El Cultivador 19

que interprete los símbolos, que facilite el desarrollo del viaje. Dicho curandero es nombrado por Amaringo como “vegeta- lista”, ya que entre sus princi- pales conocimientos ha de con- tar con el de un exhaustivo saber botánico y farmacéutico de las especies vegetales que intervienen en los rituales y que están presentes en la jungla amazónica. Es ardua la carrera para ser un vegetalista digno y serlo supone asimismo contar con una disciplina férrea para cumplir con su labor: “(…) El vegetalista tiene que seguir la disciplina requeri- da. No ha estado con su mu- jer en tres días. No ha tenido contacto con personas mal- humoradas o de mala vida. No ha tomado comida sala- da, dulce ni amarga. No se ha emborrachado. Está lim- pio, de acuerdo con los re- querimientos de la purga.” Como cualquier guía espiritual que se precie ha de poseer ca- racterísticas que presuponen un alto dominio de la mente, autocontrol y gran tolerancia al sacrificio: “Sólo puedes convertirte en un buen vegetalista guar- dando una dieta o ayunando durante años, entonces llegas a ser uno de los que conoce la ciencia de murja , de sumi y de banco , que son los tres grados más altos en la me- dicina tradicional vegetalista en el Amazonas” Preparación de Ayahuasca En su libro nos presenta sus obras comentadas. En ellas ex- pone cómo se desarrollan los rituales de ayahuasca desde que se preparan hasta que se eje- cutan, los detalles necesarios, los pasos a seguir: “Comienza cortando una lia- na de ayahuasca que trepa por un árbol de capirona (…) Pone al pie de la planta de ayahuasca una ofrenda de tabaco, cerillas y algunas ho- jas secas del corazón del ba- nano en forma de papel para envolver el tabaco. Entonces dice al abuelo [espíritu de la ayahuasca]: -Aquí pongo tu tabaco para ti, tus cerillas, y tu hoja de banana para en- volver el tabaco. Te pregunto, abuelo; si me permites tomar tu planta comomedicina, no para causar daño alguno a nadie, sino para curar a gen- te enferma-” El vegetalista, para comenzar el ritual, realiza una ofrenda al espíritu de la ayahuasca y se encomienda a él, declarando que su intención última al con- sumir ayahuasca es la curación de enfermos. La curación ejerce un papel fundamental en los rituales de ayahuasca, que son vistos como una limpieza y cu- ración del cuerpo y el espíritu. La sanación del espíritu es vital en este proceso. “El vegetalista va a curar a la persona dándola de beber agua donde se ha cantado un icaro y se ha soplado ta- baco. Cuando el curador se mete en el paciente, la per- sona sentirá como si muriera pero el curador lo curará soplándole un perfume muy fuerte y cantando el icaro correspondiente” El vegetalista mezcla los in- gredientes y prepara el brebaje para el viaje colectivo. Reparte el brebaje entre los asistentes y comienza a soplarles tabaco. 75 pensamiento psicodélico Los viajes de ayahuasca pueden llegar a constituir todo un bestiario en vivo, pudiendo facilitar la visión de ciertos animales

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