El Cultivador 2
aportar vida bacteriana al sustrato. Como repelente el ajo es nuestro aliado, en todos sus sentidos. Ponemos a hervir un litro de agua con cinco dientes de ajo bien machaca- dos durante media hora. De- jamos enfriar el agua y la colamos; el resultado lo po- demos pulverizar sobre nues- tra planta para que una buena parte de insectos no se acerquen. Hay cultivadores que al preparado le añaden el contenido de tres o cuatro ci- garros y un poco de cebolla machada, igualmente eficaz. Lo malo de este preparado el es mal olor que dejará en nuestro cultivo, no siendo re- comendable su uso durante la floración avanzada. Como fungicida podemos usar un preparado de cola de caballo. Esta planta con- tiene un alto contenido en sílice además de una sapo- nina tóxica para los hongos llamada “Equisetonina”. Además de ser un excelente fungicida nos puede servir en la lucha contra la araña roja o el pulgón. Podemos encontrar esta planta en la mayoría de nuestros bos- ques o ya seca en cualquier herbolario. Añadiremos quince gramos de esta planta si está seca o cien gramos si está verde a un litro de agua y la pondremos a hervir durante quince mi- nutos. Una vez se haya en- friado escurriremos el agua y la diluiremos en 1:3; por cada parte de preparado de cola de caballo pondremos tres partes de agua para pulverizar nuestras plantas. El olor de este preparado es muy agradable. Como solución enzimática casera no hay nada mejor que el alpiste. Regando con este preparado obtendremos un sustrato mucho más activo, lleno de vida bacteriológica beneficiosa para la planta. Transformará la mayoría de nutrientes insolubles y restos de raíces muertas en minera- les y azúcares solubles. Para elaborarla pondremos tres- cientos gramos de alpiste en un litro de agua durante un día, después lo batiremos todo y lo colaremos. La parte sólida, los restos de cáscaras que queden los podemos usar añadiéndolos al sustrato que queramos regenerar, una vez terminado el cultivo. La parte líquida la diluiremos en 1:5; por cada parte de solución enzimática pondremos cinco de agua. Podemos usar este preparado durante todo el ciclo de cultivo, siendo más recomendable durante la flo- ración. Y con esto finalizamos el cultivo. Como veis podríamos desarrollar un cultivo con abonos y estimuladores com- pletamente orgánicos, elabo- rándolos nosotros mismos en su mayoría. Sólo necesitamos un poco de tiempo y ganas para realizar un trabajo real- mente sencillo y fructífero. Tenéis a vuestra disposición en la red toda esta informa- ción y mucha más. Basta con llamar al dios google y teclear lo que buscamos. Me gustaría agradecer espe- cialmente al compañero SO- NIDOMONO por su ayuda durante la documentación. Sed felices, Nvidia. podríamos desarrollar un cultivo con abonos y esti- muladores completa- mente orgánicos, elaborándolos nosotros mismos en su mayoría. 29 cultivo avanzado
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