que mimar esta nueva industria o sector, porque llegará el día que nos daremos cuenta de que una industria de estas características puede apa- recer cada cien años, si aparece, y ésta que nos ha tocado vivir puede ser una gran oportuni- dad. No luchemos contra la co- rriente y, si nuestros dirigentes o sus asesores no son conscien- tes o no lo ven, pues nada, cam- biémoslos. Otra nueva economía verde seria “el renacer del cáñamo” y que, científicamente hablando, se denomina Cannabis Sativa L., ha diferencia de la mari- huana que se denomina Can- nabis Sativa. Esta planta que injustamente fue proscrita por ser la hermana de lamarihuana, hoy en día esta viviendo un nuevo resplandor o renacer y todo apunta a que esta nueva e importante nueva demanda va a ser una gran fuente de riqueza para el cultivo rural, y a la vez propiciará su transformación industrial. Los amplios benefi- cios en el campo de lamedicina, alimentación, textil, construc- ción y ecología, van hacer que esta milenaria planta se trans- forme en un nuevo potente y pujante sector del cáñamo in- dustrial. Por eso, cuando titulábamos este articulo como “El cannabis, la nueva economía verde”, ha- blamos de estos dos hermanos, marijuana y hemp (en inglés), como la base de dos sectores que han irrumpido con mucha fuerza en los últimos años, y llegan para quedarse. La historia los encumbro en una época y los demonizó en otra. Espere- mos que la ciencia de la razón a la naturaleza y se encargue de ponerlos en el lugar que les corresponde, la legalidad. Para que nos hagamos una idea del potencial de esta her- mana o hermano de la mari- huana, solo en los Estados Uni- dos, que técnicamente es ilegal su cultivo, se facturaron 620 millones de dólares el año pa- sado según la Asociación de In- dustrias del Cáñamo. De hecho, acaba de empezar una carrera entre los diferentes estados nor- teamericanos para que el cultivo de esta planta no psicoactiva pueda ser legal y no se tenga que importar de Canadá o Chi- na, este último, por cierto, el mayor productor del mundo. En Europa el cultivo del Can- nabis Sativa L. o cáñamo ha experimentado también una ca- rrera vertiginosa y países como Italia, España, Rumanía, Polo- nia o Rusia están poniendo y edificando las bases del renacer de una industria que antaño fue gloriosa. Si a todo ello le añadimos que las investigacio- nes para la salud hablan de, posiblemente, el alimento más perfecto que la naturaleza nos puede proporcionar gracias a su combinación de ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, solo nos queda esperar y comprobar que el renacer industrial del cáñamo está ocurriendo ya. Otro dato también significativo del cultivo de esta planta es su generosidad con el medio am- biente. No sólo es capaz de lim- piar las tierras contaminadas como el girasol y otras plantas, sino que también el aire y las aguas que la rodean. En fin ,que el hermano de la mari- huana, el hemp o cáñamo, es una bendición de la naturale- za. Para terminar y en mi opi- nión, demos la bienvenida a esta industria verde y fomen- témosla, porque ha llegado para quedarse, y si aceptamos otras sustancias mucho mas dañinas, no sería lógico demo- nizarla. La Cannabis Sativa, con L y sin ella, es un regalo de la naturaleza. sólo en los EE.UU . se facturaron 620 millones de dólares el año pasado según la Asociación de Industrias del Cáñamo Miles de personas ya están trabajando directamente en distintos tipos de negocios relacionados con el cannabis
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1