El Cultivador 2

copas y catas. Se comenta que los parentales de esta de- licia desaparecieron tras los problemas que tuvo el banco en Suiza, donde se perdieron auténticos tesoros. Actual- mente se pueden encontrar semillas feminizadas (S1) en algunos grows, aunque no todas provienen del denomi- nado clon Shiskaberry fresa. Algunos coleccionistas y grows aún poseen semillas originales en formato regu- lar, aunque debido al tiempo que llevan descatalogadas y la falta de información sobre su conservación, se desco- noce su estado. Este clon destaca entre todos los demás por su incre- íble olor y sabor, aunque no son las únicas facetas que de él sobresalen, como veremos en breve. Su olor es muy in- tenso; tanto en el ciclo de flo- ración como al trinchar un cogollo bien curado, nos sor- prenderá con un inigualable aroma a fresa. El humo es denso y sabroso, muy dulce al paladar. Su sabor es inolvida- ble, una mezcla donde predo- mina la fresa y el pomelo con algunos matices a melocotón, muy afrutado. Tanto al inha- lar como al exhalar podréis experimentar el sabor que os comento, es muy intenso y re- conocible. Es tal, que quien ha probado este clon seleccio- nado de Shiskaberry no ol- vida su sabor jamás. Tiene un efecto potente y duradero, más índico que sa- tivo si es que los efectos se pueden denominar así; te deja bien relajado y con una gran sonrisa dibujada en la cara. Quizás no era de esperar un efecto tan potente al des- tacar tanto en olor y sabor, pero es que este clon lo tiene prácticamente todo. Esta va- riedad apenas llega a doblar durante su floración, desarro- llando multitud de ramas que abrirán a la par de crear un buen cogollo central. Todos éstos deslumbran por la in- creíble cantidad de resina que producen. A simple vista pa- rece que estemos cultivando la mítica White, un clon es- pectacular en todos sus senti- dos entre los que incluimos una buena producción. Su floración óptima está entre los cincuenta y cinco y sesenta y cinco días, no pre- cisa de cuidados especiales y admite una EC alta en los rie- gos aplicados durante la cuarta y quinta semana del ciclo. Si la dejamos florecer más tiempo del indicado des- arrollará una especie de txa- pela en la punta de sus principales cogollos, algo re- almente curioso pero que al madurar más de los normal restará intensidad al sabor. Si tenéis ocasión de haceros con este clon, no lo dudéis y pro- badlo, no os decepcionará. New York City Diesel “mandarina”: otro exce- lente clon que no puede fal- tar en nuestra despensa. Se comenta que llegó a Barce- lona de la mano del mismí- simo Soma (Soma Seeds) y aunque se desconoce cómo empezó a compartirse entre los círculos de cultivadores, una leyenda urbana cuenta que fue el propio Soma quien lo cambio por un bo- nito cuadro en un pueblo lla- mado Garraf, en Sitges, Barcelona. Aunque quizás la teoría que más peso tiene, es la que dice que Soma prestó dicho clon a un conocido es- tablecimiento de BCN y fue desde allí donde se comenzó a distribuir. La variedad NYC Diesel de Soma Seeds ha sido premiada en multitud de ocasiones. Po- demos encontrar semillas tanto en formato regular como en feminizado. Es una buena genética en general pero este clon seleccionado tiene la particularidad de ser más cítrico, teniendo clarísi- mos matices a mandarina. Como su propio nombre in- dica, su sabor y su intenso olor es inconfundible “Diesel”. Al fumarlo podremos experimen- tar el mismo olor que surge al derramar por descuido un poco de gasóleo en alguna es- tación de servicio, muy intenso y pronunciado con matices cí- tricos. Su sabor es práctica- mente similar a su olor, diésel con esos toques cítricos que nos proporcionan las manda- rinas cuando doblamos sus cascaras, inconfundible. El efecto es muy bueno, no es duradero ni tampoco fuerte, ideal para fumar a lo largo del día sin que nos deje tirados, aunque a veces puede ser algo introspectivo. Su composición genética es ma- yormente índica, pero su efecto es más sativo, sin so- bresaltos ni taquicardias, un buen efecto para disfrutar del día. Este clon es un gran pro- ductor; con ofrecerle unos cuidados mínimos nos pre- miará con multitud de prietos y densos cogollos, bastante más duros y pesados de lo que puedan parecer a simple vista. Durante el ciclo de flo- ración dobla su altura casi lle- gando a triplicarla. Es una planta muy ramificada que nos ofrecerá multitud de co- gollos además de una buena porra central. Buena produc- tora de resina, sus cogollos brillan e hipnotizan. Su floración óptima está sobre las nueve semanas, ob- teniendo un punto óptimo de madurez si lo dejamos avan- zar a diez. Su olor durante la floración es muy cítrico aun- que los matices a combustible ya hacen presencia. Admite una EC alta en los riegos, aun- que al tener una floración de duración media es recomen- dable no abusar. Si buscáis un 33 cultivo avanzado El uso de los clones en los cultivos se debe en su ma- yoría al ahorro de tiempo que nos supone partir desde clon y no desde se- milla

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